anticorreísmo
¿Se dará cuenta el correísmo de lo que hizo?
Terminó la polarización
Así es el pacto noboísmo-correísmo para la constituyente
Entre Escila y Caribdis: el dilema político del Ecuador y la urgencia de una tercera vía
La angurria, el método D’Hont y el poder total
El correismo no es alternativa ni representa a la izquierda
Ceguera, ignorancia, distancia y arrogancia
La esperanza con las alas quebrantadas
La ira de los correístas
Memoria y difusión
Detrás de las elecciones
Luis Verdesoto: Ecuador no nació ni existe para ser estibador de cocaína, ni ese es su destino
La “guerra santa” que empantanó al Ecuador
El choque entre Lasso y Tiko Tiko que no tuvo nada de gracioso
La alusión del presidente Guilermo Lasso a los ex asambleístas de la Legislatura disuelta como payasos no le hizo ninguna gracia al icónico payaso de televisión Tiko Tiko.
La grieta infinita
Anticorreísmo ciego, correísmo ciego, no existe reflexión en ninguno de los dos bandos, sólo odio entre ambas posturas.
El tornillo
El correísmo no ha muerto
El voto anticorreísta es una apuesta por la democracia y el salvavidas que nos ha librado del autoritarismo en las dos últimas elecciones.
15 de octubre: un plebiscito entre democracia y autoritarismo
El 15 de octubre el Ecuador decidirá si quiere salir de la democracia, si quiere regresar a un modelo antidemocrático que usará todos los medios posibles para no volver a soltar el poder.
La derrota del anticorreísmo
La derrota del anticorreísmo es haberse convertido en el enemigo al que querían derrotar.
Derrotar al correísmo depende, primero, de Noboa y Abad
La derrota del correísmo no depende de los medios ni de los periodistas o la academia. Ni siquiera de la sociedad civil. Depende, primero, de Daniel Noboa.
El motín del capitán Edwin Ortega no pasó a mayores
El ex oficial de la Armada tomó distancia de la campaña villista y arremetió contra María Paula Romo, luego de que no consiguiera la nominación presidencial para reemplazar a Villavicencio.
Anticorreísmo: ¿posición política o estatus sociocultural?
Es fundamental pensar con matices, es urgente abandonar todo tipo de binarismos y fundamentalismos para construir sociedades más libres, que acepten la otredad.
Campaña electoral, reservorio de promesas
En caso de un triunfo electoral del correísmo, el gobierno de año medio será una transición a un proyecto político de muy larga duración en el poder.
Vicecampeones
En apariencia no es explicable que insista en presentar candidatos exclusivos de su tienda política, sabiendo que con ello no alcanzá los puntos necesarios para evitar la segunda vuelta
El dulce encanto del totalitarismo
Los líderes que confrontan, que promueven castigos, que le dicen que se necesitan acciones radicales, transformaciones totales, son falsos.
¿La vuelta del correísmo rudo?
La argucia de los perdedores del 2021 es que no hay que culpar al pasado de lo que vivimos ahora. Y eso es falso.
Ecuador, elecciones y depresión colectiva
¿Cómo frenar el desenlace autoritario que aparentemente se le avecina al Ecuador? Esto dependerá de la capacidad institucional del país y la madurez de la sociedad.
Entre el fraude digital y el balde de agua fría
Para poner su alcalde en Quito, los correistas aplicaron la estrategia de dos candidatos fuertes, más otros complementarios y un comodín (de esos que sirven por igual a dios y al diablo) para que roben votos a los opositores.
Entre la grieta infinita y la apatheia
Sí Andrés Arauz, la única forma de ganar era cometiendo un parricidio político, tenías que rebelarte y reconocer que el correísmo no es un movimiento político sino una secta.
En las entrañas del populismo anida el totalitarismo
Arauz, presidente de… Colombia
Ciertamente, Arauz y su candidatura son una comedia, pero una de esas que pueden acabar en tragedia.
En nombre de la izquierda
Yo no quiero el retorno del correismo, me aterra ese monstruo prepotente, incapaz de reconocer errores, ni límites éticos.
El anticorreísmo
¿Qué es el anticorreísmo? No es nada, no es nadie. Es parte de la fractura imaginaria que necesita imponer un grupo de cobardes apandillados para tener con quien discutir.