Luego de la famosa carta en la cual cuatro prefectos y un alcalde del partido RC5 (Marcela Aguiñaga, Pabel Muñoz, Paola Pabón, Leonardo Orlando y Juan Cristóbal Lloret) enviaran al líder de su partido, Rafael Correa, el debate no se centró en el contenido de la misiva, —que en resumen pedía mayor apertura para la autocrítica y un nuevo liderazgo, refiriéndose a Luisa González— sino en quién «filtró» el contenido de la carta a la prensa. Y los dedos apuntaron a la prefecta del Guayas, Marcela Aguiñaga. Y una vez que Correa dio su respuesta empezaron los ataques virtuales que se ensañaron contra la prefecta del Guayas.
Correa respondió lo siguiente:
No entiendo: – ¿Cuándo hemos dejado de tener «debate interno»? – ¿«Crisis»? ¿Porque nos robaron las elecciones o porque logran comprar 4 o 5 asambleístas? ¿No recuerdan toda la persecución, robo del partido, asesinato reputacional, etc.? Sobrevivir ya ha sido un éxito. – ¿Quién puede tener dudas de nuestra posición frente a la sociedad y frente a un Gobierno nefasto? ¡Somos la única oposición! En lo que no podemos caer es en la contemporización y la tibieza frente a una tiranía y la destrucción de la Patria. Para ser «un partido más», es mejor desaparecer. – Finalmente, ¡cómo me hubiera gustado ver una carta así respaldando al alcalde de Guayaquil frente a tanto abuso o contra las arbitrariedades y corrupción del aspirante a Calígula que fraudulentamente ocupa Carondelet! Aquí termino. Estas cosas se tratan a la interna. Quien filtró esa carta es, simplemente, un traidorEn fin, una nueva jornada sobre el costillar de Rocinante, Sancho. Como diría Bolívar, solo queda vencer...
Esto lo dijo cuanto antes había asegurado en su misma cuenta que «quien filtró esta carta es simplemente un traidor».
Correa no da puntada sin hilo. Esta frase «cómo me hubiera gustado ver una carta así respaldando al alcalde de Guayaquil frente a tanto abuso o contra las arbitrariedades y corrupción del aspirante a Calígula que fraudulentamente ocupa Carondelet!» dio señales de hacia dónde dirigir los «tiros».
Aguiñaga y Álvarez están en un abierto y virulento enfrentamiento porque la prefectura del Guayas acató una orden del Ministerio del Ambiente e inició un proceso administrativo contra el Municipio de Guayaquil por la obra del paso elevado en Los Ceibos.
Según la activista, socióloga y experta en comunicación política, Alondra Enríquez, el grupo de militantes que exigió a Correa un diálogo urgente de autocrítica, recibieron como respuesta «un ataque de 1.234 cuentas bot’s en 7 horas, ¿de quienes?, adivinen, sin contar que desde hace 15 días Marcela Aguiñaga recibe un ataque con estructuras bots y no, no son del gobierno, estas cuentas no posiciona que es: “una compañera con carácter”, hacen todo lo contrario, la guerra interna no sólo es mediática sino con militantes bots al asecho, sin importar nada. El desgaste del partido no es sólo por ser objetivo del gobierno, es por la paranoia y síndrome de persecución de algunos.
Enríquez citó algunos ejemplos de insultos:
Como estamos de fiscalizadores, aquí la tarea de los troll’s de ataque a #MarcelaAguiñaga, usted tiene un ojo de caza bot’s, siendo un bot siempre es más fácil su ayuda diciéndome a quien pertenecen estos perfiles, para fortalecer la transparencia: pic.twitter.com/beLWEByX1z
— Alondra Enriquez (@alondra_cgp) July 28, 2025
Pero, según el medio digital @LaHistoria, que dirige el periodista guayaquileño Marlon Puertas, la prefecta del Guayas está ocupada en otras actividades más placenteras:
A mí ni me miren buscando al sapo que filtró la carta a 4 Pelos, porque estoy ocupada con mi boda. Faltan pocos días para el matrimonio de la prefecta del Guayas, @marcelaguinaga, quien ha sido muy meticulosa en todos los detalles de la celebración. Y no ha dicho nada de la… pic.twitter.com/3n0tgfQh5z
— LaHistoria (@lahistoriaec) July 29, 2025
