Kamala Harris, la excandidata demócrata a la presidencia de Estados Unidos, expresó hace más de una semana su indignación ante la detención ilegal e inaudita realizada por el ICE, en contra de Liam Conejo Ramos, un niño ecuatoriano de cinco años. Su padre, no tenía antecedentes penales, había solicitado asilo y estaba realizando los trámites para regularizar su situación migratoria. La felonía total de Trump y su policía de matones ha sido rechazada por políticos, intelectuales, artistas, periodistas y ciudadanía norteamericana. ¿Envió algún mensaje de protesta Daniel Noboa? No, prefirió el silencio, la indiferencia absoluta ante una violación descomunal a los derechos humanos de un infante ecuatoriano.
Alex Pretti, el enfermero norteamericano asesinado por ICE, un activista, defensor de migrantes, que están siendo perseguidos como si fuesen delincuentes, no le tuvo miedo al poder descomunal del agente naranja, y entregó su vida por una noble causa. En Ecuador, el magnate del banano, que nos gobierna, no ha hecho nada por nuestros hermanos migrantes, quienes se juegan la vida trabajando en las peores condiciones. Las remesas de nuestros compatriotas representan el 5% del PIB
Hemos perdido nuestra soberanía y obviamente estamos del lado contrario al del sentido común y la democracia. Noboa defiende a matones y fascistas. Trump es el enemigo número uno del mundo civilizado y nuestro gobierno es una colonia más de un gobernante descontrolado, violento y sin ningún tipo de respeto por el derecho internacional, ni por las leyes de su país. The Donald, es un sinónimo de fascismo del siglo XXI, que ha generado una reacción ciudadana valiente, porque la mayoría del pueblo norteamericano tiene claro que no están siendo gobernados por un presidente, sino por un emperador mafioso.
En tiempo de crisis, la mejor opción que tienen los gobiernos autoritarios es crear distractores para controlar a la gente, a través del miedo. Está claro que el artilugio del enemigo interno utilizado por Daniel Noboa ya no es suficiente para mantener el respaldo de la ciudadanía, por ello la victoria del NO en la consulta popular. Entonces, ¿qué hacer?, por lo visto, nuestro “trumpito” apuesta por seguir el guion de su patrón. El gobierno gringo cuando se hallaba cercado política y judicialmente por el caso Epstein, donde el “agente naranja” aparece en la lista de pedófilos, optó por invadir Venezuela. Ahora, Daniel Noboa, quien está siendo cuestionado por tener como uno de sus alfiles a Mario Godoy, un tipo descalificado para representar al Consejo de la Judicatura ha preferido crear un enemigo externo: el gobierno de Petro.
Noboa ha iniciado una guerra comercial en contra de Colombia, aumentando los aranceles a los productos colombianos en un 30% y en un 900% la tarifa para el transporte del petróleo colombiano a través del oleoducto ecuatoriano. El conflicto es torpe porque Colombia es nuestro segundo socio comercial y nosotros para Colombia somos su sexto socio comercial. Desde la lógica más austera el conflicto con Petro no tiene sentido.
Daniel Noboa cree que existe falta de cooperación por parte del gobierno colombiano en la lucha contra el narcotráfico. Sin embargo, durante 2025 Ecuador disminuyó de 12 000 a 8 000 soldados en la frontera norte y paradójicamente a lo que dice “trumpito”, el ejército colombiano enfrentó, al menos, en 45 ocasiones a grupos armados irregulares en la frontera, mientras nuestro ejército lo hizo en 16 ocasiones.
Otro elemento fundamental para entender el problema del narcotráfico, en la región, son las declaraciones del ministro británico para América Latina; según este ministro el 80% de la cocaína que ingresa a Europa viene de puertos ecuatorianos. La inercia, falta de control e incluso complicidad no estarían del lado colombiano, sino del ecuatoriano. Además, el caso Noboa Trading, robustece la idea de que nuestro gobierno tiene fuertes vínculos con el tráfico de cocaína.
No especulamos, porque el actual presidente de la judicatura, Mario Godoy, está vinculado, a través de su esposa, en la defensa de narcotraficantes serbios. Esta denuncia ya fue realizada por el juez Carlos Serrano, quien tuvo que salir del país porque su vida corría riesgo al desnudar el modus operandi de Godoy quien envió mensajes amenazantes por medio de uno de sus subordinados de la judicatura para que el juez Serrano, declare inocente a un narcotraficante serbio.
Todo este tinglado de alta corrupción y liminalidad total entre el gobierno de Noboa y los cárteles del narcotráfico, dejan claro que el problema no es Petro sino Noboa y su círculo íntimo de poder. Ya existen numerosos casos de corrupción: Progen, Healthbird, Quimsacocha, El Ordeño, Campo Sacha… y la lista continúa, porque si hay algo que ha caracterizado a Daniel Noboa, además de su inoperancia, es su opacidad. Está claro que provocar un conflicto con nuestro vecino del norte, que además nos ha salvado de múltiples apagones al vendernos energía eléctrica, es una maniobra política desleal y forzada, que en tiempos de sequía puede resultarnos catastrófica.
Nuestro presidente es un encomendero más de Estados Unidos, en una de las épocas más tenebrosas de Norteamérica. Tanta sumisión ante un fascista como Trump solo reafirma la idea de que Daniel Noboa, quien nació en Miami, se siente totalmente gringo y ve al Ecuador como una hacienda gigantesca, con avión presidencial incluido, con el que puede pasearse por el mundo repitiendo cifras adulteradas respecto a un supuesto éxito económico. Es obvio que no hay avances al tener al Ecuador como segundo país más violento de América con 9300 asesinatos al año, y aunque el PIB aumentó, también lo hizo la pobreza multidimensional, al pasar de 23% a 30%. ¿Somos país o colonia?, ¿no les indigna tener un gobierno vasallo, totalmente indolente con nuestros migrantes?
