sábado, junio 13, 2026

De punta y de taco: La narración crítica de la Tri en el Mundial

De punta y de taco será una intervención sociológica y filosófica sobre la actuación de la selección ecuatoriana de fútbol, más conocida como La Tri, pero también será un ejercicio crítico textual de lo que es este deporte y lo que genera en la sociedad de la IA (Inteligencia Artificial).

Andrés Lasso Ruales

Por: Andrés Lasso Ruales

El fútbol no debería ser necesario pero sirve para la vida, parafraseo al pensador francés Voltaire (1674-1778) que dejó una frase inmortal sobre lo superfluo: Le superflu, chose très nécessaire, que en castellano quiere decir: Lo superfluo, algo tan necesario, este concepto cabe bien al fenómeno social más transcendente de la actualidad que no es imprescindible pero ayuda a  crear un estado por lo menos de satisfacción momentánea, claro, para los  aficionados y las  aficionadas que gustan de esta práctica deportiva.

El fútbol ya no es un juego que alberga la identidad barrial, la dinámica de la calle, la solidaridad, el amor por los colores, la familia, la amistad y los valores para construir ciudadanos notables. Ahora es sinónimo de poder, de millones, de jugadores desclasados que se olvidaron de sus orígenes, de un mercado de pases absolutamente fuera de la realidad del planeta. El fútbol, de fenómeno social, pasó a ser un gran fenómeno mercantil que incluso generó un Estado mundial paralelo llamado: FIFA (Federación Internacional de Fútbol Asociado) que tal como indica en su pagina web, aspira alcanzar una cifra desopilante de nada más y menos que 13 mil millones de USD en el ciclo 2023-2026.

De punta y de taco será una intervención sociológica y filosófica sobre la actuación de la selección ecuatoriana de fútbol, más conocida como La Tri, pero también será un ejercicio crítico textual de lo que es este deporte y lo que genera en la sociedad de la IA (Inteligencia Artificial). Utilizaré a la literatura para contar a manera de fábula o gesto épico cada partido del combinado nacional para que la lectura sea más placentera.

El fútbol ya no es un juego que alberga la identidad barrial, la dinámica de la calle, la solidaridad, el amor por los colores, la familia, la amistad y los valores para construir ciudadanos notables.

Recuerdo a los lectores y a las lectoras que en este torneo participarán 48 selecciones. Esta Copa del Mundo podría ser un bodrio, un evento montado de mala calidad. El Mundial de la pausa podríamos bautizarlo: imagínense esperar cinco minutos para saber si fue gol, si fue penal o si el dedo gordo del pie de Neymar Junior está ligeramente adelantado; va a existir una tarjeta verde para permitir dos solicitudes de revisión del VAR: parece más una solicitud de visa a EE.UU. que un partido de fútbol; los laterales como los saques de la portería tendrá apenas cinco segundos, más rapidez  entre comillas para que el juego no dure tanto, ¡mentira!, cada jugador tendrá un avatar creado por la IA, estas representaciones virtuales ayudarán a los genios del VAR para que el juego se pare no cinco sino unos diez minutos, para que los espectadores vayan más por una cerveza, palomitas de maíz, un hot-dog o ver el baile de alguna mascota ridícula.

El fútbol ha pasado de la dinámica de los impensado a un programa norteamericano para subir el rating: American Gladiators.

El presidente de la FIFA con este mundial destruyó al fútbol; ahora es todo menos su esencia, es una mezcla de NBA, NHL y NFL. Pero vamos a ver qué sucede en este evento circense. Lo que sí es muy probable, y espero no equivocarme, es que por el equipo que tiene la selección ecuatoriana se logré un hito histórico en este certamen o también se puede fracasar, todo depende de los jugadores y del cuerpo técnico.

El entrenador de la Tri es el argentino, Sebastián Beccacece, que en su proceder tiene un defecto y una virtud bien marcados a la hora de enfrentar el juego. El primero es que le gusta, como a su maestro Jorge Sampaoli, ser demasiado obsesivo en la estrategia, el problema es que en el Mundial el técnico haga experimentos en un momento crucial; por ejemplo, como cuando cambió tempranamente a Ángelo Preciado cuando enfrentó a México. Después dijo: “el error fue mío”, pero a la fanaticada ecuatoriana no le gustó para nada.

Mientras que la virtud que engalana su talento es el respeto. Este valor moral es fundamental no sólo en el fútbol sino en el deporte y en la vida. Un ejemplo fue cuando llegó al combinado tricolor y mostró que su bandera iba ser Enner Valencia. Esa decisión fue arriesgada e implacable, en esos momentos casi todo el país quería su renuncia por haber errado el penal en la Copa América frente Argentina y toda la afición tricolor defenestraba al goleador, que tiene a su haber nada menos que 49 goles en 105 partidos, convirtiéndose en el máximo artillero de todos los tiempos de la selección ecuatoriana.

No fue tan mala la decisión que tuvo Beccacece. Su equipo hizo una eliminatoria para la historia, se ubicó segunda y fue escolta de la actual campeona del mundo: Argentina.

Entonces, con una eliminatoria memorable, el pueblo ecuatoriano sueña en grande. Si la selección logra siete partidos llegaría a la semifinal y por tanto serán ocho encuentros porque si no se clasifica a la final juega por el tercer y cuarto puesto. Recordamos a los lectores y a las lectoras que la selección vale más de USD 400 millones de dólares según una nota periodística del cronista de Teleamazona, Mauricio Bayas. Así que hay que exigir con el máximo rigor a estos millonarios precoces.

No fue tan mala la decisión que tuvo Beccacece. Su equipo hizo una eliminatoria para la historia, se ubicó segunda y fue escolta de la actual campeona del mundo: Argentina.

De punta y de taco es un gesto crítico que pretende ser implacable en la crítica, tanto en lo positivo como en lo negativo, la idea es no dejarse llevar por el sentido común, la fácil información descriptiva del partido o ese periodismo “nenazo” que está en auge en las redes que sólo pregunta a un ex jugador o jugador actual ¿quién es mejor?, o ¿quién es el peor? pero claro hay otros que si ejecutan un buen ejercicio periodístico  como el YouTuber ecuatoriano: Bocha Deportes, que de paso recomiendo que lo vean.

Narrar y criticar fútbol es otra cosa, es explicar por qué la estrategia del técnico no funciona  en un instante del juego, por qué el jugador no está cumpliendo en la cancha y también las virtudes y las falencias del rival. Pero también es vincularlo con alguna particularidad política o sociológica; por ejemplo, Costa de Marfil primer rival de la Tri, según el Global Organized  Crime Index  en el 2025  tiene un índice criminalidad de 5,8, mientras que en Ecuador esta con el índice de 7,48.

El fútbol es política y la política interviene y necesita del fútbol, por eso esta columna-ensayo va a analizar más allá del juego esta peripecia futbolística de la Tri de las dos maneras particulares que pienso que son las correctas: la comprensión objetiva del juego y un sentido político responsable.

Andrés Lasso Ruales

Andrés Lasso Ruales

Cronista y ensayista. Máster en politícas ambientales y territoriales por la Universidad de Buenos Aires. 

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