Entre el 16 y el 23 de mayo de 1926 se realizó en Quito la Asamblea constitutiva del Partido Socialista Ecuatoriano. El acontecimiento fundacional del novel partido fue un evento publico celebrado en el salón del Municipio de Quito, abierto a la intervención no solo de los participantes convocados, puesto que quienes estaban en las barras podían escuchar las deliberaciones y opinar. En el corazón del poder político se producía un hecho fundacional de la izquierda ecuatoriana.
La asamblea constitutiva del PSE tuvo 54 delegados de 13 provincias, aunque esta representación territorial era nominal, porque una parte importante de los delegados representaban a provincias a las que no pertenecían. El mayor número de delegados provenía de Quito.

Los miembros fundadores fueron abogados, maestros y dirigentes gremiales; un terrateniente que se había declarado socialista (el coronel Juan Manuel Lasso), junto a la presencia testimonial de Jesús Gualavisí un líder indígena de Cayambe y la profesora María Luisa Gómez de la Torre. El coronel Lasso, pertenecía al ala placista del liberalismo y organizó una insurrección rural —llamada revolución conservadora— entre enero y febrero de 1924 en oposición al gobierno liberal de Tamayo. Tuvo un apoyo parcial de las elites terratenientes de la sierra norte y central. También movilizó a los peones de la hacienda Guachalá, de la que era arrendatario.
Ricardo Paredes (1898-1978) y Luis Maldonado Estrada (1899-1985) fueron dos participantes que influyeron en la creación y trayectoria del partido. Paredes, de origen riobambeño, se gradúo de médico en la Universidad Central de Quito en 1921 con una tesis sobre la sífilis en la que describía los tratamientos prevalecientes hacia esa enfermedad de transmisión sexual. Maldonado Estrada, en cambio, fue uno de los jóvenes dirigentes anarcosindicalistas que estuvo en primera fila en las movilizaciones populares que desembocaron en el 15 de noviembre de 1922 y tuvo un papel relevante después de 1926. Durante los años treinta tendrá un rol fundamental en el desarrollo del socialismo ecuatoriano.
Los temas que se discutieron fueron predominantemente la necesidad de reformas legales, mejorar la educación, y demandas concretas provenientes de los delegados laborales.
El libro testimonial Labores de la Asamblea Nacional Socialista y Manifiesto del Consejo Central del Partido (1926) contiene los textos constitutivos sobre la estructuración y sobre todo, las actas de las deliberaciones que ocurrieron durante ocho días. Las voces más relevantes en el conclave fueron las de Ricardo Paredes, Juan Manuel Lasso, Emilio Uzcátegui, Jorge Carrera Andrade y Luis Maldonado Estrada. Los temas que se discutieron fueron predominantemente la necesidad de reformas legales, mejorar la educación, y demandas concretas provenientes de los delegados laborales. El tono de las discusiones oscila entre el radicalismo verbal, la reforma social y la reforma moral.
La Asamblea Socialista evidenció temas conflictivos en torno al punto de la propiedad y la afiliación a la Tercera Internacional. Ricardo Paredes hizo una larga exposición sobre la revolución rusa justificando la dictadura del proletariado, las ventajas de la gran industria y su oposición a la pequeña propiedad.
En la discusión del tema de la propiedad surgieron fuertes divergencias que se saldaron con la intervención conciliadora del coronel Lasso, quien propuso la “socialización de los medios de producción, distribución y cambio, debidamente controlados por el Estado Socialista en interés de la comunidad”. Acerca de la afiliación a la Comintern, la asamblea la negó explícitamente, aunque aparece al final de las actas un texto que la menciona.
La época de la Comintern entre su fundación en 1919 y su disolución en 1943 fue decisiva como marco internacional de la formación y desarrollo de los partidos comunistas latinoamericanos con el control del Partido Comunista de la Unión Soviética. Entre 1919 y 1924 se constituyeron la mayoría de partidos comunistas en Europa y solo unos pocos en Asia y América Latina, entre estos, los partidos comunistas de Argentina (1918), México (1919), Uruguay (1920), Brasil (1921) y Chile (1922).
Los vínculos de la naciente izquierda ecuatoriana con la Comintern habrían comenzado a mediados de la década de 1920 con el Secretariado Sudamericano de la Comintern establecido en Buenos Aires, pero fueron contactos esporádicos a los que el Partido Comunista argentino no les prestó mayor atención. La presencia en el Ecuador de Rafael Ramos Pedrueza, un diplomático mexicano comunista, permitió una relación con la Comintern al constituirse en 1925 el Grupo Lenin influido por Ramos Pedrueza.
Del ideal al partido. La sección comunista de propaganda y acción Lenin y la génesis del comunismo partidario en Ecuador (1925-1926) de Miguel Cantos, es un libro conmemorativo del Grupo Lenín, una de las agrupaciones participantes en la fundación del Partido Socialista Ecuatoriano en 1926.
Entre los miembros del Grupo Lenin se encontraban ingenieros, un maestro y un tipógrafo. Este núcleo había sido admitido por la Comintern y actuaba de modo organizado cuando se fundó el PSE en 1926.
Rafael Ramos Pedrueza (1897-1942) tuvo una trayectoria de educador y político y llegó al Ecuador como encargado de negocios de México. Estuvo en el país entre mayo y el 20 de octubre de 1925. Por pura coincidencia, cuando arribó a Guayaquil se desarrollaba un movimiento huelguístico conducido por la Federación de Trabajadores Regional Ecuatoriana.
Su breve paso por el Ecuador revela un fuerte contacto con organizaciones laborales, maestros e intelectuales. Venía precedido de un prestigio de educador. El contenido de sus intervenciones indica que trató temas de educación, laborales y los cambios que estaban ocurriendo en México. En una conferencia exaltó a la Unión Soviética. Fue testigo de los primeros meses de la revolución juliana, pero era escéptico de las reformas que proponían los civiles y militares julianos. En una entrevista, Ramos Pedrueza se autodefine como de extrema izquierda y perteneciente al Partido Nacional Agrarista. Algunos estudios sobre Ramos Pedrueza lo definen como un intelectual que contribuyó a la educación y la interpretación de la historia de México.
Se había producido la relación de un primer núcleo comunista con la Tercera Internacional por la mediación del Partido Comunista mexicano pero, por presión estadounidense, las autoridades ecuatorianas pidieron la salida de Ramos Pedrueza. Entre los miembros del Grupo Lenin se encontraban ingenieros, un maestro y un tipógrafo. Este núcleo había sido admitido por la Comintern y actuaba de modo organizado cuando se produjo la fundación del Partido Socialista Ecuatoriano en 1926. De modo que el PSE tenía a su interior una estructura paralela encabezada por Ricardo Paredes, quien tuvo una relación muy cercana con Isidro Ayora, presidente del Ecuador puesto en funciones por mediación de los militares julianos en abril de 1926. En las Actas de la fundación del PSE fue evidente la controversia sobre la afiliación a la Comintern, algo que no fue aprobado.
El periódico La Antorcha (1924-1925) fue un destacado medio de difusión de una de las corrientes que confluyeron en la creación del Partido Socialista. El estudio de Hugo González Toapanta sobre La Antorcha, recorre la breve trayectoria de este periódico. Sus contenidos atribuyeron un importante rol a los intelectuales y estudiantes y contribuyeron a la definición inicial de la identificación de un lenguaje de izquierda. Una palabra clave, “proletario”, surgió como un término amplio para postular la existencia de un nuevo sujeto. Así como el vocablo obrero era una expresión dirigida a reconocer a los artesanos, algo común en la época. Este periódico emergía como un foro que planteaba la necesidad de dar por concluidos los gobiernos liberales y efectuó un llamado a que los militares asuman un papel reivindicador del pueblo. No se hicieron referencias explícitas a la clase media, aunque se criticó el excesivo número de empleados públicos. Un breve artículo definió al profesor de escuela como proletario.
El ambiente social y organizativo previo al aparecimiento de los partidos comunistas tenía antecedentes en países con tradiciones organizativas anarquistas, socialistas y gremialistas.
El ambiente de aparición de la izquierda coincide con el fin de los gobiernos liberales. La revolución juliana abre, desde 1925, una época reformista con la creación de aparatos estatales modernos y políticas públicas interventoras. La corriente de reformas sociales que implicaba la intervención estatal, obligaba a todas las corrientes políticas a situarse en torno a la intervención del Estado. Ya en 1923, el Partido Liberal había incorporado temas de reforma, así como los conservadores guiados por la doctrina social de la Iglesia Católica incorporaron en 1925 reformas en sus planteamientos.
El ambiente social y organizativo previo al aparecimiento de los partidos comunistas tenía antecedentes en países con tradiciones organizativas anarquistas, socialistas y gremialistas. Por ejemplo, el Partido Comunista Mexicano surgió de agrupamientos socialistas previos. El Partido Socialista Revolucionario (PSR), creado en 1926, se convirtió en 1930 en el Partido Comunista de Colombia (PCC). El Partido Socialista de Perú fundado en 1928 y transformado en Partido Comunista del Perú en 1930.
En 1928, la dirección del PSE pidió la afiliación a la Comintern y también se encontraba en camino la afiliación del PCE que era una estructura secreta dentro del PSE. Todo esto obviamente creaba fricciones dentro de PSE, puesto que un amplio sector estaba en contra de la afiliación a la Tercera Internacional. Entre 1928 y 1930 se produjeron fraccionamientos y pugnas que revelaban el carácter heterogéneo del PSE. La mayor discrepancia era el vínculo con las formulaciones doctrinarias y organizativas de la Comintern.
Así es como ha quedado en los registros de la izquierda ecuatoriana una memoria paralela (y confusa) en torno al I Congreso de 1926. El PSE lo declara como el año de su fundación, y el PCE como su I Congreso. El II Congreso del PCE, siguiendo su memoria, ocurrió en 1931, tras su estructuración bajo la plena adhesión a las famosas 21 condiciones de la Comintern. Entonces, tanto el PCE como el PSE declaran su fecha de nacimiento en 1926. El PSE tuvo un acto refundacional en un Congreso de 1933. En el conocimiento usual de la izquierda, la fundación del PCE en 1931 se considera como una escisión del PSE.

Pero las organizaciones políticas de izquierda no se establecieron en un vacío, sino en un espacio político y cultural donde las ideologías anarquistas, liberales, católicas y mutualistas estaban vigentes en el medio obrero y artesanal. Además, el espacio político estaba escindido principalmente entre liberalismo y conservadurismo como ejes de la acción política.
En el proceso de formación de la izquierda ecuatoriana se halló muy presente el tema de las clases medias, ya sea como una base social constitutiva o por las referencias explícitas que atravesaron los debates acerca de su rol político. En la base social de la izquierda se hallaban profesores, empleados públicos, profesionales y líderes gremiales. Una corriente política transnacional de la época provino del naciente movimiento político peruano APRA (Alianza Popular Revolucionaria Americana) cuyas ideas se divulgaron en el Ecuador e influyeron en el Partido Socialista Ecuatoriano. El APRA, creado en 1924, postulaba que las clases medias y los intelectuales tenían un papel preponderante en la conducción de las luchas sociales. Estas ideas fueron recogidas en los planteamientos políticos de los años treinta del Partido Socialista asumiendo el rol de las clases medias bajo la fórmula del “Frente de trabajadores manuales e intelectuales” que era una manera de incorporar a los sectores medios junto a las nacientes organizaciones laborales de trabajadores urbanos y campesinos.
La Asamblea socialista de 1926 fue un foro en el que la difusión doctrinaria y de ideas de reforma no estuvieron exentas de divergencias. La diferencia entre izquierda comunista e izquierda socialista está implícita. Con todo, hubo un tema ausente: la democracia y la participación electoral. El desarrollo de la izquierda después de 1926 en sus vertientes socialista y comunista significó una corriente que alcanzó una importante presencia, sobre todo luego de 1940, cuando tenía un peso específico la participación electoral. Se puede decir que se configuró un espacio político con hegemonía liberal y conservadora que incluía a la izquierda que predominó en espacios laborales y culturales.
Referencias mencionadas:
Miguel Cantos, Del ideal al Partido. La sección comunista de propaganda y acción Lenin y la génesis del comunismo partidario en Ecuador (1925-1926), Claridad, Guayaquil, 2025; Hugo González Toapanta, El periódico La Antorcha y los inicios del socialismo en Quito 1924-1925, UASB/CEN, Quito, 2015; Hernán Ibarra, La formación del movimiento popular 1925-1936, CEDIS, Quito, 1984; Labores de la Asamblea Nacional Socialista y Manifiesto del Consejo Central del Partido (1926); Germán Rodas, Ricardo Paredes. El médico que se formó bajo la huella de la revolución juliana, UASB/CEN, Quito, 2011).
