Los ojos que han contemplado Auschwitz e Hiroshima nunca podrán contemplar a Dios.
Ernest Hemingway
La bailarina israelí Maya Bengi, una de las rehenes liberadas por Hamás, rechazó reunirse con Netanyahu porque dijo que el primer ministro tenía las manos manchadas de sangre de niños palestinos. Al igual que Bengi, millones de judíos no apoyan a Netanyahu, entre ellos el historiador Yuval Noah Harari quien considera al político israelí como un peligro para la democracia porque es un caudillo populista que califica a los judíos opuestos a la guerra como traidores. Para Israel, Estados Unidos y parte de Europa, la nueva invasión de Israel a la franja de Gaza es una guerra justa para exterminar a Hamás, lo real es que más de 6000 niños palestinos han sido asesinados en menos de cincuenta días por el ejército de Netanyahu. La distopía más abominable, después del holocausto nazi, está siendo realizada por Israel y su gobierno de seres elegidos.
Qué es bellum justum: básicamente es el derecho a hacer la guerra, en nombre de un orden ético y civilizatorio, el orden del imperio. Lo utilizaron los antiguos romanos, los Estados Unidos, Hitler, Putin y ahora Netanyahu. En fin, la preeminencia de la idea hobbesiana de que existe un derecho supranacional militar como garantía de seguridad y paz, terminó imponiéndose a la idea ilustrada, kantiana, de un derecho internacional donde todos los estados-nación tenían el mismo peso político. La tragedia mundial surge cuando el mundo naturaliza este paradigma imperial para solucionar conflictos. Bellum justum es una banalización total de lo que significa la guerra, a partir de esta trivialización la humanidad perdió de vista la posibilidad de construir una comunidad internacional, por ello ONU cada vez tiene menos influencia en los tiempos fascistas que vivimos.
En 1910, en Palestina cohabitaban un 90% de árabes con una minoría judía, era una relación relativamente pacífica porque los judíos no eran sionistas es decir no tenían pretensiones supremacistas. A partir de la declaración de Balfour en 1917, el sionismo recibió apoyo geopolítico de Inglaterra al entregar parte de Palestina a Israel. Desde allí se rompe la paz en medio oriente, occidente necesitaba controlar el Canal de Suez y para ello era clave ampliar el conflicto entre árabes y judíos. Edward Said, dijo que con la proclama Balfour, una potencia occidental intervino en un territorio no occidental sin tomar en cuenta a la gran mayoría de la población.
Desde la injerencia de Reino Unido se inició una ocupación violenta por parte de Israel sobre el pueblo palestino. Para Antonio Guterres, los atentados de Hamás del 7 de octubre no surgieron de la nada, respondieron a una invasión y desplazamiento sistemáticos por parte de una potencia bélica sobre un pueblo de campesinos pobres que terminó en un apartheid tan abominable como el de Sudáfrica. La deshumanización de millones de palestinos durante décadas es una derrota del pensamiento crítico y del derecho internacional. No sorprende que el gobierno de Netanyahu conocía de los atentados que iba a cometer Hamás el 7 de octubre. ¿Por qué no detuvieron a los fundamentalistas árabes? Simplemente porque para una potencia bélica como Israel, que tiene el PIB per cápita más alto en el mundo respecto a gasto militar, la guerra es un buen negocio y que un grupo de fanáticos islamistas se inmolen asesinando judíos le daba una justificación perfecta para su plan genocida sobre Palestina.
El Papa, Antonio Guterres, Lula, Petro, Pedro Sánchez, son algunos nombres de grandes líderes mundiales que se han pronunciado en duros términos en contra del gobierno de Netanyahu, consideran la invasión israelí como un acto de terrorismo de Estado. Marchas multitudinarias de apoyo a Palestina se han dado alrededor del mundo, las escenas de niños palestinos que son rescatados entre los escombros se repiten a diario, es inconcebible que este genocidio siga sucediendo, cada cinco minutos un niño es asesinado en Gaza… ¿Quién nos defiende de Israel? El sionismo es el fascismo del siglo XXI.
Entre 1940 y 1945 el nazismo asesinó a 200.000 niños. Adorno, dijo que el genocidio nazi había destruido la posibilidad de pensar la idea misma de humanidad. En 2023, en Gaza, están siendo asesinados diariamente 180 criaturas a manos del sionismo. Si algún país podía detener al fascismo, desde una visión humanista, demostrando que el ser humano tenía sentimientos de nobleza espiritual tan altos como los que tuvo Jesucristo era precisamente Israel. Lo siniestro es que un nuevo holocausto se realiza en Gaza, la víctima ya no es el pueblo judío, ahora el sionismo crucifica niños palestinos en nombre de Dios. No existe Dios, existe Gaza.
