Un hombre está disfrazado con una máscara femenina, tiene una especie de vestido en su cintura, sus hombros y pies también están decorados con cintas de colores, las manos sujetan dos palos con tiras, como para acompañar el golpetear de los tambores. Sus pies en puntas son los motores que mueven de forma rápida sus piernas al ritmo de la música, se trata del baile ritual marfileño, Zaouli, que intenta transmitir la belleza de la mujer y es originario de la tribu Guro. La República de Costa de Marfil posee más de 60 etnias ancestrales. (Danza Zaoli)
Mientras que en la Mitad del Mundo un hombre vestido con un pantalón forrado de cuero y de lana de alpaca o llama, cinturón colorido, camisa blanca, capa morada, alpargatas y una máscara de dos caras opuestas y doce cuernos abre los brazos al escuchar el ritmo de la música mueve sus pies, cintura, brazos de vuelta gira y vira abre las piernas comienza a saltar y alza los brazos, levanta la cabeza hacia el firmamento, después vuelve a rotar para la derecha y enseguida a la izquierda. Se trata de la representación del Diablo Huma personaje mitológico andino que danza cada 21 de junio en la época del Inti Raymi (Fiesta del Sol). Ecuador tiene 14 nacionalidades y 18 pueblos indígenas.

Los elefantes van por la estampida
El pasado 4 de junio, durante quince minutos la Francia de Didier Deschamps asedió a la Costa de Marfil de Emersé Faé en el estadio de Beaujoire de la ciudad de Nantes. Parecía un partido de “papi fútbol” o de solteros contra casados, la selección africana entró nerviosa, mientras que la subcampeona mundial parecía que estaba en el patio de su casa con un Ryan Cherki intratable, como cuando juega para el City de Guardiola; el francés la pisaba a lo Riquelme, Olisé parecía que danzaba con la pelota y un Mbappé arrogante de vez en cuando sacaba un regate infernal eludiendo a sus rivales.
El flanco izquierdo de Costa Marfil se mostró débil con el lateral, Ghislian Konan, y un Yan Diomande que no ayudaba a la marca, pero mostraba chispas de buen fútbol. La base del medio campo marfileño —¡atento Beccacece!— es lentísimo y obtuso. Su capitán, Franck Kessié, a pesar de sus 29 años parece de 40, trotó en la cancha y ni se diga su otro compañero Seko Fofana que, con ese físico más parece luchador de UFC que jugador de fútbol, más lento que una tortuga. En el primer tiempo los franceses demostraron una arrogancia bárbara, desperdiciaron algunas ocasiones de gol y recién a los 45 minutos Cherki marcó el primer gol.
El partido comenzó a desordenarse a los treinta minutos del primer tiempo; solo entonces los marfileños comenzaron a asentarse en la cancha y los franceses ya daban síntomas de no querer jugar o de cuidarse las piernas. En el segundo tiempo, la selección africana comenzó a tener más la pelota y comenzó a destacarse el carrilero derecho, Guela Doué (hermano de la superestrella francesa Désiré Doué que eligió a la poderosa bicampeona mundial) empató el partido porque se olvidó de la banda derecha y entró en diagonal al área francesa y definió bien al costado derecho del portero Maignan.
Simon Adingra llevó la camiseta número diez pero juega de falso nueve, o sea, es un mediocampista armador con gol. Pero no estuvo en su día y en su lugar entró Nicolas Pépé y ese ¡sí!, cambió el partido. ¡Atentos! Con este jugador la selección ecuatoriana tiene que tomar recaudo. El crack del Villareal tiene una zurda de oro, lo categorizan de delantero pero parece un diez, un armador moderno que sabe cuándo tiene que parar el juego, proteger la pelota y cuándo acelerar o esquivar jugadores para ampliar los espacios en la cancha; si Pépé no es titular hay que agradecer bastante a Faé, Pépé puso el pase a Doué en el primer gol.
Costa de Marfil inició jugando con un esquema de 4-5-1, cuando entró Pépé se transformó en ese diez que jugaba por todos los flancos y centro del campo de juego pero sobre todo en la banda derecha y su selección comenzó a jugar con el siguiente planteo: 4-4-2. Oumar Diakité salió para que ingrese el delantero del Manchester United, Amad Diallo, que se convirtió en el nueve marfileño, incluso anotó el gol de la victoria por el centro del área gala; mientras que Diomandé pasó a ser el segunda punta por el lado izquierdo, Kessié pasó a ser el volante interno por izquierda y Fofana volante central, aunque después fue reemplazado por el delantero Bonnie y así el equipo de Faé tuvo más delanteros; Diallo fue por la derecha y el atacante del Inter de Milán fue el tanque de los marfileños en el anochecer del partido y también por el costado derecho como un volante diestro estaba Pépé, pero que en realidad se movía por todo el campo.
Ecuador no tiene que temer esta posible victoria contra la selección marfileña, pero tampoco hay que faltarle el respeto, si Ecuador tiene la pelota todo el tiempo como lo hizo Francia los primeros quince minutos, el partido es de los de Beccacece. Pero si La Tri le cede la pelota, la nación africana nos puede liquidar en un contragolpe, sobre todo con Pépé. A este jugador sugiero marca personal de Alan Franco para que lo siga hasta el baño si es posible.
Costa de Marfil vs Francia. (Video)

Una Tri de autor y de culto
EL PSG de Luis Enrique fue bicampeón de Europa recientemente y podría ser considerado un equipo de autor. El club francés es la imagen y semejanza de su estratega el español, Luis Enrique: orden, intensidad y lógica colectiva. El París del técnico ibérico pasará a la historia por formar uno de los equipos más fuertes tácticamente y desde la dinámica del juego así como el A. C. Milán del italiano, Arrigo Sacchi.
La selección ecuatoriana de Sebastián Beccacece, en cambio, no sé si fue el equipo que soñó el técnico durante toda su vida, pero queda claro que es el que mejor forjó en su carrera profesional como entrenador. La Tri del argentino es ordenada, paciente y atrevida. Cuándo toca el balón brinda un espectáculo particular que deleita a todo amante del fútbol, tiki-taka, pases sobrios, no se desespera y es meticulosa; espera el momento exacto para asediar al rival y llegar al gol, así como un lince que cuando se acerca a su presa lo hace despacio, esperando el momento oportuno para atacarla.
La marca de Beccacece es posesión y presión con la pelota y si se pierde el balón la acción es recuperarla de inmediato.
En estos dos últimos partidos jugaron casi todos los convocados por el técnico, el funcionamiento fue tranquilo sin sobre saltos, ya que ambos encuentros fueron para probar y dar espacio a jugadores que no han tenido minutos, como Antonhy Valencia, que no desentonó e incluso hizo un gol, al igual que Jordi Caicedo, que viene siendo uno de los goleadores de la Liga Argentina con 9 goles y la confirmación de un gran momento del extremo, John Yeboah Zamora, jugador del Venezia Football Club.
La selección ecuatoriana de Sebastián Beccacece, no sé si fue el equipo que el técnico soñó durante toda su vida, pero queda claro que es el que mejor forjó en su carrera profesional como entrenador.
Podemos adivinar una alineación de 4-4-2 un poco obvia por el rendimiento o experiencia de conocer al equipo de la Tri: Galíndez, Preciado, Pacho, Hincapie y Estupiñán; Franco, Caicedo, Vite, Yeboah; Plata y Valencia. Pero antes del estreno, en este último juego amistoso contra Guatemala, Beccacece probó algunas triadas en ambas bandas. En el carril derecho: Alan Franco, Yordi Alcívar, y Alan Minda; Ángelo Preciado, Moisés Caicedo y Yeboah. En la banda izquierda: Yaimar Medina, Anthony Valencia y Jeremy Arévalo entre la punta izquierda y el centro del ataque; en el segundo tiempo Piero Hincapie, Pervis Estupiñán y Gonzalo Plata o un Nilson Ángulo que también puede jugar de centro delantero.
También experimentó una doble punta con: Yordi Caicedo y Jeremy Arévalo. El entrenador argentino puede sorprender y salir este 14 de junio contra la selección africana con dos nueves: Enner Valencia y Yordi Caicedo o Kevin Rodríguez.
Tal vez, un error, pero esto es una opinión personal —y me hago cargo— es la convocatoria de Kendry Páez. El joven volante está en un nivel muy bajo, el futbolista correcto era Kenny Arroyo, pero el entrenador se decidió por el volante que ahora juega en Club Atlético River Plate. Páez esta timorato y creo que fue víctima de esa prensa fulera que dijo que por poco era un crack de otro planeta. El chico apenas tiene 19 años y tuvo episodios desafortunados de indisciplina que mostraron su inmadurez y parece que lleva esa cruz. Contra Guatemala parecía que la pelota le quemaba y quería desprenderse rápido de ella.
Beccacece no es un cazador de utopías sino todo lo contrario; nada subjetivo parece más un científico social que aprendió y se transformó en su nueva cultura, entendió la idiosincrasia del jugador ecuatoriano para después brindar las soluciones correctas dentro del campo de juego. Becca va directo al hueso sin frases hechas y narcisismos baratos, no es el Yo Supremo, pero parece el guerrero Cayambe elegido por Inti, el dios Sol, para llevar su máscara y guiar a su pueblo a la mayor celebración de todas.
Ecuador vs Guatemala: (Video)
Ecuador vs: Arabia Saudita:(Video)
Datos extras sobre la selección de la República de Costa de Marfil:
La selección de la República de Costa de Marfil ha ganado tres copas africanas: 1992, 2015 y 2024, está última fue una gesta épica. El torneo se jugó en territorio marfileño y la selección africana, que en ese torneo era dirigida por el francés Jean-Louis Gasset, perdió contra Nigeria 1 a 0 y Guinea Ecuatorial le propinó una goleada mítica de 4 a 0. Eso desencadenó la salida del técnico, lo reemplazó otro francés: Emerse Faé, que de interino y salvavidas pasó hacer héroe, porque la selección marfileña salió del fango de la derrota y se coronó campeón del torneo continental, derrotando en la final a la República Democrática del Congo por un 1 a 0.
Costa de Marfil vs El Congo: (Video)
Para el país africano, Faé fue una especie de profeta futbolístico, el combinado de Costa de Marfil acostumbrado en el pasado de ser liderado siempre por individualidades como: Didier Drogba, Yaya Touré, Gervinho, Salomon Kalou, Eric Bailly y Boucabar Barry cambió su brújula y ahora con el francés construyó una identidad futbolística basada en el orden y la intensidad colectiva.

