sábado, abril 4, 2026
Ideas
Juan Cuvi

Juan Cuvi

Master en Desarrollo Local. Director de la Fundación Donum, Cuenca. Exdirigente de Alfaro Vive Carajo.

Base militar gringa y colapso energético

Es difícil para el Gobierno vender la idea de que la reinstalación de la base militar gringa en Manta contribuye a solucionar el problema del narcotráfico y la violencia criminal. Durante los años que operó no hubo una reducción significativa del tráfico de sustancias ilícitas. Que se haya incautado más droga solamente evidencia que el negocio se mantuvo.

Nadie en sus cabales renuncia a un negocio próspero. Con base militar o sin ella, los productores y traficantes de drogas responden a la demanda del mercado internacional. El dinero fácil y rápido trae implícita la normalización de la cárcel y hasta de la muerte. Mientras exista pobreza y exclusión habrá millones de candidatos dispuestos a hacer cualquier cosa con tal de salir de la pobreza y la exclusión.

Hay demasiado hipocresía en los países ricos. La militarización de la lucha contra el narcotráfico, sobre todo en los países periféricos, es la mejor argucia para soslayar su responsabilidad en el problema. Simplemente se desentienden de papel que cumple el consumo en la producción y comercio ilegal de drogas. Más práctico les resulta endosarle la culpa a los demás, sobre todo si se trata de países con una deficiencia institucional patológica. Supuestamente, el narcotráfico existe porque el Ecuador no tiene la capacidad para combatirlo.

Tampoco la medida tiene mayores perspectivas electorales para el gobierno, como algunas personas sugieren. Además de las dificultades obvias para que la Asamblea Nacional dé paso a la reforma constitucional, la ciudadanía sabe que los militares gringos no podrán controlar el fenómeno del narcotráfico y sus secuelas. La contaminación del Estado y de la sociedad es tan extrema que se requiere de mucho tiempo, esfuerzo e inversión para neutralizar al crimen organizado.
Por eso, más pertinente es considerar la iniciativa del presiente Noboa como un intento por hacer buena letra frente al gobierno de los Estados Unidos. Sobre todo, si sigue convencido de que será reelecto en 2025. Si pretende gobernar cuatro años más necesitará de bastantes flotadores para evitar que la nave naufrague en media travesía.

En el fondo, la élites nacionales y mundiales hacen lo imposible por eludir las verdaderas causas de estos problemas globales; en concreto, si se mantiene el mismo modelo de producción y consumo planetarios, las consecuencias serán cada vez más catastróficas. Lo estamos experimentando a propósito de la crisis energética que vivimos como país. El estiaje y la falta de previsión y planificación son, en efecto, parte del drama nacional. Pero si el crecimiento de la demanda de energía eléctrica continúa sin una mínima racionalidad, las crisis serán mas frecuentes y devastadoras. Es imposible llenar el país de represas hidroeléctricas y de barcazas. En algún momento el modelo tendrá que colapsar.

Nuevas columnas

Más leídas

Más historias