El Reglamento que el Consejo Nacional Electoral (CNE) aprobó para estas elecciones anticipadas 2023 causa polémica. Y es que el Consejo decidió que, en estos comicios, no será obligatorio que los binomios presidenciales estén conformados por un hombre y una mujer, en cumplimiento del artículo 99 del Código de la Democracia y de la Transitoria Tercera de la misma ley, que dispuso que a partir de 2021, dicho criterio debería ser aplicado.
Pero el Reglamento dispuso que los candidatos podrán ser del mismo sexo, es decir, podrían ser dos hombres o dos mujeres.
En el artículo 11 del Reglamento, se consignaron las reglas de participación política. Invocando los principios de igualdad y no discriminación, el artículo estableció que en el caso de binomios presidenciales, las candidaturas se integrarán con la participación de personas de diferente o el mismo sexo. Esto significa que, al momento, no hay obligación legal de que el binomio esté conformado de forma paritaria, sino que queda a criterio de las campañas.
Mientras Yaku Pérez y Fernando Villavicencio han anunciado que sus binomios serán mujeres costeñas, por cuestiones de paridad de género y equilibrio regional, campañas como la de Jan Topic hablan de binomios conformados por dos hombres, siendo Pedro José Freile el candidato a vicepresidente.

Colectivos de mujeres se pronunciaron en el Consejo Nacional Electoral debido al incumplimiento de la paridad de género en estas elecciones.
Por otro lado, el mismo artículo del Reglamento estableció que será la organización política la que decida qué mujer u hombre encabece la lista de asambleístas nacionales, dando nuevamente un amplio margen a las fuerzas políticas para que apliquen o no la paridad de género según su criterio.
Así mismo, la participación de las mujeres en las listas para asambleístas provinciales y de las colonias ecuatorianas en el exterior será solo del 30%, aún lejos del 50% que reclaman las activistas. En el Reglamento se estableció que los jóvenes (no precisa el rango etáreo) deberán conformar por lo menos el 25% de las listas y que el CNE deberá verificar las edades de los candidatos, aunque en ninguna parte del Reglamento se precisa quiénes son jóvenes.
Pero el Reglamento provocó críticas de las organizaciones de mujeres, que aseguran que el Consejo debió obligar a las organizaciones políticas a presentar binomios presidenciales paritarios.
Varias activistas, entre ellas, la abogada Daniela Chacón presentaron un recurso ante el Tribunal Contencioso Electoral (TCE) que debería ser resuelto en los próximos días. El recurso pretende que el Reglamento que el CNE ha aprobado sea modificado para que se obligue a las fuerzas políticas a incluir mujeres en sus listas.
En diálogo con PLANV, Chacón sostuvo que el TCE debería resolver estos temas antes de que se produzcan los procesos de democracia interna y la nominación de candidatos.
Para la jurista, el Código de la Democracia ha establecido claramente que en estas selecciones se debería cumplir con el encabezamiento del 50% de las listas pluripersonales para asambleístas, y que el binomio presidencial debería ser paritario. Si bien en el Código de la Democracia no se refiere al caso de las elecciones adelantadas en el que nos encontramos, es claro en señalar que las normas ya debían aplicarse en las siguientes elecciones, es decir las anticipadas de 2023.
Chacón califica como arbitraria a la decisión del CNE, por lo que han concurrido ante el TCE con un recurso de impugnación por ilegalidad. El TCE tiene 15 días para resolver, aunque se han realizado ya las primeras notificaciones y pedidos de más información. Lo más probable es que el TCE junto en un solo caso por lo menos dos reclamos que se han presentado en este caso.
La abogada sostiene que el TCE debe pronunciarse antes de que las organizaciones terminen de inscribir sus binomios. En su criterio, no se debe dar la facultad a las organizaciones políticas de cumplir o no la ley, pues no se han preparado para fortalecer la democracia interna y promover la presencia de las mujeres. Enfatiza que en la ley no se ha establecido que el cumplimiento de esas normas sea discresional para los políticos.
Por otro lado, Chacón precisó que las normas de paridad podrían permitir la participación de las personas de las diversidades sexo genéricas en la política, pero sostuvo que es importante que la integración debe ser integral. Recordó que por lo menos desde los 90 se ha debatido la presencia de las mujeres por medio de cuotas, pero al realizarse las reformas al Código de la Democracia se aceptó que sea de manera progresiva la aplicación de la paridad, y aún se insiste en que no tienen cuadros femeninos. Chacón cree que los partidos siguen nombrando «a los panas» y que no han hecho ningún esfuerzo para atraer a las mujeres, los jóvenes y la diversidad sexo genérica.
Al momento, según la consulta de causas de acceso público del TCE, se han presentado por lo menos tres recursos de grupos de mujeres contra el Reglamento del CNE, pero el trámite aún se encuentra en sus etapas más iniciales.
ENTREVISTA
«Sigue la política patriarcal de acuerdos y arreglos»
Rocío Rosero, Coalición Violeta

Rocío Rosero es activista por los derechos de las mujeres.
¿En qué consiste el recurso presentado contra el Reglamento que el Consejo Nacional Electoral ha aprobado que permite binomios del mismo sexo?
La decisión del CNE es ilegal y arbitraria, y no respeta el artículo 99 y la Transitoria Tercera del Código de la Democracia, entre otras normas, pues todo el marco constitucional está señalando la importancia de la paridad. La situación es vergonzosa, pues el CNE en lugar de ser el organismo que controla la aplicación de la norma, negocia y acuerda con los partidos políticos en una política patriarcal de acuerdos y arreglos que le hace mucho daño a la democracia paritaria. Hoy dos acciones distintas y el Tribunal Contencioso Electoral no debe sucumbir a la presión de las organizaciones políticas que están para evadir el cumplimiento de la ley, en lo que suelen estar juntos. Demandamos que el Tribunal cumpla con la norma.
¿Usted sostiene que hay un acuerdo entre las fuerzas políticas y la autoridad electoral para no aplicar la paridad en estas elecciones?
Exactamente es eso lo que ocurre. Es un acuerdo político que nace de esa idea absurda y equivocada de que los partidos no están preparados. Es que nunca están preparados para incluir a las mujeres ni los organismos y las instituciones del Estado ni los partidos políticos. Y es lamentable, porque por lo menos seis de los partidos políticos que están en esta campaña han firmado el Compromiso Violeta, que tiene un conjunto de obligaciones que asumieron, entre las que están la cero tolerancia de la violencia contra la mujer, la aplicación de la paridad al interior de la organización política, tanto en los cargos directivos internos como en las elecciones sucesivas y obviamente todo tiene que ver con la redistribución de los recursos para que las mujeres puedan contar con el financiamiento adecuado para las campañas electorales.
También nos preocupa que la cultura política de las organizaciones políticas sigue siendo un elemento intocado en el que hay que trabajar mucho.
Los patrones de discriminación y violencia contra la mujer están tan naturalizados que ni siquiera les parece necesario trabajar en los partidos políticos en la prevención de la violencia como elementos escenciales. Eso nos preocupa enormemente, porque el Consejo Electoral también firmó el Compromiso Violeta para la aplicación de la norma paritaria y resulta todo lo contrario.
Este es un tema de la calidad de la democracia. Una democracia que sigue excluyendo la participación de las mujeres no está cumpliendo con un elemento democrático fundamental. Se está sentando un nefasto precedente y la democracia se negocia e interpreta a medida de los intereses de los partidos. Ahora corresponde 50% en los binomios presidenciales y 50% en las listas de asambleístas.
Aunque al momento no hay obligación legal, hay binomios que ha anunciado que sí incluirán mujeres. ¿Cómo ve estos anuncios?
Nos parece muy importante que en varios de los partidos estén asumiendo la obligación del cumplimiento de la norma, independientemente del Reglamento que emite el Consejo Nacional Electoral. Es un paso muy importante, un momento en el que se va poner en evidencia en la conformación de las listas cuál es el carácter de las organizaciones políticas respecto de temas como la inclusión, la paridad y las agendas de igualdad y prevención de violencia.
En el resto del Reglamento se han colocado normas de paridad y de participación de los jóvenes. ¿Qué pasa con las normas sobre la paridad en las listas para la Asamblea?
En este proceso estamos juntos no solamente la Coalición Violeta, que hemos construido desde agosto pasado una coalición para trabajar sobre la no violencia en política, sino que estamos trabajando todas las organizaciones feministas del país y exigimos el cumplimiento de la paridad en el binomio presidencial, en el encabezado de listas, y luchamos por la inclusión de pueblos y nacionalidades y del 25% de jóvenes. Necesitamos una clase política renovada en el país. No hay capacidad democrática para estar al día con las agendas y los clamores ciudadanos.
En el Reglamento se establece que son las organizaciones políticas las que deciden si encabezan las listas un hombre o una mujer. ¿Qué les parece esta discresionalidad que les dan a las fuerzas políticas?
Es un incumplimiento del artículo 99 y de la Transitoria Tercera que se da por una negociación. El Consejo Consultivo no es para interpretar la norma, sino para aplicarla y el Consejo Nacional Electoral debe aplicar la norma, pero en lugar de hacer aceptan un Reglamento ilegal y arbitrario.
En países como México se ha planteado la necesidad de que haya cuotas para la diversidad sexual en las candidaturas, ¿qué opina al respecto?
Todas las formas de inclusión son necesarias para la democracia. Necesitamos una democracia paritaria, inclusiva con jóvenes y diversidades sexo genéricas. Pero para eso necesitamos un clase política renovada y nuevas normas para que los políticos se hagan cargo de las agendas de la mayoría de la población.
Los partidos políticos siempre están negociando sobre intereses económicos y de grupos de poder, pero una democracia paritaria que acoge a sectores históricamente discriminados es parte de una cultura democrática.
En la Asamblea disuelta hubo varias figuras femeninas. ¿Cómo evalúa su desempeño político?
Lo que es fundamental es la participación de las mujeres. Se alcanzó hasta un 38% de partipación en elecciones recientes, tenemos siete prefectas de 24 y hay 42 alcaldesas en el país. Debemos llegar a la paridad en la Asamblea Nacional, necesitamos un política que cambie con la presencia de las mujeres, este es un elemento escencial, pues las mujeres somos es un 51% de la población ecuatoriana.
