El pasado 28 de abril, las autoridades ecuatorianas hallaron 16 armas de fuego escondidas en un cargamento de parlantes de música que fueron enviados a través de un courier desde Miami, Estados Unidos, hasta el aeropuerto de Guayaquil.
La Policía y el Ministerio del Interior informaron que recibieron una alerta de la oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI, por sus siglas en inglés) sobre esta encomienda de alto riesgo. Es así que, a su arribo al Ecuador, el Servicio Nacional de Aduanas (Senae) hizo una inspección física al cargamento.
En la zona de carga, las autoridades desmontaron las cinco cajas con los supuestos equipos electrónicos. Allí encontraron el arsenal que incluía 14 fusiles de calibre .223 y dos pistolas de 9 mm, según dijo Iván Rosero, director del Senae, en un video donde informó sobre el hallazgo. Además, había 17 alimentadoras. Las armas estaban desarmadas, envueltas en plástico y distribuidas en partes. Según la Policía, sus destinatarios habrían sido grupos armados ilegales
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COMBATIMOS EL CRIMEN ORGANIZADO TRANSNACIONAL CON LA INCAUTACIÓN DE ARMAS DE FUEGO OCULTAS EN CAJAS DE CARTÓN
Mediante intercambio de información con el @HSI_HQ, se realizó una inspección física a un cargamento en el aeropuerto de #GYE, donde se detectó una… pic.twitter.com/djK9oEWV2L
— Policía Ecuador (@PoliciaEcuador) April 29, 2025
Esta es la primera vez que en un aeropuerto ecuatoriano se halla un cargamento de armas tan grande. El único antecedente reciente es del 2 de febrero de este año. Según los registros de la Policía, en el aeropuerto de Taisha, en la provincia de Morona Santiago, se halló una pistola semiautomática, pero no hay más detalles de este caso.
Entre 2017 y 2024, en cambio, hay 24 eventos relacionados con el hallazgo de armas en aeropuertos. Entre los más recientes están las incautaciones de 3 armas de fuego (dos pistolas y un revólver), en tres momentos distintos entre julio y septiembre de 2024, en el aeropuerto de Guayaquil. En esos casos, las personas fueron procesadas por tenencia ilegal de armas y tráfico de drogas.
Pero esa cifra también incluye asaltos que se produjeron en una terminal aérea. Por ejemplo, el 29 de octubre de 2023 hombres armados intentaron asaltar un vehículo blindado que llevaba lingotes de oro en la zona de carga del aeropuerto del Puerto Principal. Los guardias de la terminal reaccionaron, pero dos fallecieron después por las graves heridas.
En las estadísticas de la Policía también aparecen decomisos de armas en los aeropuertos de transporte nacional de Salinas, Santa Rosa y Coca, aunque estos hechos ocurrieron entre 2017 y 2018.
Un nuevo momento en el tráfico de armas

El reciente hallazgo de las 16 armas de fuego en la terminal aérea de Guayaquil abre un nuevo escenario para el creciente mercado de tráfico de armas en Ecuador. Renato Rivera, director del Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado (OECO), explica que, a través de couriers, sí llegaban armas, pero en partes. Entonces, los traficantes realizaban varios envíos hasta completarlas.
Sobre esto coincide el coronel (sp) Mario Pazmiño, analista en temas de seguridad, quien afirma que el uso de couriers para envío de armas por partes inició hacia al menos una década atrás cuando Ecuador empezó a transformarse en un centro de acopio y plataforma internacional de distribución de la droga.
Pero las autoridades nacionales, dice Pazmiño, no han puesto atención a este tráfico de armas tipo hormiga y enfatiza que el hallazgo de las armas en el aeropuerto José Joaquín Olmedo se debió a la alerta internacional, más que por una acción de las autoridades locales.
Para Rivera, uno de los problemas que existen en los puertos y aeropuertos tiene que ver con la interdicción de lo que sale, pero no de lo que entra al país. “Esto es un grave error que tenemos en términos de control de los diversos mercados ilícitos que operan en el Ecuador”.
Para realizar estos envíos, los traficantes pueden usar identidades falsas en el momento del envío desde Miami. Mientras que las personas que reciben son intermediarios o personas pagadas para recibir los paquetes. Según Rivera, esto dificulta llegar al vendedor y al comprador final.
Lo nuevo ahora es que los grupos criminales en Ecuador se están arriesgando para traer esta mercadería ilegal al Ecuador en menor tiempo, en mayor cantidad y en un solo envío como el caso de Guayaquil. Ahora, los grupos criminales podrían estar poniendo a prueba esta dinámica que probablemente es más costosa para el comprador.
Un estudio del 2024 del OECO reveló que las armas largas nuevas, tipo fusil, pueden costar entre 8.000 y 15.000 dólares, dependiendo del modelo y del calibre. Estas armas de grueso calibre están destinadas para tres entornos: minería ilegal, cárceles y para el control del tráfico de drogas.
El aumento de esta demanda que está dispuesta a pagar altas sumas de dinero se debe, a criterio de Rivera, a la fragmentación criminal por la que están pasando los grupos ilegales ecuatorianos. En la actualidad, dice, hay tres grupos que están pasando por ese proceso: los Chone Killers que se estarían dividiendo en cinco grupos; Los Tiguerones, en dos; y Los Lobos, en dos más.
Esas fracturas internas habrían provocado el aumento de la demanda de armas, sobre todo en aquellos entornos donde necesitan tener un mayor control territorial como las fronteras y las zonas mineras, dice Rivera.
Las armas tienen como origen EEUU
OECO, basada en los informes forenses realizados por la Policía entre 2022 y 2024, concluyó en su informe del año pasado que las armas ilícitas presentes en el país han sido fabricadas principalmente en Estados Unidos.
Rivera explica que el mayor número de vendedores de armas para los mercados ilegales latinoamericanos operan principalmente desde la Florida, donde tienen mayor contacto con la comunidad latina.
Uno de los casos más llamativos ocurrió en noviembre de 2023, cuando se encontraron 60 fusiles y pistolas ocultas en un bote y dos motos acuáticas, que llegaron en un contenedor procedente desde Norteamérica. Las armas iban a ser ensambladas en el país.
En 2022, Ecuador firmó un memorando de entendimiento con la Dirección de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos. Tras ese acuerdo, se inició un protocolo de trazabilidad de armas. En 2024, el coronel Benjamín Molina, jefe de la Unidad de Investigación de Delitos de Tráfico de Armas de la Policía, dijo a Plan V que al sistema de trazabilidad habían ingresado 544 armas de fuego, de las cuales 194 armas eran originarias de Estados Unidos.
El tráfico de armas en pleno auge
Las estadísticas oficiales dan cuentan de un acelerado incremento del tráfico de armas en el país, que está relacionado también con los años más violentos. Entre 2017 y 2024, el número de armas incautadas se duplicó en ese periodo.
GRAFICO. Evolución de Armas Ilícitas 2017-2024

Mientras que solo en el 2024, Ecuador decomisó 10.651 armas, convirtiéndose en un récord. Esto coincide con el aumento exponencial de la tasa de homicidios en el país, que el 2024 cerró en 39 homicidios por cada 100.00 habitantes, la segunda más alta de toda su historia.
“Eso quiere decir que tenemos siquiera el triple de este número de armas en manos de los delincuentes”, estima Pazmiño respecto a la dimensión del mercado ilegal de armas en Ecuador. “Esto nos permite determinar que existe, indudablemente, un incremento de violencia en el país y un incremento de grupos”.
En 2024, las pistolas fueron el tipo de arma que más circuló, seguido de revólveres, escopetas y carabinas. Pero la demanda de armamento de grueso calibre como los fusiles también registra un aumento vertiginoso. En los últimos ocho años se han decomisado 825 fusiles, de los cuales el 90% fueron usados en hechos violentos entre el 2021 y 2024.
Entre los más usados se encuentra el de calibre .223 como los hallados en el aeropuerto de Guayaquil. Estas armas, por ejemplo, han sido encontradas en las cárceles de máxima seguridad como la de Cotopaxi, Guayas y Turi, así como en otros centros como los de Santo Domingo y Machala donde han ocurrido masivas masacres y motines.
Por lugar de decomiso, según los registros policiales, el 53% ocurrió en la vía pública. Es decir, existe una gran cantidad de armas que circulan por las avenidas y carreteras del país, especialmente en las provincias más violentas. Por ejemplo, Guayas, Los Ríos, Manabí, Esmeraldas, El Oro y Sucumbíos se encuentran entre las provincias con los mayores decomisos. En ese grupo también se encuentra Pichincha que, si bien no está entre las más violentas, es la cuarta provincia con más decomisos de armas.
Entre enero y marzo de este año se han decomisado 2.714 armas, un descenso del 12% respecto al mismo periodo del año anterior.
Las armas principalmente ingresan por tierra desde Colombia y Perú. En la frontera norte, están destinadas a proveer a Los Lobos, Los Choneros y Los Tiguerones, según Pazmiño. Mientras que, en la frontera sur, existen 23 organizaciones delictivas peruanas que tienen vinculaciones con las ecuatorianas que operan en los departamentos de Tumbes y Piura.
También ingresan por el océano Pacífico como lo reflejó un operativo, en noviembre del 2023, que decomisó 122 fusiles de asalto, 48 pistolas y 124 alimentadoras en las islas Galápagos, uno de los cargamentos más grandes detectados
Pazmiño agrega que también existen robos a los arsenales de la fuerza pública en sus rastrillos y el alquiler de armas que son usadas para diferentes delitos. “Son como tiendas clandestinas”, explica el coronel.
