jueves, julio 23, 2026
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Alexis Oviedo

Alexis Oviedo

PhD en Educación por la Universidad Católica de Lovaina, Maestro en Estudios Culturales y Desarrollo, Graduado en Economía. Ex gerente del Proyecto de Pensamiento Político de la SNGP. Docente universitario.

El mandato del FMI, entre los chupamedias y el paro

Aunque los corifeos del poder digan que eliminar el subsidio al diésel debe aceptarse en nombre del trabajo y la paz, lo que no mencionan es que hay encadenamientos productivos que, al subir el precio de ciertos bienes, generan efectos cascada en mercancías clave, en este caso las que alimentan a la población.

Las redes sociales están atiborradas de mensajes sobre el paro, el evento político del momento. En X (ex Twitter) aparecen mensajes de conocidos comunicadores, siempre alienados con el poder, posicionando una narrativa tan favorable al presidente Noboa que rayan en lo ridículo. No solo alaban su rol de gobernante, sino que le motejan de valiente, para luego ensalzarle como a héroe y después mostrarlo como mártir. Ponen fotos de Noboa junto a frases bíblicas y alguno hasta resalta el buen talante del magistrado. Los corifeos del poder alaban al que les paga la pauta, tildan a las medidas económicas como “dolorosas, pero necesarias”, y subrayan la capacidad de movilización del presidente. Les falta anotar que antes del decreto 126 que subió el precio del diésel, Noboa solo se pasaba en el extranjero.

Esos mensajes que aparecen en las redes hacen pensar que la secretaría de comunicación presidencial hizo un concurso, cuyo premio se llevaría el más lambón. Pero la recompensa al mejor chupamedias se ganará ese que alabe al presidente y a la vez denigre a sus opositores, en especial a los indígenas que participan en el paro. Estos son tachados como violentos y terroristas, por ejercer su derecho a la protesta; pero los que de verdad quieren ganar el premio destilan su racismo contra los dirigentes y plasman contra los comuneros ese odio que tienen a la parte india de su propio mestizaje, que desde su esquizofrenia identitaria les hace imaginarse blanco/europeos cada mañana que se ven al espejo. Como dice el académico Nelson Reascos, el indio bueno es el indio de las danzas y del folklor, pero el indio que es sujeto político y que reclama sus derechos, es criminalizado.

Se arriba al décimo séptimo día de paro conducido por la CONAIE y las comunidades indígenas y apoyado por diversos sectores populares, mientras el presidente viajero, se quedó por un rato en el país para cumplir con la carta de intención ordenada por el Fondo Monetario Internacional. Quiere imponer a sangre y fuego la medida, aplacando la protesta de la manera más brutal con el apoyo de militares y policías, que hieren y asesinan. Noboa quiere imponer la receta surgida desde los escritorios de Nueva York y que canalizará esos recursos al pago de deuda externa, sin tomar en cuenta la historia de cómo las cartas de intención del FMI que en países como Grecia, Zambia, Indonesia, el propio Ecuador de Lenín Moreno o Argentina generaron mayor pobreza y procesos de desinversión social difíciles de revertir.

Un análisis integral de la subida del diésel contradice los libelos de aquellos economistas leales al poder, que dicen que los precios sólo crecerían en centavos, desde la retórica cuantitativa alejada de la realidad. La subida del diésel impacta desde dimensiones geométricas al proceso inflacionario. El precio de USD 2.80 por galón y su incremento progresivo hasta alinearse a precios internacionales (USD 4.2 USD por galón) haría que la canasta básica que costaba USD 813 USD en agosto del 2025, pase a costar USD 916.

Aunque esos corifeos del poder digan que es una medida que debe aceptarse en nombre del trabajo y de la paz, lo que no mencionan es que hay encadenamientos productivos que, al subir el precio de ciertos bienes, generan efectos cascada en mercancías clave, en este caso las que alimentan a la población. El precio del diésel es uno de los bienes que al incidir en el transporte lo hace en todas las otras mercancías. Estos datos que constan en el documento trabajado por el Observatorio Ecuatoriano de Conflictos concluyen que las familias ecuatorianas necesitarán USD 103 adicionales en sus ingresos para compensar lo que pierden por el incremento del precio del diésel. ¿De dónde sacarán esos USD 103 las familias que viven al día, las que perciben el salario básico o las que están en el subempleo y desempleo?

En por ello que el paro es una medida que, más allá del pulso político, presiona al presidente para iniciar un diálogo, que puede trascender el subsidio en sí, para enfocarse en temas que irían desde una focalización efectiva hasta medidas compensatorias reales, no bonos, para los sectores más pobres de la sociedad.

Los medios obsecuentes al gobierno preguntan, ¿cuánto resistirá la CONAIE?  Desde la estrategia “golpea y corre”, cerrar la carretera, esperar a la fuerza pública y retirarse, para volver luego a cerrarla, puede durar mucho. ¿Cuánto resistirá el gobierno que se desgasta cada día no solo por el paro, sino desde sus propias acciones tales como la descarada eliminación de la deuda tributaria del Grupo Noboa?, es la pregunta de fondo. Otras preguntas clave son: ¿Cuánto tiempo le darán a Noboa los otros miembros de su bloque de poder? ¿Cuánto tiempo le darán las Fuerzas Armadas, los verdaderos dirimentes de la democracia?

 

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