jueves, abril 23, 2026
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Juan Cuvi

Juan Cuvi

Master en Desarrollo Local. Director de la Fundación Donum, Cuenca. Exdirigente de Alfaro Vive Carajo.

El misterio constituyente de Daniel Noboa

Al parecer, el presidente Noboa ha entrado de lleno en una dimensión religiosa de la política. Exige fe, no razonamiento. Pretende que una vez instalada la asamblea constituyente, su divino poder nos revele en qué consiste la nueva constitución.

El gobierno continúa enclaustrado entre la vaguedad de sus propuestas y la improvisación de sus acciones. Luego de dos años de ejercicio del poder, todavía genera incertidumbre y confusión respecto de sus horizontes (si en verdad los tiene). No hay una hoja de ruta, una mínima definición de objetivos, un programa que permita entender —o al menos percibir— qué busca en el mediano plazo. Sin embargo, haberse convertido en un presidente indescifrable no le da a Noboa, necesariamente, réditos. El caos nacional provocado por el paro indígena es una prueba de ello.

Los meses siguientes a la reelección del primer mandatario han sido un itinerario de iniciativas desordenadas y de reacciones viscerales. Frente a los límites interpuestos por los jueces de la Corte Constitucional, no ha encontrado respuesta más pedestre que acusarlos de traidores a la nación. Frente al fracaso de la guerra contra el crimen organizado, ha tomado el peligroso atajo de la información sesgada. Frente a las protestas indígenas, ha echado mano de la manida acusación de terroristas a todos los que se manifiestan en contra de sus medidas.

En este escenario enmarañado, súbitamente el presidente Noboa desempolvó su ofrecimiento de convocar a una asamblea constituyente. Cuando todo el país suponía que el control de la Asamblea Nacional era suficiente para aprobar leyes a su antojo, ahora propone una salida absolutamente aleatoria, una apuesta a la ruleta. Sobre todo, porque nadie sabe a ciencia cierta qué pretende con esta iniciativa. Un misterio frente al cual solo se pueden formular suposiciones, especulaciones y adivinanzas.

Las únicas pistas medianamente posibles se las puede encontrar en sus más recientes decisiones políticas. El gobierno se está jugando por un modelo empresarial que priorice la inversión extranjera indiscriminada, la extracción minera a gran escala, el control territorial en zonas indígenas, la bancarización del IESS, la flexibilización tributaria a los grandes grupos económicos… En fin, todo un recetario acorde con las normas de optimización del capitalismo más depredador y salvaje.

Por eso, precisamente, la eventual asamblea constituyente está rodeada del más rígido misterio. Porque si el gobierno destapa sus cartas antes de hora, corre el riesgo de debilitar aún más su potencial electoral para la consulta de noviembre próximo.

En religión, los misterios se refieren a verdades fundamentales, cuyo entendimiento está reservado a los expertos o iniciados. Se trata de dogmas de fe incomprensibles desde la razón, sobre todo para el común de los fieles. Hay misterios que no pueden ser conocidos a menos que exista una revelación divina.

Al parecer, el presidente Noboa ha entrado de lleno en una dimensión religiosa de la política. Exige fe, no razonamiento. Pretende que una vez instalada la asamblea constituyente, su divino poder nos revele en qué consiste la nueva constitución.

 

Octubre 10, 2025

 

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