sábado, junio 13, 2026

Verónica Abad: Los cuatro escenarios de su incómoda situación

La insólita situación de la vicepresidenta, actualmente en la embajada del Ecuador en Israel, se complica con la prisión preventiva contra su hijo.

Redacción Plan V

Por: Redacción Plan V

El inédito conflicto entre el presidente Daniel Noboa y su vicepresidenta, Verónica Abad, apunta hacia un nuevo escenario: ¿busca el Gobierno forzar la salida de la segunda mandataria, quien actualmente cumple una misión en Israel como embajadora del Ecuador?

El choque es de dominio público: por motivos que el Gobierno nunca ha explicado, el presidente Noboa se distanció de Abad, quien no fue invitada al festejo del triunfo en la mansión playera de Olón, cuartel general del presidente en Santa Elena.

Y el asunto fue más allá del mero desplante: en un medida que hubiera encantado al icónico presidente José María Velasco Ibarra, siempre en pugna con sus vicepresidentes (llegó a definir al vicepresidente como «conspirador a sueldo»), Abad fue enviada en una especie de destierro político a Tel Aviv, primero como «embajadora para la paz» un invento local que nadie en Medio Oriente tomó en serio, y luego como embajadora del Ecuador ante Israel, a donde prácticamente se fue a regañadientes. 

Pero la detención de su hijo, por un presunto tráfico de influencias, y otra denuncia por supuestamente haber dispuesto a la Policía la liberación de unos allegados suyos,  han llevado a Abad a afirmar a un medio internacional que Noboa, no contento que tenerla fuera del país, pretende forzarla a renunciar.

Según el artículo 93 del Código de la Democracia, Noboa sí debe encargarle la presidencia durante los cerca de 45 días que toma la campaña electoral. Algo parecido a lo que hizo Nayib Bukele durante su releección en El Salvador, encargando a una poco conocida ministra de su confianza. Pero es claro que Noboa no tiene interés alguno en regresar al país a la política cuencana, y menos encargarle el poder.

De ahí que surge la posibilidad de que las denuncias en su contra busquen forzar su renuncia, mientras tampoco se puede descartar que en la Asamblea se inicie un proceso político en su contra, para el que Noboa deberá contar con no menos de 92 votos, en momentos en la mayoría que conformó con correístas y socialcristianos ha tenido sus altibajos.

Así las cosas, los escenarios son:

1 • Abad renuncia. Si la segunda mandataria renuncia, la Asamblea deberá nombrar a un mujer de confianza del presidente, de una terna enviada por Daniel Noboa, como ya ocurrió en el gobierno de Lenin Moreno .

2 • Abad es llevada a juicio político. Siguiendo el criterio de que no se necesita sentencia ejecutoriada para el juicio político en la Asamblea, un juicio político podría concluir con su censura y destitución con por lo menos 92 votos, con presuntos delitos como cohecho. 

3 • Abad es procesada por las denuncias en su contra. Este escenario requeriría el levantamiento de la inmunidad de la segunda mandataria, así como podría implicar medidas cautelares en su contra, que dado que se encuentra en el exterior, podría intentar evitar, complicando su situación política. 

4 • Abad y Noboa se reconcilian y le encarga el poder en la campaña. Este es el escenario menos probable, pues el conflicto con la cuencana, del que no ha hablado el presidente, tiene profundos alcances personales y políticos. ¿Soñar no cuesta nada?

Dado que la campaña empezará a principios de 2025, la situación de la vicepresidenta deberá resolverse, como mucho, en los próximos 90 días. 

Redacción Plan V

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