sábado, junio 20, 2026
Ideas
Jean Cano

Jean Cano

Periodista de investigación.

La unidad de los políticos se desvanece y vendrán consecuencias

La unidad para enfrentar al correísmo parece alejarse en estas elecciones anticipadas. Sin embargo, hay la posibilidad de que los electores esperen las encuestas para hacer uso del voto útil. Que hagan lo que temen los políticos: definirse.

Asombra la sorpresa de los críticos de Guillermo Lasso ante la firmeza de la tendencia correísta.

¿Pero, a quién creían que iban a servir los agrios y falsos argumentos críticos en contra de la gestión de Lasso y sus personas de confianza? ¿En verdad consideraban la posibilidad de que los correístas voten a quien consideran que son la derecha fascista, imperialista? ¿A las malas copias?

El correísmo vota por los originales, cada vez son menos, pero así lo hacen. No van por las réplicas o quienes los tratan como electores torpes o desorientados al poner a candidatas a la vicepresidencia con pasado correísta, y ver si pueden bajarles algunos votos.

Ya existen mediciones previas de opinión pública que desbaratan los argumentos de que Luisa González es una muy mala candidata. Las trampas comunicacionales, apoyadas por los influencers, han dado resultados.

Incluso, en una especie de remake de la campaña de La Megan, han elaborado una línea comunicacional de tiernos borreguitos, que es el grito de guerra para mantener filas. Esa extrema ternura, que cae en el cinismo, divide y crea enemigos. Es absolutamente confrontativa y ofensiva para los votantes, al verlos como animales que caminan en rebaño.  

Pero del otro lado, hemos llegado al punto de que se avergüencen de ser anticorreístas. Son antilassitas, pero les da repulsión ser anticorreístas. Son antibucaramistas, pero jamás anticorreístas. 

La unidad para enfrentar al correísmo parece alejarse en estas elecciones anticipadas. Sin embargo, hay la posibilidad de que los electores esperen las encuestas para hacer uso del voto útil. Que hagan lo que temen los políticos: definirse

Esas contradicciones tienen una colaboración histórica de la falta de unidad de los políticos que dicen estar en contra del totalitarismo.

No se prepararon ni aprovecharon la disminución del electorado correísta desde la votación presidencial del 2021. Aunque a esa tendencia le costará llegar a la Presidencia, las alternativas todavía son débiles y los hacen ver, pese a que son una minoría, como enormes y difíciles de vencer.

Esta división de candidatos de la tendencia democrática se convertirá en una cara factura que los ciudadanos les harán pagar.

De por medio está la inolvidable promesa de Rafael Correa, de marzo del 2022. En el V Congreso del partido chavista, en Venezuela, el ex presidente dijo algo que pasó desapercibido en Ecuador. Pero que él y su gente no han abandonado. “Pero recuerden, dijo, Bolívar perdió dos veces Caracas. En el exilio, en Jamaica, estuvo al borde del suicidio por la decepción. Lo importante es que nos roben todo menos la esperanza. Vamos a triunfar, recuperaremos Ecuador para su pueblo. Recuperaremos Ecuador para la Patria Grande. Y juntos recuperaremos América Latina. ¡Que viva Venezuela! ¡Que viva el Comandante Chávez!”, celebró ante un auditorio abarrotado, liderado naturalmente por Nicolás Maduro.

La unidad para enfrentar al correísmo parece alejarse en estas elecciones anticipadas. Sin embargo, hay la posibilidad de que los electores esperen las encuestas para hacer uso del voto útil. Que hagan lo que temen los políticos: definirse. 

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