jueves, septiembre 3, 2026
Ideas
Aldo Lorenzzi Bolaños

Aldo Lorenzzi Bolaños

Abogado, escritor y analista internacional

La geopolítica del fútbol: más allá de un simple deporte

La geopolítica del fútbol está cambiando, y vemos que Europa y Sudamérica quedarían en segundo lugar, mientras que el nuevo epicentro estaría en Medio Oriente y África.

En el último mes el mundo ha estado pendiente del deporte más popular y masivo del mundo: el fútbol, un juego colectivo que más allá de ser un deporte se ha convertido en una herramienta estratégica para influenciar países, despertar pasiones y generar dinero.

Pero más allá de lo que puede generar el fútbol, hoy existe una geopolítica que pasaremos a analizar, a propósito del mundial que se viene llevando a cabo en Norteamérica (México, USA y Canadá) y cómo se han movido los actores, más allá del deporte.

El fútbol, una herramienta de poder

Para empezar, debemos señalar que el deporte rey es una herramienta de soft power, para que los países del mundo puedan articular e influir en sus relaciones externas. También, a través del sportswashing, los gobiernos utilizan este juego colectivo para limpiar su imagen como Estado, tanto de manera externa como interna, o para desviar la atención de los problemas internos, algo que muchos países vienen haciendo: Colombia podría ser un ejemplo a nivel interno y Argentina y Brasil, entre otros, han sabido instrumentalizar para sus fines y propósitos este juego.

Podemos decir que, en la actualidad, la FIFA es con considerado como un Estado transnacional, más poderoso que muchos países por su grado de influencia. Como dato, la FIFA tiene 211 asociaciones inscritas, cada una de un país diferente, mientras que la ONU tiene adheridos 193 países. Además, los países adheridos a la FIFA gozan de reconocimiento internacional, como es el caso de Gibraltar y Palestina, que a través del fútbol han desarrollado una identidad legítima ante los ojos del mundo, mucho más de lo que podría darles un organismo transnacional político.

Multipolaridad: Europa, Medio Oriente y Sudamérica

Vemos, dentro de la geopolítica del fútbol, una multipolaridad que se está dando en este ámbito, donde los países de Medio Oriente han tomado el control de los clubes europeos con grandes inversiones, grandes contrataciones e infraestructura en las grandes ligas; con esto han logrado el control de Europa en lo futbolístico.

Sudamérica, a través de la CONMEBOL, por otro lado, mantiene un peso geopolítico interesante debido a la imagen y prestigio que siempre han tenido y a la exportación de jugadores; sin embargo, la UEFA sigue siendo el motor financiero de esta industria.

Medio Oriente y África: polos en expansión

Norteamérica, a través de la CONCACAF, con un mundial organizado para que las cifras sean realmente importantes, cobrará mayor notoriedad en los próximos años, ya que Estados Unidos es el país con un mercado deportivo muy atractivo. Además, África jugará un papel de notoriedad interesante en este nuevo tablero geopolítico, ya que la FIFA cada vez depende más de estos polos; sobre todo, México y Estados Unidos han creado un puente comercial de las Américas que tiene aún mayor evolución en lo económico.

El Medio Oriente será otro actor trascendental para esta nueva etapa del tablero de la FIFA, donde los próximos mundiales serán organizados con sedes en Arabia Saudita, Qatar y Emiratos Árabes, y este bloque será muy influyente no solo para el fútbol, sino para las relaciones internacionales con otros bloques. Es muy probable que el futuro del deporte rey se desarrolle en esta parte del mundo en los próximos años.

Entonces, la geopolítica actual del fútbol está cambiando, y vemos que Europa y Sudamérica quedarían en segundo lugar, mientras que el nuevo epicentro estaría en Medio Oriente y África; no por nada las selecciones africanas tienen más presencia en los mundiales.

¿Hacia dónde va el tablero?

El mundo está cambiando y el fútbol también. Veremos en los próximos meses y años hacia dónde gira el tablero. Quiero dejar esta reflexión antes de cerrar este texto: el fútbol es reflejo de las sociedades, y en este mundial hemos visto ese efecto en selecciones como Francia, con jugadores hijos de migrantes, al igual que España, con jugadores de origen africano y del Medio Oriente en sus filas. Nada más claro para afirmar que este deporte va más allá del juego y que seguirá cambiando, y seremos testigos de estos cambios de lo que fue un deporte a un fenómeno social que va evolucionando día a día.

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