lunes, mayo 18, 2026
Ideas
Arturo Moscoso Moreno

Arturo Moscoso Moreno

Abogado y politólogo

#DemándameChiriboga

Lo que no parecen considerar ni Vanegas ni Chiriboga, es que la necesidad de que la FEF rinda cuentas la sentimos y pedimos un gran número de ecuatorianos. No precisamos que Paz nos incentive, pero igual que él no vemos con buenos ojos como Chiriboga se haya eternizado en su cargo y también nos preguntamos ¿a costo de qué?

Alejandro Vanegas, procurador de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF), fue enfático. Además de demandar a Rodrigo Paz por sus declaraciones hechas en el diario La Hora, también enjuiciarán a quienes “difamaron” a Luis Chiriboga a través de las redes sociales. “En forma sistemática, el señor Rodrigo Paz vino haciendo declaraciones para desacreditar a la FEF y en especial, a su presidente, el Ingeniero Luis Chiriboga”, las que, que según Vanegas, han incentivado a que cientos de miles de personas se expresen en las redes sociales en contra de la FEF o su presidente.

Las declaraciones de Paz se resumen básicamente a que considera a Chiriboga un tipo despreciable que ni siquiera es digno de su odio y le reprocha también un supuesto manejo clientelar de la FEF que explicaría su permanencia al mando de esa organización por tantos años (desde 1988). Paz, además pidió que Chiriboga y la FEF rindan cuentas sobre lo gastado por la delegación ecuatoriana al mundial en Brasil: «¿Cuánto se gastó en viajes, residencia, paseo viáticos? Ahí ya no se nos da la información. De la cifra global no sacamos nada. Hasta ahora no hay información del segundo trimestre de este año.”

Lo que no parecen considerar ni Vanegas ni Chiriboga, es que la necesidad de que la FEF rinda cuentas la sentimos y pedimos un gran número de ecuatorianos. No precisamos que Paz nos incentive, pero igual que él no vemos con buenos ojos como Chiriboga se haya eternizado en su cargo y también nos preguntamos ¿a costo de qué? Los US $ 852.000,00 gastados en alojamiento, alimentación y traslados del cuerpo técnico, jugadores, personal de apoyo e invitados, que suman más de 100 personas; el pobre desempeño de la selección ecuatoriana en Brasil; una repartición de premios entre jugadores aparentemente injusta y manejada de acuerdo a parámetros poco claros; y, la molestia expresada por algunos jugadores, los que para mayor alarma no han sido convocados por el DT interino,  únicamente han contribuido a estimular esa exigencia ciudadana, exacerbada ahora por las amenazas de Vanegas.

Luego de las declaraciones de Vanegas, en Twitter se armó un enorme revuelo. Inmediatamente los abogados Mauricio Alarcón, Lourdes Cuesta y Fabián Pozo ofrecieron a través de la red social defender gratuitamente a quien fuera demandado por Chiriboga o por la FEF – iniciativa a la que me sumo – mientras que el hashtag #DemándameChiriboga se convirtió en tendencia a nivel nacional.

Estos sucesos revelan los riesgos de que una institución sea manejada con opacidad y sin alternancia, lo que ocasiona que sus autoridades piensen que están más allá del bien y del mal y no se sientan obligados a rendir cuentas a nadie. Más allá de los insultos, que son inaceptables, las críticas a Chiriboga y a la FEF deberían generar un profundo examen interno de esta entidad, tanto de sus balances como de quienes ejercen su administración, pero la respuesta ha sido el ataque y la descalificación, propios del estilo político que se vive actualmente en el país. Y si el decir esto es considerado por Chiriboga o los miembros de la FEF como una calumnia, pues #DemándameChiriboga. Me hago cargo.

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