martes, marzo 31, 2026

Las madres del Dalcroze (III): Tiemblo al pensar que el trauma es para siempre

En esta tercera parte, las madres de los niños y niñas, de entre dos y seis años de edad,  abusados sexualmente por su profesor de Educación Física, cuentan sobre los impactos que este trauma ha tenido y tiene para sus hijos e hijas y para sus familias. También cuentan las leguleyadas y maniobras, de juezas y fiscales, para soslayar los testimonios de los pequeños, sometidos a una permanente victimización. Del caso Aampetra, dicen, ni el sistema educativo ni  de Justicia han aprendido nada. Sobre el contexto y los antecedentes, consultar las partes I y II.

Redacción Plan V

Por: Redacción Plan V

PARTE 3

MANUELA, madre de Andrea, dos años y medio.

EL Ministerio de Educación empezó las investigaciones, una auditoría. Cuando esta empezó tenía que hacerse una encuesta y para hacerla eligieron a los padres que estaban apoyando al colegio. Todo el tiempo estuvieron manipulando la información. Cuando llegó el momento de la intervención al colegio el dueño no se sentó frente a los otros padres de familia a decirles: estoy intervenido porque cometí una negligencia y tengo responsabilidad en esto. Llegó a decir que le habíamos pagado al Ministerio. El colegio recibió 16 procedimientos sancionatorios y en todos fueron sentenciado a pagar 50 salarios básicos. En cada uno de estos. Y, además, la revocatoria del permiso de funcionamiento. El colegio tiene que estar en un plan de contingencia hasta que se acabe el año lectivo. El Ministerio de Educación está a cargo, puso un interventor.

TATIANA, madre de Pedro, cinco años

Los padres pro colegio hicieron una página web y el eslogan del mes fue “los buenos somos más”.  Como si lo que le pasó a nuestros hijos e hijas nos convirtiera en los malos. Hay otro videos que dice “no destruyas, sé la paz…”. O sea, nosotros, por reclamar contra el abuso sexual a nuestros hijos éramos los peores. Llegó un momento en que nosotras mismas comenzamos a postear: soy mamá mala. Porque esos treinta días, antes de que al tipo le llamen a juicio fue una guerra total, nos atacaron a diestra y siniestra.

ELENA, madre de Sofía, cinco años

En mi caso, como tenía aún a mis dos hijos mayores en el colegio, ellos habían estado en una clase de Inglés, con una profesora que comentaba en las redes de una manera déspota contra los niños, y estaban preparando un baile, y me llega un email del colegio diciéndome que mi hijo se estaba tocando las partes íntimas con el hijo de Tatiana.

TATIANA

Eso para decir: aprendieron en la casa.

ELENA

Viendo eso me fui al colegio, hablé con la vicerrectora y le digo: ¿cómo ustedes me mandan un email de esa forma, sin usar siquiera las palabras correctas? ¿Ya fueron al DCE? ¿El DCE sabe algo de esto? Les pedí ver de inmediato las cámaras, porque mi hijo se enojó con esa acusación y me pidió que lo lleve al colegio para demostrar que eso era mentira. Y me dijeron que era “difícil” encontrar la grabación y les pregunté si ya se habían borrado las imágenes. Y entonces esa persona del colegio me preguntó: ¿usted qué quiere, que la profesora venga y ofrezca disculpas? No, le respondí, quiero ver las cámaras, ver si, como dicen, mi hijo se estaba topando las partes íntimas con sus otros amigos.

TATIANA

Y ese incidente salió en la reunión con el Ministerio de Educación. Fue una reunión terrible con el Ministerio, porque los funcionarios habían estado acostumbrados a recibir plata de este colegio, y le voy a decir lo que la profesora Sandra R. decía siempre: el Dalcroze es dueño del distrito (de Educación). Y así se manejaban, tanto así que por una reunión con la auditora nos enteramos que el Dalcroze Kids nunca tuvo permisos de funcionamiento y en las fotos de la inauguración está el funcionario del Ministerio cortando el lazo, para inaugurar el espacio físico que no tenía permiso de funcionamiento, y estaba la vicealcaldesa de Quito, y hasta un cura.

Han sido seis meses terribles para nosotras, por lo judicial, por lo del Ministerio de Educación, ya sea una cosa o la otra y de nuevo ir al DCE del distrito a contar lo que pasó, y luego repetir y repetir, esta dolorosa historia para nuestras familias la hemos repetido un centenar de veces.

MANUELA

En mi caso nos hicieron una especie de careo con el colegio, esas cosas que hace el Ministerio. Estaba el abogado del colegio y primero entró mi esposo y el abogado le dijo: pero solo fueron besos, ¿por qué denuncia? Esa es su mentalidad, aquí no pasa nada. Incluso el Ministerio le separó de la institución al director distrital, porque después de tanta cosa que pasó esa fue una de nuestras exigencias.

ELENA

Estaba alargando, moviendo las cosas y sin hacer lo que debía.

TATIANA

En una reunión reciente, del 20 de octubre, hay una reunión del DCE y dice una mamá ¿cómo hacemos?, ¿qué hacemos, si dicen que los niños mienten?, no solo juegan con nuestros hijos. Ese ha sido su eslogan todo el tiempo, decir que los niños mienten, que se están inventando, que son fantasiosos.

MANUELA

Según el dueño del Dalcroze nosotras somos unas extorsionadoras y él es una víctima. Hasta se tomó fotos con el subsecretario de Educación y presentó la intervención al colegio como un logro, como un acompañamiento para crecer juntos. El dueño del Dalcroze sigue mintiendo. Cuando iniciaron los procedimientos sancionatorios tuvo la alevosía de presentar una acción de protección en contra del Ministerio de Educación, lo hizo en Quito y la negaron, y correspondía en Derecho apelar, pero la misma acción de protección, que ya había sido negada, la presentó en el cantón Rumiñahui. Coincidentalmente a la misma jueza que dio medidas sustitutivas al abusador de los niños, la jueza Vinces. Cuando nosotros supimos eso, pusimos un pedido de control disciplinario ante el Consejo de la Judicatura, que nos archivaron. Entonces pedimos la recusación, que era lo lógico, y ella decidió conocer su propia recusación, cuando debería hacerlo otro juez. Ella no se recusó y decidió que era competente para conocer el caso. Finalmente, el colegio perdió la acción de protección, pero esto es una tras otra. Puede ser que pase que en este y otros colegios prioricen su prestigio, se queden callados, no quieran hacer nada, pero esto es otro nivel, eso meterse de lleno al proceso judicial.

TATIANA

Es que el cantón Rumiñahui es tierra de nadie. Hacen y deshacen como ellos quieren, porque están avalados por el director provincial de la Judicatura, de Pichincha, que es padre de familia del colegio, que les ha dicho públicamente que hará todo para que el colegio quede limpio de mancha.

MANUELA

Cuando íbamos a las diligencias de reconocimiento de los hechos salía la nueva directora a decir: a ver, vengan a conocer donde supuestamente pasaron las cosas. Uno de los protocolos que activaron fue la contratación de un centro psicológico. Cuando mi esposo fue al seguro médico de mi hija a pedirles una valoración y ellos activaron su protocolo y decidieron llamar a la Dinapen. Yo estaba en una reunión en el colegio y les pregunté ¿qué hago? Ustedes tienen que hacerse responsables de esto. Y el abogado del colegio me llevó a la clínica y en el camino me decía: esto se les va a caer, porque esto no es flagrancia, cómo habrán hecho estos padres de familia para poner esto. Cuando llegamos nos dieron una cita en este centro psicológico para que atiendan a la niña, pero me dijeron que el informe iba sólo para el colegio, todos los informes de los niños irían al colegio, y que el colegio analizaría si corresponde entregar los informes a los padres de los niños. Y estaban hablando de mi hija, de la cual soy representante legal. Y en el informe de mi hija dijeron que la niña estaba muy bien, que nunca le pasó nada. Y en el expediente del Ministerio usaron ese informe para intentar dar de baja el caso de mi niña.

TATIANA

Quisieron dar de baja el testimonio de mi hijo. Estas psicólogas que llegaron a la evaluación nos dijeron que los niños a los cinco años de edad no hablan de abuso sexual, mienten. ¿Cómo pudieron llegar a decir eso, cuando mi hijo ya había pasado por los peritajes de la Fiscalía? Y le dije: de pronto usted no tiene hijos, pero los míos sí saben lo que es que les toquen las partes íntimas. Entonces ellas cogieron sus cosas y se fueron.

Ha sido una negligencia tras otra. Una cosa de locos, una barbaridad, el tener treinta padres, que ni los conozco, declarando en contra mía, declarando en contra de mi hijo. Entendimos que lo único que hacían es tratar de dilatar y cansar al Ministerio de Educación, porque las entrevistas eran todos los días. El abogado del Ministerio nos decía que muchos de ellos se acogían al derecho al silencio, ¿entonces para qué iban? Es que vengo porque si no me despiden del colegio, nos decía que decían. Llegaron a declarar al Ministerio profesores del bachillerato que no tenían nada que ver con mi hijo.

PATRICIA, madre de un Joaquín de cinco años

Y también declararon a favor del profesor Steven. Dijeron que era excelente, que habían dejado a sus hijos con él y que nunca había pasado nada. El único objetivo fue tratar de tapar tal nivel de negligencia por todos los beneficios que tienen actualmente. El colegio ahora no tiene muchos estudiantes, se fueron 280 alumnos este año. Y a raíz de que salió la sentencia se fueron unos veinte más, casi terminando el año escolar. Muchos padres no tenían otra opción que quedarse, porque la sanción del Ministerio fue suspensiva, es decir que el colegio podía apelar, pero debe ejecutarse. Las sanciones económicas contra el colegio van a las arcas del Ministerio de Educación, no es para nosotros.

MANUELA

Se dio la sentencia judicial de los 17 años de prisión contra el profesor y yo he dicho que ningún número de años va a ser suficiente para reparar el daño a nuestro hijos, pero creo que la sentencia del tribunal penal de Quitumbe estuvo muy bien motivada. La sentencia fue promulgada el 6 de octubre. Ahí, los jueces dijeron que de todos los testimonios que han recabado pueden concluir que ha existido una terrible negligencia del colegio, porque ahí supuestamente nadie sabía nada de lo que estaba pasando. Incluso una profesora casí se va presa.

También declararon a favor del profesor Steven. Dijeron que era excelente, que habían dejado a sus hijos con él y que nunca había pasado nada. El único objetivo fue tratar de tapar tal nivel de negligencia por todos los beneficios que tienen actualmente.

TATIANA

El tribunal dijo que la sentencia era por los testimonios de los niños, por los de las profesoras que intentaron salvar al abusador sexual, pero no pudieron, y por los testigos de la Fiscalía. Él nunca ha dicho no les toqué, las veces en que le hemos visto nunca nos ha dicho no les he tocado o no soy yo, o soy inocente. Porque eso es lo primero que uno debería decir. Simplemente agachaba la cabeza y no decía nada. El profesor tiene 26 años de edad e igual que en el caso Aampetra, un tipo que no es docente.

PATRICIA

Recién sacó la licenciatura. En el proceso penal él se tachó de víctima, que le habíamos arruinado a la vida a los papás porque estábamos mintiendo y que el nunca había conocido a los niños que supuestamente ultrajó. Esa declaración fue terrible, me indignó mucho. Y en esa declaración dijo que recién había sacado la licenciatura, porque cuando pasó todo esto era un deportólogo. Qué negligencia del colegio que ni siquiera revisa una hoja de vida o tiene un protocolo de contratación de un docente, como debería ser, con revisión psicológica, con revisión en el Ministerio de Educación. En el Ecuador no se puede saber si una persona que dice ser profesor fue acusado de abuso sexual en otra escuela o colegio. Yo he averiguado el tema y mi preocupación es que, ante la negligencia general, este tipo vaya a hacer lo mismo en otros colegios. Porque cuando ingresan a los colegios lo único que les piden es el récord policial y ahí no sale el tema de abuso sexual infantil, porque es un tema reservado. Hemos tenido acercamiento a nivel de autoridades y les he he preguntado por qué no van a la Asamblea y se legisla sobre esto, porque los derechos de los niños deben ser precautelados por encima de cualquier consideración.

TATIANA

Estamos repitiendo el Caso Aampetra. Vimos el documental del caso como tres veces, la primera vez lloramos. Luego, más centradas, vimos el caso e investigamos sobre todo tema.

PATRICIA

Nos ha tocado investigar.

TATIANA

Es el mismo perfil: un tipo joven, que no es docente, entró tal cual como en el Caso Aampetra, de reemplazo, porque era ayudante en el Dalcroze del profesor Vinicio B. que se fue como director del área de Educación Física y le dejó a este tipo como profesor de los 84 niños del Dalcroze Kids. Y no es que nos avisaron a nosotras, no es que mandaron un comunicado o un correo diciendo que iban a cambiar de profesor. En una audiencia del 25 de marzo el intentó salir, por un documento que el mismo colegio le da, donde el colegio certifica que estaba trabajando en la institución cuatro años y medio. Es decir, que estuvo cuatro años y medio con muchos niños a su disposición. Y eso concuerda, porque una mamá con dos hijas afectadas, una de cuatro y una de siete, trabajaba en el colegio, y la niña de siete años sostiene que este tipo le topaba en las canchas principales del colegio matriz. Hay muchos más niños afectados, no solamente nosotros.

PATRICIA

A mí me ha seguido hasta mi casa. Al frente del Ministerio de Educación recibí llamadas de extorsión, nos han llamado a todas. En la segunda vez que me siguieron hasta la casa le enfrenté al de la moto. Frené el carro a raya y el de la moto casi se me va encima, me bajé y le reté; sólo me miró y se fue de regreso. Desde ahí es como que se calmaron conmigo pero siguieron con las demás mamás.

MANUELA

Cuando decidimos denunciar, todas resolvimos sacar a nuestros hijos del Dalcroze. Los llevamos a un centro infantil que nos abrió las puertas, porque nadie nos aceptaba ya al final del año lectivo. Y el dueño del Dalcroze le hacía llamadas a la dueña de este centro infantil diciéndole devuélveme a mis niños, y le ofrecía el doble de lo que le estábamos pagando como pensión para que ella nos saque de ahí. Ella nos contó eso y no le denunció porque ya no querían más problemas. Llegar a ese punto hasta querer negar el derecho a la educación de unos niños.

TATIANA

Él se cree el dueño del Valle de Los Chillos, por eso hace y deshace. Tanto así que cambió el nombre del colegio, ya no se llama Dalcroze, cambió la línea gráfica, le puso un sol a pesar de que el Ministerio de Educación les negó el cambio de nombre.

MANUELA

En la sentencia dicen los jueces que tienen que informar del contenido de la sentencia en el Runachay (la plataforma interna del colegio) y pedir disculpas públicas. Y le dijo a todos que no tenía porqué acatar eso.

TATIANA

Que él no tiene porqué pedir disculpas públicas.

PATRICIA

Porque según él el colegio no es parte procesal, pero el tribunal penal puso como medida de reparación las disculpas públicas a través de la plataforma Runachay. La sentencia dice que se publique la sentencia y que se pidan disculpas públicas en la plataforma.

MANUELA

Esto porque fueron a decir en la Fiscalía que la plataforma no se podía manipular, porque dijeron que los niños no fueron a clases (los días en que se dio el abuso sexual).

PATRICIA

Imagínese, viene a presentar un documento de Estados Unidos, no apostillado, certificando que el sistema es incorruptible. Pero en tecnología ningún sistema es incorruptible. En Fiscalía dijeron que ellos hicieron una mesa de trabajo para contratar al profesor y en la declaración del tipo, en la que yo estuvo presente, dijo que vino recomendado del profesor Vinicio B. Inventaron que tenían dispensario médico, DCE, bitácoras firmadas para decir que sacamos a los niños y justificar que los niños no fueron a clases ese día. Mentira, porque el Dalcroze Kids no tenía ni una enfermería, y lo puedo asegurar porque mi hijo tuvo un accidente antes de que pase todo esto y se partió la lengua en dos pedazos. Y ni siquiera pudieron darle un paracetamol cuando lo llevaron a la matriz. Llegar a ese punto de negligencia y luego tener más casos de niños que se han accidentado, que son víctimas de bulling, que entra la policía a hacer requisas …y no entienden. Hay padres que son pro colegio que los defienden a capa y espada a pesar de que ya están sentenciados. Y todavía dicen que los niños mienten.

TATIANA

La sentencia del tribunal fue unánime, de los tres jueces, porque ellos miraron los testimonios de los niños.

TATIANA

Si usted me pregunta cómo está mi hijo, la respuesta es mal. La psicóloga nos dijo que a los seis meses de haberles sacado del abuso los niños presentan, recién, sus traumas. Mi hijo me llama a cada instante, a pesar de que está con su papá en la casa, si yo no estoy no puede estar tranquilo. Imagínese lo que es dejarle todos los días en el colegio y no querer entrar, sigue sin querer entrar al colegio. Es un proceso enorme, porque tiene miedo. O me llaman a media mañana a decirme: está en el baño llorando, porque te extraña, porque no puede estar sin su mamá. Ya pasaron seis meses pero nuestra lucha es para muchos años, porque el trauma de los niños es de años, es de terapias, o es de por vida.

PATRICIA

Porque nos dicen que llegará un punto, y eso me dice la psicóloga, en que tenga que sentarme con mi hijo cuando ya tenga uso de razón y contarle lo que vivió. Mi hijo tiene seis años ahora y era el que más estable estaba, y recién ha empezado con sus síntomas, que le afectan a uno como madre, como padre; y la psicóloga me decía que debe llegar el momento en que nosotros dos tenemos que sentarnos con el niño y contarle lo que pasó, porque él tiene recuerdos, hay ciertas cosas que él recuerda, y frente a una sociedad que es tan indolente no podemos esconder a nuestros niños. En ese momento él va a entender lo que le pasó y va a necesitar más ayuda psicológica para que pueda crecer bien y sano. Es de por vida.

TATIANA

De repente está bien y se come las uñas. Mi hijo tiene ahora ansiedad y un miedo extremo a estar solo. Vamos a la pediatra y cierra la puerta del consultorio y él se angustia y grita: ¡no pongas seguro, no pongas seguro! Y yo debo calmarle y le digo: estoy aquí, no te va a pasar nada, la puerta está cerrada, pero sin seguro. Es un miedo terrible a que alguien le ponga seguro a la puerta.

ELENA

No se diga de mi hija, en un feriado nos fuimos a la Costa y le picaron los mosquitos a pesar de que le había puesto la crema repelente. Fue luego a la enfermería del colegio y ella les dijo que le habían picado en las piernitas y también le habían picado en el pompis. Y cuando llegó a la casa la bañé y ella me contó eso y me dijo: mami, me dijo la enfermera que no me puede tocar como me tocaba el profesor (se corta y llora), y ahí… Mi hija no quiere separarse de mi para nada, si voy al baño quiere estar conmigo, ahora es como que se reactivó todo. Y no quiere estar con el papá, solo conmigo. Para mí es muy doloroso, con decir que dejé de trabajar para estar con ella, no puedo comprender cómo alguien le pudo haber hecho eso a mi hija. Cómo la entregaron en bandeja de plata.

MANUELA

Mi hija, que es tan chiquita y no se quiere acercar a su papá.

PATRICIA

No entendemos cómo las profesoras permitieron eso.

TATIANA

El Dlacroze Kids tiene puros ventanales, y la casa desde donde la directora, esta señora que no pudo cuidar a su nieto, estaba ahí al frente y ella podía mirar todo; no sé a qué momento, ¿cómo no vieron?, ¿en dónde estaban? En una de esas reuniones, cuando lanzaron esa campaña del Dalcroze te cuida, la tutora dijo: me comprometo a estar menos en el celular… ¿De qué estamos hablando? Y después tuvo la desfachatez de entrar a un tribunal a mentir, se iba a ir presa por mentirosa. Ahí nadie quiere a los niños, nadie los cuida, no estamos hablando de ganado, son niños.

PATRICIA

Les hicieron normalizar que besarse (en la boca) es normal, que bailar apegados es normal, que tocarse entre ellos es normal, que les toque un adulto es normal. La psicóloga me decía de mi hija que ella tiene movimientos sexuados, eso es normal para ellos y no, no es normal y nuestros hijos ahora piensan que es normal y mi hija me dice: mami, entonces ¿no estuvo bien que el profesor me tocara así? Y yo, tranquila, le respondo: no mi amor, pero me estoy muriendo por dentro. Porque a pesar de que esté sentenciado, ese tipo está libre, esa es nuestra indignación.

MANUELA

Hay niños que ya se lo han encontrado.

TATIANA

Pasó un mes en flagrancia y en todo ese tiempo no presentó una sola prueba en que pueda mostrar que no fue el culpable. En ese mes se pusieron en juego varias cosas, pusieron dos o tres audiencias seguidas. A la primera la jueza le quiso dar medidas sustitutivas y dejarlo libre por un certificado del colegio donde decía que estaba trabajando ahí, entones mi esposo le dijo: entonces, señora jueza, saco a mi hijo del colegio para que el señor pueda seguir dando clases… En la primera audiencia le niega las medidas sustitutivas y él sigue en prisión, en la segunda audiencia hacen juego con otra jueza, porque supuestamente ella estaba enferma y con permiso médico y la que llama a audiencia de medidas cautelares es la jueza Estrada y a esa audiencia llega la jueza Vinces, que estaba supuestamente enferma, y ella es la que le otorga el pedido de medida sustitutivas a la prisión, y mi esposo al ver eso y porque es abogado me dijo: prepárate porque esta jueza, sí o sí, le va a dejar libre y le va a llamar a juicio.

«Mi hijo me llama a cada instante, a pesar de que está con su papá en la casa, si yo no estoy no puede estar tranquilo. Imagínese lo que es dejarle todos los días en el colegio y no querer entrar, sigue sin querer entrar al colegio».

Nuestros hijos pasaron por pruebas, por peritajes, por testimonios en Fiscalía, para que ellos tengan su debido proceso y sus diligencias como corresponde y eso sea, como fue, una prueba para que esté sentenciado. No es que nosotros hemos pagado a alguien o hayamos comprado a psicólogos, no. Las cosas en Fiscalía se hacen como se tienen que hacer. Así que llegamos a la audiencia de juicio y pasó tal cual: lo dejó libre, sin justificación alguna, y lo llamó a juicio.

PATRICIA

Denunciamos a la jueza ante el Consejo de la Judicatura, pero a denuncia fue archivada parque la jueza dijo que la fiscal no pidió prisión preventiva.

MANUELA

En mi caso son dos niñas que no hablaron en los testimonios por un error de una fiscal, de otra. Ella cometió prevaricato desde el inicio, porque  cuando los niños entraban ya en el pasillo la fiscal decía: esto lo vamos a archivar, hay guaguas que mienten.

TATIANA

Y decía: todos los casos Dalcroze los voy a archivar, porque los niños mienten. ¿Cómo tú puedes decir eso?

MANUELA

Fuera de las diligencias, esta fiscal Calderón se mostraba amiguísima del abogado del abusador. Incluso le decía qué poner en los escritos y en el testimonio anticipado de mi hija, la perito que le iba a hacer el testimonio le empezó a hacer preguntas antes del testimonio y mi hija, que tiene tres años, iba a hablar porque ella habla bien a pesar de ser tan chiquita y ella le coge de la manito a mi hija y la lleva donde la fiscal y la jueza y les dicen: la nena sí va a hablar, entremos. Y la fiscal ese momento pidió suspender la diligencia. Cuando ya llega por fin la fecha del testimonio la fiscal le empieza a hacer preguntas pero de la nueva escuela (donde estaba ahora) y mi abogado le decía que no estaba bien formulada la pregunta porque no estaba direccionada al hecho, igual insistía y no le importó a la fiscal los llamados de atención de la jueza y mi hija no habló en el testimonio sobre el profesor. Y yo puse una queja en Fiscalía sobre la actuación de esa fiscal, que hasta ahora no ingresa, no me dan número de trámite, cambiaron a las fiscales y una de estas fue la que logró la formulación de cargos en el cuarto niño y nosotros seguimos esperando, y ahora nos tocan nuevas diligencias, nuevas pericias y nuevas valoraciones, porque la fiscal anterior no hizo su trabajo. Lastimosamente vemos que los casos se van obstaculizando y demorando la justicia para nuestros niños.

TATIANA

Ahora estas dos nuevas fiscales, entendemos, son las dos mejores especialistas en temas de abuso sexual. Sabemos que son coherentes en el tema aunque es lo que sabemos, no hemos hecho ninguna diligencia con ellas todavía, los casos no caminan. Sabemos que una de ellas le dijo a uno de los abogados: los niños no mienten, no es un solo caso, hay quince casos más.

PATRICIA

Fuimos invitadas a la Asamblea pero no fuimos, no quisimos meter temas políticos aquí, por todo el riesgo que estamos corriendo. Fue cuando un asambleísta del correísmo, Santiago Díaz, estaba acusado de violación y justo en esa semana nos llamaron, de parte de la asambleísta Viviana Veloz, pero pensamos que era para limpiar, con nuestro caso, el tema de lo que sucedía con ese asambleísta. No quisimos ser usadas. Pero sí tenemos apoyos. Vamos a seguir buscando justicia, porque una sentencia de 17 años no va a limpiar todo el daño que hizo a nuestro hijos. Me parece una falta de respeto a las víctimas que al tipejo del caso Aampetra le hayan dado 23 años de prisión, y de este otro debieron darle 17 años por cada uno de nuestros niños. Estamos hablando de que en pocos años, si entra a prisión, el tipo va a estar fuera abusando de más niños, porque estos tipos no se componen.

Redacción Plan V

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