domingo, mayo 10, 2026

Engañósfera electoral: así la desinformación se coló en las urnas

Andrés Jaramillo, Carolina Bazante y Alfredo Velazco son los autores de Engañósfera electoral. Un texto clave para analizar el peso de las industrias de la desinformación en la reciente campaña presidencial.

Redacción Plan V

Por: Redacción Plan V

En caliente, sobre los hechos, tres especialistas en comunicación política, verificación de datos y ciudadanía digital se juntaron para analizar por qué la última campaña presidencial fue tan sui generis y por qué, en tal campaña, hubo varios puntapiés en los tobillos de la democracia y la convivencia social. Producto de este encuentro crítico surge el ensayo Engañósfera electoral.

Los autores del texto son Andrés Jaramillo, docente y director de la firma Content Manager Ecuador; Carolina Bazante, directora de Lupa Media, y Alfredo Velazco, fundador de Usuarios Digitales. La obra será presentada el próximo miércoles 4 de junio de 2025, a las 18:00, en el auditorio de la Unión Nacional de Periodistas.

Engañósfera electoral tuvo dos precuelas. Dos años atrás, Jaramillo reunió a académicos y consultores y juntos publicaron el libro electrónico Batalla digital. Elecciones 2023. “Ahí hicimos un seguimiento de lo que pasó digitalmente, conscientes de que las campañas estaban mudándose a lo digital —dice—. Entonces, vimos que la desinformación comenzó a estar presente: aún de forma aislada, pero levantó serias alertas”.

La segunda precuela: las campañas presidenciales de primera y segunda vuelta (febrero a abril de 2025). Lupa Media, medio especializado en verificación, tomó el pulso a las afirmaciones de los candidatos. Jaramillo, desde Content Manager Ecuador, midió el impacto de esas conversaciones en los entornos virtuales, y Velazco, desde Usuarios Digitales, alertó periódicamente sobre el uso de inteligencia artificial (IA) para desinformar.

“En el camino nos encontramos con algo mucho más grande de lo que imaginábamos —recuerda Jaramillo—: toda una industria de la desinformación al servicio de las campañas, millonaria inversión, el desinterés de las autoridades electorales y el protagonismo de la IA».

Estas tareas, con mayor repaso analítico y fundamentación teórica, ahora dan cuerpo a Engañósfera electoral. A lo largo de sus 138 páginas hay varias puntas de ovillo para repensar el sentido de la política, el sistema de partidos y la democracia en su conjunto, en una época de pugna permanente entre el dato y la simulación, entre la comunicación pública y el mercadeo político, entre la realidad y los mundos paralelos de la desinformación.

Mediante esta charla con los autores, Plan V tira del hilo de siete de esos complejos ovillos.

Una campaña peligrosamente sui generis

Plan V: fue una campaña peculiar, con un organismo electoral que no supo o no quiso observar las estrategias de desinformación que lanzaron varias candidaturas, con redes sociales que cada vez flexibilizan más sus mecanismos de verificación de contenidos y con partidos políticos que no actúan como tanques de pensamiento, sino como empresas electorales. ¿Por qué llegamos a esta situación?

Carolina Bazante

Carolina Bazante: Se ha resumido bastante bien el contexto alrededor de las elecciones 2025. Así, un factor que nos ha llamado la atención, sobre todo en el trabajo de verificación que hicimos en Lupa Media, fue el uso sistemático de inteligencia artificial para desinformar.

¿A qué me refiero? En años anteriores, si bien se fue democratizando el uso de IA, con herramientas como ChatGPT, Dall-e, etc., también se empezó a generar más deepfakes, acciones que antes tomaba muchísimas horas y muchísimo dinero realizar. Pero para 2025 esto ya fue distinto y justamente se desata este componente de desinformación sistemática utilizando inteligencia artificial.

El tema de la publicidad pagada en redes también fue un componente de desinformación y esa falta de regulación desde dentro de las plataformas es un elemento adicional para entender este concepto de engañósfera electoral que desarrollamos en el libro.

Electores librados a emociones cambiantes

PV: Todo cambia. Cambian las narrativas, los canales, la forma de desarrollar una campaña. ¿Cómo han cambiado los electores?

Andrés Jaramillo

Andrés Jaramillo: Antes teníamos electores que eran mucho más fieles. En el libro nosotros acudimos a la metáfora del equipo de fútbol. Aunque pierda, aunque gane, en lluvia, en sol, estaban allí con su partido. Tú recordarás que nuestros papás, nuestros abuelos, eran de un partido y se mantenían así, hasta se heredaba la camiseta del partido.

Hoy no. Hoy tenemos un elector que puede cambiar de un momento a otro y cambia en función de las emociones. Precisamente en esas condiciones es que la desinformación tiene un especial impacto, porque apunta precisamente a exaltar una sensación. En esta campaña electoral, en particular, lo que vimos es que se alentó el miedo, por un lado, y por otro se alentó el odio. Y estas emociones fueron los grandes movilizadores electorales.

La polarización afectiva

PV: ¿Qué otros abusos de herramientas tecnológicas ponen en riesgo la convivencia misma?

Alfredo Velasco

Alfredo Velazco: Desde la campaña de 2023 ya se utilizaba IA y en la de 2025 se vuelve a emplear la mayoría de las mismas narrativas de 2023, pero en esta última campaña, puntualmente comparando la primera con la segunda vuelta, se posicionó una polarización afectiva que dio un brinco a la dinámica correísmo-anticorreísmo.

Entonces, lo que ahora hizo la IA es que narrativas desinformativas que ya se arrastraban de elecciones anteriores se hicieran mucho más creíbles desde su apariencia. En las recientes elecciones, detectamos más de 110.000 videos con elementos de IA. Por ejemplo, en torno al tema de los gestores de paz, una iniciativa avalada por Naciones Unidas, en esta campaña se cambió totalmente la narrativa para desinformar, lastimosamente utilizando personas tapadas su rostro, con fusiles, en moto y con el logo RC5, para supuestamente darle mayor credibilidad.

Cuando la mentira se vuelve viral

CB: La desinformación no es algo nuevo. Lo que ha hecho que se vuelva un pico en este momento es justamente el avance de la tecnología y cómo esta se ocupa para desinformar.

Si queremos hablar sobre qué está pasando con las audiencias, con las sociedades, tenemos que hablar de la posverdad, que es este momento en el que estamos viviendo: un momento en el que la realidad necesariamente ya no tiene que ver con los hechos factuales, sino con las emociones y los prejuicios.

Alfredo hablaba justamente del tema de los gestores de paz que, si bien es cierto, si nosotros analizamos la pieza que genera el presidente Daniel Noboa durante la campaña, no es desinformación per se, pero sí desinforma porque evidentemente sostiene una sola narrativa. Lo mismo hicieron del otro lado, en torno al supuesto informe de la DEA sobre los supuestos vínculos entre narcotráfico y la familia Noboa. También se utilizó este tipo de IA para desarrollar contenidos que manipulan nuestras emociones y nuestros sentidos y este es justamente uno de los objetivos que tiene la desinformación y la razón por la cual es tan efectiva.

Con toda la evidencia que hemos plasmado en estas páginas, sabemos que mucha gente ejerció su voto influenciado de alguna u otra manera por la desinformación. En la redacción de Lupa Media hacíamos una reflexión: ¿es posible hablar de democracia cuando la mentira se vuelve viral?

Grok, el outsider de la política ecuatoriana

AJ: El caso ecuatoriano da una grave alerta de que la democracia en sí está en riesgo. Lo que está pasando es que ya no necesariamente se está eligiendo en función de la decisión de la gente, sino en función de la desinformación. La desinformación se ha convertido en un poderoso mediador en la toma de decisiones.

Ahora pasó algo surrealista, que solamente podía ser posible en un capítulo de la serie Black Mirror. Grok, la IA de la red social X se convirtió en un influencer de la conversación digital política. Entonces, los políticos, los candidatos empezaron a preguntarle a Grok quién es el mejor político, quién tiene el mejor modelo, qué opina sobre tal político…

El problema es que Grok responde en función del contenido y de las fuentes que tiene disponibles en su plataforma. Como todos sabemos, X es la plataforma donde más desinformación prolifera. Por tanto, esta herramienta de IA no discrimina entre fuentes de calidad o fuentes veraces, sino simplemente se vincula al algoritmo que permite tener más alcance, que tiene más reproducciones e interacciones. Y si estas interacciones y reproducciones están mediadas por la pauta digital, entonces tú compras las respuestas que va a priorizar esta IA y que nosotros, como usuarios digitales, asumimos como ciertas, objetivas, e independientes.

Nosotros estamos creando un sesgo informativo y esto es súper grave, porque a la gente tampoco nos está importando mucho si algo es cierto o falso. En la era de la posverdad no importa tanto si es que algo es real o no: importa que ratifique lo que yo siento y pienso.

Los emporios de la desinformación

PV: Alondra Enríquez, consultora política de Golden, decía en una edición de Mesa de análisis, de Plan V, que en esta campaña se emplearon más de USD 3 millones en pauta digital. ¿Quién financia la desinformación?

AV: Realmente se quedó muy corta con la cifra. Estas son industrias transnacionales y por eso también se acuña este término de engañósfera porque realmente es todo un ecosistema que circula a través de eventos polarizantes y esto se aplica no solamente a elecciones, sino a crisis sanitarias, cambio climático, conflictos bélicos, etc.

En torno a estas industrias transnacionales no solo circula dinero, sino también tecnología y capacitación, porque los integrantes de tales industrias van recorriendo diferentes países y van ganando experiencia, mientras que quienes tratamos de luchar contra la desinformación tenemos nulos apoyos o respuesta de las autoridades electorales o de las plataformas sociales que apuntan a una moderación de contenido cada vez más flexible, todo lo cual permite que fluya la desinformación a diestra y siniestra.

Anticuerpos ciudadanos contra la desinformación

CB: El mejor anticuerpo es la educación mediática y la alfabetización digital. Dentro de las estrategias de verificación está el prebunking, que son herramientas para prevenir y detener el alcance de la desinformación, en contextos en que estas narrativas son recicladas, por ejemplo, cuando surgen campañas que se crean en África, pero en dos meses ya están en Latinoamérica.

El cómo prevenir implica educarnos: educar a la gente en la promoción del pensamiento crítico, alertar sobre el tema de los sesgos, porque para su dominio el algoritmo justamente se aprovecha de los sesgos cognitivos que tenemos.

En Lupa Media decimos siempre: «No queremos que la gente piense como nosotros, queremos que la gente piense”. Y creo que esta es una de las estrategias fundamentales que necesitamos y que debería incluso plantearse ya como política pública.

Necesitamos ajustar las mallas curriculares para que los niños, antes de que empiecen a usar un aparato, sepan ser usuarios responsables. Y más allá de hablar de una regulación, más allá de hablar de una normativa de la cual seguramente se va a empezar a hablar, lo principal es educarnos como sociedad y abrirnos a cuestionarnos en todo aspecto y a cuestionar también a aquellas personas a las que seguimos, en este caso, a políticos.

AJ: Es importante que podamos universalizar y modernizar las habilidades y las competencias digitales, no solamente para enfrentar la desinformación, sino para subsistir y gestionar este mundo digital. De hecho, el libro es un esfuerzo precisamente para debatir sobre estos cambios y para hacer un ejercicio no solo de crítica, sino también de autocrítica.

En torno al caso de Grok, con el equipo discutíamos por qué la gente le cree más a una IA que a un periodista o a un medio de comunicación. Y tras analizar el ambiente de polarización en el cual estamos metidos desde hace algunos años, nos damos cuenta de la urgencia de volver a conectar con la gente para recuperar credibilidad y reputación.

AV: Entre quienes nos dedicamos a alertar sobre el avance de la desinformación es clave el trabajo en red. Usuarios digitales es parte de la alianza Un voto contra la desinformación, en la cual también participan Lupa Media, el Observatorio Interuniversitario de Medios del Ecuador, la carrera de Periodismo de la Universidad San Francisco de Quito y la Universidad Técnica Particular de Loja.

También estamos conversando con TikTok, en un programa de alertadores de desinformación dentro de esta plataforma, la cual ha sido mucho más abierta para trabajar en temas de desarticulación de redes de desinformación.

Casa adentro hemos tratado de tener un acercamiento con el Consejo de comunicación, porque junto con las nuevas tecnologías, el uso de IA y las industrias de los deepfakes, lo que a nosotros nos preocupa de sobre manera es la manipulación de resultados generados por los algoritmos a través de medios inauténticos, estas paginitas que aparecen por ahí como si fueran medios de comunicación.

En este sentido, creo que deberíamos trabajar más para generar ciertos protocolos de identificación de medios inauténticos para que las diversas redes sociales tengan alertas para que sus contenidos o piezas no sean tomadas como fuentes auténticas.

Redacción Plan V

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