A no pocos causó sorpresa el epopéyico comunicado con que el Comando Conjunto de FF.AA. apelaba a la unidad de los soldados ante el crimen organizado. ¿Cuál era la oportunidad de un texto que habla de traidores, enemigos en la sombra, oscuridades y seres sin Patria? Esta arenga pudiera entenderse en el contexto de la lucha contra el crimen organizado. Pero hay algo más.
Una alta fuente militar contó a Plan V que dicho comunicado buscaba actuar como un golpe de efecto simbólico ante las dudas que hay en ciertas unidades sobre la eficacia de los cascos y chalecos de protección balística que el Gobierno entregó el 13 de enero pasado, en Machala. Fueron 31.416 cascos y 30.513 chalecos para atender al 81%, aproximadamente, de los uniformados.
El presupuesto fue de USD 34 millones y el Ministerio de Defensa dijo entonces que se trataba de “los cascos y chalecos más modernos de la historia y de alta calidad”. ¿Qué firma fue la proveedora? High End Defense Solutions (HEDS), basada en Hialeah, Florida.
Este nombre trae cola desde 2023. El 18 de septiembre de aquel año, el Gral. Fausto Salinas, para entonces comandante general de la Policía, dispuso multar a HEDS por incumplimiento de plazo en la entrega de 5’508.000 municiones calibre 5.56. La firma dijo entonces que no pudo cumplir con el tiempo fijado en el contrato debido al huracán Idalia…
El Gral. César Zapata reemplazó a Salinas en la Comandancia General y este dispuso declarar a HEDS como proveedor incumplido. Así lo determinó en la resolución del 8 de diciembre de 2023. Por esta razón, HEDS ya no podía participar en procesos de compras públicas.
Hay otro detalle. En 2023, HEDS había participado en el proceso para la adquisición de chalecos para la Policía. Su oferta fue de USD 26,2 millones, pero en la documentación contractual de este proceso se lee que la firma estadounidense no cumplía con parámetros de especificaciones técnicas y experiencia específica.
Una firma recurrente en las adquisiciones de Defensa
En 2024, sin embargo, el Ministerio de Defensa analizaba la oferta de HEDS para la adquisición de los 31.416 cascos y 30.513, insumos que finalmente fueron entregados en enero pasado. Para entonces saltaron ya algunas alarmas. En agosto de ese año, por ejemplo, Ecuavisa citó un oficio de Miguel Córdova, comandante general de la Armada, según el cual se expresaba “gran preocupación y afectación a la seguridad de los miembros de las Fuerzas Armadas, debido a que no se dispondrá en el plazo estimado el equipo para la protección del personal militar que se encuentra empleado en las operaciones militares generadas por el conflicto armado no internacional».
La preocupación no era solamente por los plazos de entrega. La fuente de Plan V indicó que había dudas razonables sobre la idoneidad de los chalecos de HEDS frente a las tareas asignadas a las FF.AA. en territorio, durante la vigencia del conflicto armado interno.
Con base en informes de resistencia balística existe la inquietud sobre si los chalecos adquiridos para FF.AA. son del tipo IIIA. El Instituto Nacional de Justicia, de EE.UU. (NIJ, por sus siglas en inglés), es la “biblia” en cuanto a estándares de resistencia balística y cataloga a los chalecos IIIA como equipos blandos, que aportan flexibilidad en el uso y resistencia a proyectiles 9 mm.

El problema es que los grupos terroristas del país no se van por las ramas y usan armas y municiones de alto calibre. De acuerdo con el NIJ, para tareas de ese tipo se debiera contar con equipos III o aun mejor de nivel IV, el adecuado para uso militar, de tal suerte de poder soportar disparos con munición de rifle perforante con núcleo de acero de calibre 30.
¿Cómo saber cuál es realmente el nivel de resistencia balística de los chalecos entregados a los soldados el pasado 13 de enero?
Hay otras inquietudes, como si hubo o no sobreprecio en la adquisición. De lo que se conoce, HEDS ofertó un monto sobre los USD 2.000 por chaleco. Como comparación, los chalecos adquiridos para la Policía tuvieron valores unitarios que fluctuaron entre los USD 564,13 hasta los USD 2.100 aproximadamente, esto dependiente del nivel de resistencia balística. De hecho, algo más de 1.000 chalecos con el valor más alto fueron entregados a unidades de élite, dada la sensibilidad y exposición de sus tareas.
En mercados internacionales, un chaleco liviano, tipo IIIA, puede costar entre USD 550 y USD 1.800. Un equipo de nivel IV puede ir desde los USD 2.000 y llegar a los USD 8.000 (los de fabricación china).
En todo caso, por ahora, resulta difícil saber estos detalles, dado que el proceso ha sido catalogado como reservado. HEDS, sin embargo, se ha vuelto una firma familiar para el Ministerio de Defensa. Una empresa local, Alcolisti, se presentó como distribuidora de la firma de la de Florida, y ganó el contrato para la adquisición de 280.000 bombas lacrimógenas. Alcolisti, de acuerdo con la Superintendencia de Compañías, se especializa en señalética vial.
