“Hoy estamos viviendo una guerra y hemos tenido en las últimas semanas una ofensiva relacionada a grupos criminales, pero ahora nos toca a nosotros hacer una contraofensiva”. Esta mañana, desde Machala, el presidente de la República, Daniel Noboa, tocó los clarines de lo que en el Gobierno se proyectará en los próximos días: una orquestación de la narrativa con respecto a la lucha contra el crimen organizado.
En esa línea, horas después de la intervención del Mandatario en una radio orense, el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas puso a circular en redes sociales un comunicado que sorprendió a muchos.
Es un texto que apela a la cohesión de las diversas tropas en su lucha contra el crimen organizado: «un enemigo que no tiene honor, no respeta la vida, no conoce la justicia», se lee en los primeros párrafos.
“Son hombres sin Patria, traidores que han vendido su alma por el dinero sucio del narcotráfico y la corrupción, se esconden en la sombra, atacan con cobardía y creen que pueden imponerse con violencia”, continúa el texto.
El comunicado habla, asimismo, de «un solo grito de guerra contra los que quieren someter a nuestra gente en el terror». Y hace una apelación a las diversas ramas: “Recuerden lo que está en juego: la seguridad de nuestras familias, el futuro de nuestros hijos, la paz de nuestro Ecuador”.
La mayoría de las primeras reacciones del comunicado ha sido a favor del mensaje. También hay quienes critican abiertamente las tareas de las FF.AA. en este estado de conflicto armado interno. Y otros expresan la sorpresa de la oportunidad de dicho comunicado.
El comunicado se emite en una coyuntura en que el Presidente ha dispuesto que los ministros del área de seguridad encabecen los operativos en los diversos territorios. En la madrugada de este martes, 25 de febrero, Gian Carlo Loffredo estuvo al frente de una operación en Portoviejo, en zonas de incidencia de Los Lobos y Los Choneros.
En el sector conocido como Ciudad Perdida, al suroccidente de la capital manabita, se decomisó explosivos, dinero y circuitos de videovgilancia. “Tenemos información de que estos grupos armados organizados estarían reorganizándose y reabasteciéndose para un posible incremento de la violencia en marzo”, dijo Loffredo.
Ahora, el comunicado también se hace público en un momento en que, sotto voce, hay ciertas inquietudes entre los uniformados sobre algunos aspectos. Uno: el anuncio de buscar apoyo en fuerzas militares extranjeras en la lucha contra el crimen organizado, en esta época de conflicto armado interno.
Y dos: hay inquietudes sobre la entrega de los 31.000 cascos y 30.000 chalecos de protección balística. Cuando ocurrió la ceremonia, el 13 de enero en El Oro, el Ministerio de Defensa dijo que se trata de «los cascos y chalecos más modernos de la historia y de alta calidad», para atender al 81% del personal militar.

