lunes, abril 6, 2026

Francisco, el Papa que navegó entre la transgresión y la tradición

El Papa Francisco falleció a sus 88 años, afectado por neumonía. ¿Cuál es el legado de sus 12 años frente a la Iglesia Católica? ¿Es turno de un pontífice africano?

Redacción Plan V

Por: Redacción Plan V

Las rosas amarillas guardan un mensaje potente: son un símbolo de la alegría de vivir o un estímulo para la esperanza cuando la enfermedad aqueja. En suma, una terapia. Así lo entendió Carmela Mancuso, la mujer que activó por última vez el brillo en la mirada del Papa Francisco.

Tras verla y apretar su mano en la plaza de San Pedro, el Sumo Pontífice se retiró a su residencia en el Vaticano, tras la histórica proclama de este reciente Domingo de Resurrección, la bendición “urbi et orbi” y un inesperado paseo por el santo recinto para saludar a cerca de 50.000 fieles.

Carmela, la Carmelina de 78 años, la calabresa de las flores amarillas, borró por un instante todo cansancio en Francisco, agobiado por su neumonía bilateral y los rigores de sus 88 años. La conoció en los idus de marzo, cuando desde uno de los balcones del Hospital Gemelli, de Roma, miraba a una mujer de cabellera cana, corta y ondulada, que todos los días ponía un ramo de rosas amarillas al pie de dicho balcón para pedir la recuperación de las afecciones respiratorias del Santo Padre, por los cuales permaneció 38 días hospitalizado.

Este 20 de abril, Domingo de Resurrección para el mundo católico y Día de la Madre Dolorosa para los fieles ecuatorianos, Francisco recibió de Carmelina el último ramo de rosas amarillas. A primera hora de este lunes 21, el Vaticano anunciaba al mundo el deceso de Jorge Mario Bergoglio, el primer papa sudamericano, el primer papa jesuita, luego de 12 años al frente de la Iglesia Católica.

Papa Francisco
La última bendición «urbi et orbi» desde la Basílica de San Pedro, este reciente Domingo de Pascua. Foto: Vatican News.

“Me gustaría una iglesia pobre y para los pobres”

El Papado de Francisco pasa a la historia como la etapa en que hubo mayores intenciones y discursos encaminados a reformar ciertos órdenes y tradiciones que, en las últimas décadas, han distanciado a varios creyentes de las jerarquías eclesiásticas.

Francisco fue electo Papa, el 13 de marzo de 2013, tras el cónclave que sucedió a la renuncia, por motivos de salud, de Joseph Ratzinger, el papa Benedicto XVI. “Me gustaría una iglesia pobre y para los pobres”, dijo entonces. Su último deseo es consonante con lo expresado: en vísperas de su muerte, dispuso ser enterrado en un ataúd recubierto de zinc, y no en el Vaticano, sino en la Basílica de Santa María la Mayor.

Para los funerales, que se iniciarán este miércoles, Francisco pidió que no se use catafalco: solamente que se exponga el ataúd sin cubierta.

El Papa de los migrantes

La bendición del “urbi et orbi” en Domingo de Pascua es tradicionalmente un espacio en que el Papa revisa los principales conflictos del mundo. Este 20 de abril, Francisco preparó un texto en el cual habló de Ucrania, de Birmania, de las tensiones entre Armenia y Azerbaiyán, de los nuevos vientos armamentistas que recorren de este a oeste y viceversa, de las corrientes antisemitas que van ganando espacio en Oriente Medio, Europa y América. Y fiel a su tradición en sus 12 años de Papado, elevó oraciones por los migrantes.

Dada la enfermedad del Santo Padre, el mensaje pascual fue leído por monseñor Diego Ravelli, maestro de ceremonias litúrgicas pontificias. Su voz canalizó el pensamiento de Francisco: «¡Cuánta voluntad de muerte vemos cada día en los numerosos conflictos que afectan a diferentes partes del mundo! ¡Cuánta violencia percibimos a menudo también en las familias, contra las mujeres o los niños! ¡Cuánto desprecio se tiene a veces hacia los más débiles, los marginados y los migrantes!”.

Francisco visitó 60 países, curiosamente no volvió a su país natal, Argentina. A Ecuador llegó en julio de 2015, en un momento de alta tensión social en los últimos años del gobierno de Rafael Correa. Y en cada nación pedía a los gobernantes una mano abierta a los migrantes internos y a los desplazados desde otros países, sea por violencia, por desempleo, por la crisis climática.

Papa Francisco
Francisco visitó el país en julio de 2015. «Abrazo al Ecuador entero, desde la cima del Chimborazo hasta las costas del Pacífico, desde la selva amazónica hasta las islas Galápagos», dijo entonces. Foto: El Universo.

Transgresión y status quo

En términos de libertades y renovación del canon jerárquico del Vaticano, Francisco caminó por el centro de dos aguas, entre quienes veían en él una intención progresista y entre quienes respiraban tranquilos porque mantenía la tradición de la iglesia frente a temas complejos como el aborto, la eutanasia, el matrimonio igualitario o la adopción por parte de parejas del mismo sexo.

En otros ámbitos, al menos desde el discurso, pidió respeto por las diversidades sexuales y habló de la urgencia de que más mujeres tengan mayor representatividad en los campos de acción de la iglesia. Por ello, fue visto como un Papa defensor de las libertades. De hecho, en su último discurso en el “urbi et orbi” de la Pascua reciente recordó esta defensa como una piedra fundacional de la convivencia. “Allí donde no hay libertad religiosa o libertad de pensamiento y de palabra, ni respeto de las opiniones ajenas, la paz no es posible».

Un Papa carismático

Francisco fue un Sumo Pontífice que casi siempre rompió protocolos. La mención a equipos de fútbol siempre fue un pasaporte para atrapar la atención de los fieles, especialmente jóvenes, en cada uno de los 60 países que visitó. Y no podía ocurrir de otra manera, siendo él un hincha del equipo argentino San Lorenzo de Almagro.

Su cercanía afable a niños y adolescentes también fue clave. Quizá uno de los momentos más emotivos de sus audiencias públicas ocurrió en 2018, cuando un pequeño, Emanuele, al borde del llanto, preguntó a Francisco si su padre fallecido, que no fue creyente, estaría en el cielo. En el siguiente video, la respuesta de Francisco:

Las cuatro encíclicas de Francisco

Una encíclica es un texto mayor en que el Papa actualiza aspectos doctrinarios de la Iglesia Católica. En sus 12 años de papado, Francisco redactó cuatro. Estos son sus temas:

  • Lumen Fidei (La luz de la fe), 2013: versa sobre las disquisiciones sobre la fe y la verdad en las tareas de evangelización.
  • Laudato Si (Alabado seas), 2015: la encíclica verde de Francisco. Una carta en defensa de la naturaleza. Una apuesta por la transición ecológica, pero desde un enfoque de inclusión social.
  • Fratelli Tutti (Todos hermanos), 2020: una reflexión más ecuménica sobre la urgencia del encuentro y el diálogo social en tiempos de reactivación de los extremismos.
  • Dilexit Nos (Él nos amó), 2024. La última encíclica de Francisco es una defensa de la humanización, de los sentimientos, del corazón en un mundo sobre el cual soplan varios vientos de guerra.

Los posibles sucesores de Francisco

En círculos especializados en el Vaticano se piensa que, quizá esta vez sea el turno de un Papa originario de África. Y en ese contexto salta el nombre del cardenal Robert Sarah, de Guinea.

Papa Francisco
El cardenal guineano Robert Sarah formó parte del cónclave que en marzo de 2013 eligió a Jorge Mario Bergoglio como Papa. Foto: Vatican News.

Pero en la lista también figuran otros nombres y la decisión final será del Colegio Cardenalicio:

  • Pierbattista Pizzaballa (Italia, 59 años)
  • Fridolin Ambongo Besungu (República Democrática del Congo, 65 años)
  • Jean-Marc Aveline (Argelia, 66 años)
  • Luis Tagle (Filipinas, 67 años)
  • Matteo Zuppi (Italia, 69 años)
  • Pietro Parolin (Italia, 70 años)
  • Willem Eijk (Países Bajos, 71 años)
  • Péter Erdó (Hungría, 72 años)
  • Anders Arborelius (Suiza, 75 años)
  • Charles Maung Bo (Myanmar, 76 años)
  • Malcolm Ranjith (Sri Lanka, 77 años)
Redacción Plan V

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