sábado, junio 13, 2026

Economía: las omisiones del debate

Para los economistas y catedráticos universitarios Pablo Dávalos (PUCE) y Vicente Albornoz (UDLA) el debate entre el presidente Rafael Correa y los economistas críticos de su Gobierno dejó más dudas que certezas. Dávalos cree que se viene un nuevo entendimiento con el Fondo Monetario Internacional, y Albornoz señala los aspectos de la crisis como la falta de crédito en los bancos.

Redacción Plan V

Por: Redacción Plan V

Entrando en materia económica, el debate entre el presidente Rafael Correa y dos de sus ministros, por un lado, y los economistas Alberto Dahik, Mauricio Pozo y Ramiro González, por otro, dejó incertidumbre.

Más allá del pugilato verbal y de la puesta en escena ejecutada por los aparatos de propaganda del Estado, para los entendidos en economía, no hubo respuestas de fondo frente a la falta de recursos del país producida por la caída del precio del petróleo en los mercados internacionales.

Pablo Dávalos afirma, de manera rotunda, que el presidente Rafael Correa no tiene idea de cómo salir de la crisis económica. 

Pablo Dávalos, catedrático de la Facultad de Economía de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE) sostiene que es necesario definir la crisis.

Según precisa el catedrático, hay que salir de la visión contable de la crisis, lo que lleva a definirla como que el Gobierno no tiene recursos para sostener el gasto fiscal. «La crisis es mucho más que eso, es inclusive más que el descenso del Producto Interno Bruto. Hay crisis que son coyunturales. En este momento tenemos la persistencia de dos crisis, una coyuntural, debida a factores exógenos, como son el precio del petróleo y la apreciación del dólar, y la otra es una crisis estructural, debida a la desindustrialización y la reprimarización del país, así como con la escasa capacidad de generar empleo adecuado. Hay una política fiscal ineficiente que no ha dado respuestas a la economía».

Para Dávalos, la campaña permanente del presidente Correa le obliga a maquillar la realidad, ya que, en su criterio, «no tiene la capacidad de promover políticas públicas y cree que se trata solo de solucionar una crisis de liquidez del sector público».

Para Pablo Dávalos, la campaña permanente del presidente Correa le obliga a maquillar la realidad, ya que, en su criterio, «no tiene la capacidad de promover políticas públicas y cree que se trata solo de solucionar una crisis de liquidez del sector público».

Así mismo, el economista sostiene que el actual Gobierno «no tiene alternativas ni para la crisis estructural ni para la crisis coyuntural, porque si las tuvieran la hubiesen presentado en el debate». Esta ausencia de propuesta económica ha llevado a Correa a una «crítica ideológica y a una descalificación de sus oponentes, pero no hizo nada más. No hay alternativas reales ni concretas». El catedrático cree que no es adecuado negar la crisis, que se evidencia en aspectos como el desempleo y el subempleo de cuatro millones de personas. 

Dávalos sostiene que se está resucitando personajes políticos del pasado «sin calidad moral», como sería, en su criterio, el caso del ex vicepresidente Alberto Dahik. Recordó que Dahik fue perseguido por peculado, y que, en su opinión, es un interlocutor sin legitimidad social. Correa, en su criterio, ha elegido interlocutores para el debate a los que le resulte fácil «cuestionar a nivel ideológico». Criticó la presencia de Mauricio Pozo, cuyo desempeño en el Ministerio de Economía en el Gobierno de Lucio Gutiérrez criticó, así como de Ramiro González.

Criticó también la «arrogancia del presidente», quien, en su opinión «perdió los estribos» y que se negó a dar la razón a sus contradictores, cuando estos señalaron problemas en relación con el gasto fiscal. 

No obstante, Dávalos precisó que los fondos de ahorro, otro de los temas en los cuales se estancó el debate, hubieran significado sacar liquidez de la economía para un crisis, pero «este tipo de fondo no ayudan a solucionar los problemas estructurales del país».  En esa línea, criticó la postura del ex ministro Mauricio Pozo sobre el posible ahorro de por lo menos USD 11 000 millones de los excedentes petroleros. 

Calificó como una «ley neoliberal y privatizadora» a la llamada Ley de Alianzas Público-Privadas que impulsa el régimen. En opinión del economista, el correísmo le está apostando a una política claramente neoliberal, ya que al anunciar una proforma para el 2016 de USD 25 000 millones con USD 6 000 millones de déficit habrá necesariamente que recurrir al ajuste económico. «El ajuste es neoliberal», recuerda Dávalos, quien denuncia «un viraje a la derecha y a posturas neoliberales. Está al mismo nivel que Pozo y Dahik, se mueve en el mismo espacio de privatización y ajuste».

Sobre el papel de Ramiro González, Dávalos cree que carece de credibilidad, pues dio con su presencia un gran respaldo al proyecto político de Alianza PAIS. «Su posición es oportunista y no es ética. Todos estos años han guardado un silencio terrible frente a los atropellos del Gobierno».

Sobre las «soluciones creativas» que anunció el presidente, Dávalos cree que «el presidente no tiene la más mínima idea de qué hacer» frente a la situación de crisis del país. Pero, en todo caso, el catedrático anticipa un posible anuncio con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que podría ser de por lo menos dos mil millones de dólares para realizar las amortizaciones de la deuda que el Gobierno debe pagar hasta diciembre de este año. Sobre este anuncio, Dávalos teme que se anuncie que no ha habido condicionamientos del FMI, pero sostiene que lo presentarán como un supuesto préstamo sin condicionamientos. «El debate fue un sainete», finalizó.

«Estoy muy preocupado»: Vicente Albornoz

Vicente Albornoz sostiene que hay una crisis evidente en aspectos como la ausencia de crédito bancario. 

Para el economista Vicente Albornoz, catedrático de la Universidad de las Américas (UDLA) el debate dejó claro que el Gobierno no tiene ningún plan concreto para solucionar la crisis. «Hay varias salidas a la crisis, no son agradables, como no es agradable ningún chuchaqui. Hemos estado de farra durante los últimos ocho años», remarca Albornoz, quien teme que el Gobierno no tiene clara la necesidad de un plan para salir de la crisis. «Se debe tener un plan, hay déficit fiscal, hay déficit externo, se están contrayendo los depósitos bancarios y por eso no hay crédito productivo. Pero no hay un plan para solucionar eso, que evidencie cómo «atraer inversión, reducir el déficit fiscal y el déficit comercial, entre otros aspectos. No hay claridad en eso», sostiene Albornoz. 

«Hay varias salidas a la crisis, no son agradables, como no es agradable ningún chuchaqui. Hemos estado de farra durante los últimos ocho años», precisa el economista Vicente Albornoz. 

El economista criticó que el debate se haya centrado en el pasado, sin que hubieran definiciones sobre cómo salir de los problemas actuales. Sobre la discusión sobre lo que el presidente Correa llamó «los fonditos», Albornoz precisó que Correa tiene un «profundo desprecio por el ahorro, entendido como tener plata para una emergencia. Eso a él le parece casi pecaminoso». Al caer el gasto del Gobierno, la economía se está contrayendo, dice Albornoz, y se debía tener plata disponible para cuando se acabarán las fuentes de ingreso. «Sino se hubiera disparado tanto el gasto público, no hubiera sido necesario que cayera tanto. Si hubiera habido dinero ahorrado, se generaría confianza internacional, no se trata solo de tener dinero ocioso». Para Albornoz, mucha de la obra pública se pudo haber hecho con dinero privado por medio de concesiones, y precisó que los gastos en salud y educación no superan el 18% del gasto público. Cuestionó gastos como la propaganda oficial, las sabatinas, las obras inconclusas de la Refinería del Pacífico, entre otros aspectos.

Sobre la inversión privada, Albornoz estima que no se ha recuperado a los niveles de 2006, debido a que se ha maltratado a ciertos empresarios nacionales y extranjeros. 

Para el catedrático, el precio del petróleo actual, ajustado por la inflación, es mayor que el que tuvieron los gobiernos anteriores desde León Febres Cordero hasta Lucio Gutiérrez, así como es mayor la producción en la actualidad, por lo que hay que entender que el petróleo estuvo en niveles muy altos aunque el país ha subsistido con menos recursos en el pasado. Recordó que en 1998 los barriles de petróleo ecuatorianos llegaron a venderse en USD 6 apenas. 

«Hay miles de soluciones, pero el Gobierno no tiene ninguna clara. La economía está en crisis porque la economía se contrae, hay déficit externo y fiscal y los bancos no están dando crédito», finalizó. 

 

 

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