miércoles, abril 8, 2026

El Mayo Zambada pone contra las cuerdas a Claudia Sheinbaum

La presidenta de México dijo que el Mayo Zambada sería defendido «como un ciudadano más» por su país de una posible pena de muerte en EE.UU. Zambada es el cabecilla máximo del Cártel de Sinaloa, el más poderoso del mundo, acusado de asesinatos, narcotráfico, lavado de dinero, tráfico de personas y declarado grupo terrorista por la administración Trump.

Redacción Plan V

Por: Redacción Plan V

III PARTE

Ismael (el Mayo) Zambada, el cabecilla del cártel de Sinaloa, el más grande y poderoso del mundo, ha puesto contra las cuerdas al gobierno de Claudia Sheinbaum y a su partido Morena, al hacer pública una carta a la presidenta de México, donde le exige que consiga la repatriación a su país, de lo contrario sus revelaciones podrían dinamitar las relaciones con EE.UU.

Esta es la carta de Zambada, presentada por sus abogados ante el consulado de México en Nueva York. Ver PDF

Zambada está detenido en una cárcel de máxima seguridad en Nueva York, desde que fuera llevado a EE.UU. con engaños y la traición de uno de los hijos del Chapo Guzmán, el otrora cabecilla del cártel de Sinaloa, que guarda también prisión en EE.UU. El entonces presidente de México, Manuel López Obrador, denunció que esta operación de «secuestro» de Zambada se había realizado sin conocimiento de México.

El impacto de la captura de Zambada, en el gobierno de Biden, se potenció con la llegada de Trump al poder. Y generó una crisis cuando, el 20 de febrero el Departamento de Estado declaró a las organizaciones criminales como: Tren de Aragua (TdA), Mara Salvatrucha (MS-13), cártel de Sinaloacártel de Jalisco “nueva generación” (CJNG), cártel del Noreste (CDN), la nueva familia michoacana (LNFM), cártel de Golfo (CDG) y “Cárteles Unidos” (CU) como organizaciones terroristas extranjeras (FTO) y terroristas globales especialmente designados (SDGT).

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Estados Unidos, en la misma declaración, definió al cártel de Sinaloa como «una organización transnacional con sede en Sinaloa (México). Es uno de los cárteles de la droga más poderosos del mundo y uno de los mayores productores y traficantes de fentanilo y otras drogas ilícitas hacia Estados Unidos. El cártel de Sinaloa ha utilizado la violencia para asesinar, secuestrar e intimidar a civiles, funcionarios del gobierno y periodistas». Zambada fue el cabecilla histórico de este cartel, que nunca antes había pisado una cárcel y, según la investigadora mexicana y periodista, Anabel Hernández, contó con el apoyo, protección y complicidad de gobiernos de su pais, habría entregado dinero a las campañas de López Obrador y Claudia Sheinbaum y, sobre todo en el gobierno de Morena, el hegemónico partido de la izquierda en el poder, obtuvo beneficios inusuales de la política oficial de abrazos y no balazos frente a los carteles de la droga.

El de Sinaloa Es uno de los cárteles de la droga más poderosos del mundo y uno de los mayores productores y traficantes de fentanilo y otras drogas ilícitas hacia Estados Unidos. ha utilizado la violencia para asesinar, secuestrar e intimidar a civiles, funcionarios del gobierno y periodistas: EE.UU.

En los primeros 20 años de este milenio, el cartel de Sinaloa también consolidó su presencia en el Ecuador y fue la principal organización de narcotráfico en convertir a este país en centro de operaciones, logística y exportación de cocaína hacia Estados Unidos y Europa. Según informes de inteligencia ecuatorianos, Sinaloa se alió con la banda criminal Los Choneros, la cual creció y se potenció gracias a sus «servicios» de logística, seguridad y personal para el entidad criminal transnacional.

Telmo Castro, excapitán del Ejército ecuatoriano, era una persona clave que aparentemente también trabajó de manera directa para el Cartel de Sinaloa. Imagen: Insight Crime

Un día después de esa declaración como terroristas, se hizo pública la carta de Zambada a la presidenta de México. Lo que más asusta al capo del narcotráfico —líder de la organización acusada por EE.UU. de responsable por la muerte (asesinato, dice EE.UU.) de cientos de miles de adictos estadounidenses por el uso del fentanilo y otros opioides— es su temor de que se le aplique la pena de muerte en ese país. «Negar mi solicitud de repatriación o de no aplicación de penas prohibidas y trascendentales tendría como consecuencia aceptar la subordinación al gobierno norteamericano (…) si el gobierno de México no actúa el suscrito, seré condenado a pena de muerte sin lugar a ninguna duda», dijo Zambada en su carta, apelando a las constantes arengas de la presidenta mexicana de que su país no se subordinará a los deseos de Estados Unidos.

En su carta de 33 páginas, el jefe de un cártel acusado de asesinato, narcotráfico, lavado de activos y otros delitos se declaró víctima de «secuestro transfronterizo», cuando, el 25 de julio del 2024, «fui privado de mi libertad en territorio nacional, mediante coacción física y engaños. Posteriormente fui trasladado de manera coercitiva desde territorio mexicano hacia los Estados Unidos de América, por un particular mexicano». El particular mexicano fue uno de los cuatro hijos varones del Chapo Guzmán, Joaquín Guzmán López, alias El Güero, quien aparentemente engañó a Zambada (no se ha terminado de aclarar el tema), lo hizo subir en México en un avión particular para una supuesta reunión y la nave aterrizó en El Paso, Texas, donde fue apresado por las autoridades.

Aunque Zambada reclamó la asistencia consular de su país, bajo la amenaza de llegar a colaborar con el gobierno de EE.UU. para evitar la pena de muerte, México ya había solicitado la extradición del capo, que tiene tres órdenes de captura en su país, aunque jamas fue molestado por aquello.

Pero esta carta ha tenido un fuerte coletazo en el gobierno y prestigio de la presidenta Sheinbaum, quien ha dicho que «tenemos que defenderlo como a cualquier ciudadano», refiriéndose así al cabecilla criminal más reputado de los últimos 50 años.

La oposición ahora la acusa no solo de complicidad y protección a capos como Zambada, una herencia del gobierno de AMLO, sino de mantener relaciones cordiales con los abogados mexicanos que han asumido la defensa legal del capo del cártel de Sinaloa, Juan Pablo Penilla y Sergio Ramírez. En México se hizo viral una entrevista realizada a Penilla en 2022, donde dijo «No tenemos ningún temor, no tenemos ninguna incertidumbre en manifestar que somos abogados del crimen organizado en el país.

La carta ha tenido un fuerte coletazo en el gobierno de la presidenta Sheinbaum, quien ha dicho que (a zambada) «tenemos que defenderlo como a cualquier ciudadano», refiriéndose así al cabecilla criminal más reputado de los últimos 50 años.

«Defendemos narcotraficantes: sí, defendemos crimen organizado: sí. No defendemos secuestradores, no defendemos extorsionadores». Penilla, además, fue galardonado por el Congreso Mexicano a instancias de una legisladora del PAN, y Ramírez es afiliado al partido de gobierno Morena y suplente de una de sus diputadas.

La senadora de oposición, Lilly Téllez, acusó a la señora Sheinbaum de mentirosa luego de que la presidenta dijera que no conocía a los defensores de Zambada. En una accidentada intervención en el Senado mostró fotografías de la presidenta de México con los abogados.

La presidenta se ha defendido. En una reciente conferencia de prensa, llamadas «mañaneras» —otra herencia de AMLO— en el palacio presidencial, negó que defendiera al Mayo Zambada y recordó los pedidos de extradición para Zambada y dijo que «únicamente buscan combatir el crimen organizado de acuerdo con la normatividad en materia de procuración de justicia, destacó que no es importante hablar sobre quién defiende a quién si no las leyes», según reportó el digital mexicano Milenio.

CIUDAD DE MÉXICO, febrero 24 (EL UNIVERSAL).- Después de que el narcotraficante Ismael «El Mayo» Zambada envió una solicitud al gobierno de México para pedir su repatriación, y ante las amenazas del presidente Donald Trump que han prendido las alertas entre los analistas económicos, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que «nosotros no caemos en chantajes ni caemos en amenazas».

Pero analistas, como Salvador Garcia Soto, han dicho que lo de Zambada «es abiertamente un chantaje y una estrategia jurídica y política, con la que presiona a México y justifica su acuerdo con el gobierno estadounidense para legitimar y fundamentar una ofensiva jurídica o incluso hasta militar contra los Cárteles de la Droga, con o sin la colaboración de la Presidencia de México».  Y ha advertido que «la reacción de las autoridades mexicanas al chantaje del Mayo Zambada solo se entiende porque ellos saben que el narco tiene material con qué chantajearlos y presionarlos. Por qué si no la presidenta Sheinbaum se apresuraría a encargarle el asunto a la FGR y a decir que “tenemos que defenderlo como cualquier ciudadano” de lo que fue una extracción ilegal, planteándolo como un tema de “derechos”, mientras el fiscal Alejandro Gertz tiene que salir a justificar, como dándole explicaciones al Mayo, que sí solicitaron su extradición al menos cuatro veces desde que se lo llevaron en julio de 2024, pero “nunca nos contestaron” las solicitudes».

Desde el primer día de su administración, Claudia Sheinbaum incluyó en su equipo de gobierno a un jefe policiaco que nunca antes había sido parte de su equipo y que no tenía conexión alguna con el movimiento de izquierda que ella dice encabezar, ni con el partido Morena. Nombró como secretario de Seguridad Federal de México a Omar García Harfuch, hombre que hoy es de los más cercanos a la presidenta mexicana, pese a ser integrante del grupo de amigos y colaboradores de  Luis Cárdenas Palomino, el siniestro brazo derecho de Genaro García Luna, ambos acusados en Estados Unidos por proteger al cártel de Sinaloa, cuenta la periodista Anabel Hernández en su último libro  La historia secreta.

El nuevo Secretario de Seguridad puso en importantes cargos a funcionarios de García Luna, juzgado y sentenciado en Estados Unidos por colaborador del cártel de Sinaloa. El 10 de diciembre del 2019, García Luna fue detenido en Estados Unidos ante acusaciones de conspiración, aceptar sobornos del Cártel de Sinaloa y realizar declaraciones falsas. El 21 de febrero de 2023 fue declarado culpable de cinco cargos en una corte de Nueva York.​ El 16 de octubre de 2024 fue sentenciado a 38 años de prisión por los mismos (Wikipedia). Claudia Sheinbaum puso a un hombre de confianza de este ex funcionario, que era parte de su equipo, a cargo de la Seguridad de México.

 

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