viernes, abril 24, 2026

Caso Plaga: Banny Molina, exjuez que liberó a Jorge Glas, respondía a Los Choneros, según testigo

Dentro de los testimonios anticipados del caso Plaga, un exfuncionario del SNAI detalló cómo colaboró en la red de jueces y abogados para liberar a presos de alta peligrosidad. Así conoció al exjuex Banny Molina, que otorgó la libertad al exvicepresidente Jorge Glas, en 2022. Molina, aún con arresto domiciliario, siguió operando, según este testigo.
Redacción Plan V

Por: Redacción Plan V

El procesado Xavier Raúl A.B. hizo una pausa de algunos segundos antes de responder la pregunta de Wilson Toainga, fiscal general subrogante. “Usted ha mencionado que algunos funcionarios pertenecían al GDO, ¿a qué nos estamos refiriendo?”, le consultó Toainga durante la audiencia del pasado martes, en la Corte Nacional de Justicia. “Me cuesta un poco decirlo”, dijo Xavier Raúl A.B. antes de mencionar que Banny Molina, el exjuez que liberó al exvicepresidente Jorge Glas, respondía a Los Choneros.

Esta fue una de las principales revelaciones que hizo Xavier Raúl A.B. en su testimonio anticipado dentro del caso Plaga. Él es abogado y trabajó en la cárcel de Turi, en Cuenca, como coordinador de pabellones, entre junio y agosto de 2022. Ante el juez Vinicio Rodríguez, contó que en ese centro estuvo encargado de velar por los derechos de los privados de libertad, además de analizar y sumar los puntajes de las carpetas de beneficios penitenciarios para prelibertad.

Pero fue involucrado en el caso Plaga por sus acciones posteriores a su paso por la cárcel. En el libre ejercicio, conoció al abogado Lenin V., otro de los principales involucrados de esta causa. Xavier Raúl A.B. fue parte del grupo de abogados que trabajaron con Lenin V. para sacar a presos de alta peligrosidad de las cárceles del país. Durante esa relación, Xavier Raúl A.B. conoció a Banny Molina, quien fue juez de Garantías Penitenciarias en Portoviejo.

Molina fue uno de los colaboradores de Lenín V. en la provincia de Manabí, dijo el testigo. Uno de los encuentros que mantuvo con Molina se dio en Portoviejo. Lo recibió en su casa, mientras Molina estaba en arresto domiciliario, en el 2023. En ese momento, el exmagistrado era procesado por haber emitido tres órdenes de excarcelación, dos de ellas a favor de Glas y de Daniel Salcedo, en 2022. Xavier Raúl A.B. observó que Molina tenía un grillete en su tobillo y su casa tenía custodia policial.

Pero aquello no impidió que Molina, según el testigo, continuara con su relación con la red del caso Plaga. En esa cita, Molina le entregó documentos. “Cuando conversamos con el señor Banny Molina, nos comentó cómo era su trabajo y los valores de las salidas de los privados de libertad, dependiendo del delito. Eso es lo que le solicitaba a la jueza para poder hacer este tema de medidas (cautelares). Lo mínimo era 25 y lo máximo era 50, mitad al inicio y mitad posteriormente. De la misma manera manejaba el señor Lenin V.”.

Caso Plaga
Xavier Raúl A.B., junto a su abogado, durante su testimonio anticipado. Foto: Corte Nacional de Justicia

Caso Plaga

La jueza a la que hace referencia es Gina Zambrano, de Montecristi. Ella fue procesada por prevaricato por liberar a 25 presos por delitos graves. Luego, fue destituida. Según Xavier Raúl A.B., Zambrano trabajaba con Molina.

Como Zambrano salió del país, según este procesado, Molina tuvo que recurrir al juez de Chone, Joffre Javier Rivera. Xavier Raúl A.B. manifestó que Molina tenía contacto directo con el secretario o ayudante de este juez para concretar la salida de los presos. A estos jueces suicidas les ofrecían sumas altas de dinero.

Otro juez que citó es Marcos Iván Mendoza, de Bahía de Caráquez. Sobre él dijo que fue el magistrado que ordenó que Lenín V. sea trasladado a la cárcel de esa ciudad, tras su detención en el caso Plaga. “Porque tenía ya asegurado que el juez, Marcos Mendoza, le realizara el arresto domiciliario y, una vez ahí, él poder salir del país”.

Este testigo sostuvo que Lenín V. tenía “la línea de la Sierra” y Molina, la de la Costa. La línea se refería al grupo de jueces con los que trabajaban. También mencionó que uno de los ayudante judiciales, que era parte de esta red, respondía al grupo delictivo R7.

En su testimonio, Xavier Raúl A.B. dijo que él estuvo encargado de cubrir la espalda a Molina. “Porque los depósitos no eran directamente a él, sino que se utilizaban las cuentas de sus hermanos Eva M. y Darío M. Yo le había pedido que, por favor, me haga llegar facturas para poder justificar todos esos valores altos, porque estoy metido en un problema grande por tanta cantidad. Tanto el señor Lenin V. como el señor Banny Molina no quería hacerse cargo de toda esa cantidad de dinero. Y tenía que tratar de buscar una justificación, por lo cual le pedí que me ayudara para poder ver un abogado. Y me dijeron que no, el señor Banny Molina (me dijo) que tengo que callarme la boca”.

El pasado 4 de abril, 14 personas fueron detenidas por el caso Plaga, que investiga una red de abogados y jueces que otorgaban acciones constitucionales para liberar de manera ilegítima a peligrosos privados de libertad. En ese operativo, fue detenido Lenín V.

Xavier Raúl A.B. afirmó que supo todos los movimientos de la Fiscalía a través de Molina. “En aquel tiempo,  quienes llevaban (el caso) era la Fiscalía Provincial de Pichincha, donde el señor Banny Molina tenía muchos contactos.  Ahí es donde yo supe qué días iban a allanar, qué personas estaban a su cargo, cómo estaba manejado el expediente y qué es lo que se iba a solicitar para deslindar de este tema”.

Molina y Xavier Raúl A.B., y 15 personas más, fueron vinculados a esta causa el 1 de julio pasado. En total, 31 personas son procesadas en este caso.

Su ingreso a la red criminal

Xavier Raúl A.B. dijo que conoció a Lenin V. por referencia de otro colega suyo para que entregara una boleta en la cárcel de Azogues, pero que venía de otra ciudad. Esto le pareció extraño, pero continuó trabajando con Lenin V. por necesidad. Desde entonces empezaron a llegar personas a su oficina en busca de dichas boletas. Esos clientes hicieron transferencias a su cuenta. Por ejemplo, en una ocasión le depositaron 12.500 dólares y este dinero a su vez lo entregó a Lenín V., quien enviaba un chofer.

Pero el detenido hizo transferencias falsas lo que le trajo problemas con Lenín V., quien necesitaba ese dinero para pagar a los jueces que le ayudaban con esas boletas. En esa ocasión, el trámite lo hizo la jueza Gina Zambrano, del cantón Montecristi, según su testimonio. Según Armijos, Lenín V. tenía un equipo que realizaba dichas boletas de excarcelación y otros documentos como certificados médicos para justificar esas salidas anticipadas de la cárcel. Los formatos estaban en Word y solo cambiaban los nombres.

Armijos, al quedarse con esa deuda, aceptó seguir con el rol encomendado por Lenín V. Por su trabajo, le ofreció pagar entre 2.000 y 3.000 dólares, dinero que aceptó porque uno de sus hijos estaba enfermo. “Y acepté la situación y ahí es donde él me mencionó que estaba a cargo de varias cárceles a nivel nacional y que él defendía a una línea de GDO muy fuerte dentro de la Sierra, y que al momento en que yo decidiera apartarme, él me iba a buscar y que de alguna manera tenía que cubrir con lo que estaba debiendo a él”. En el interrogatorio, Xavier Raúl A.B. dijo que Lenín V. respondía a Los Lobos.

De acuerdo con su relato, Lenín V. viajaba a varios cantones del país para hablar con jueces o secretarios a quienes les proponía liberar a presos de manera ilegal. En un pendrive, llevaba listos los formatos para esos trámites, desde la petición de las medidas, los certificados de salud -que por lo general eran por SIDA y tuberculosis- hasta las sentencias. Les ofrecía pagar 15.000 dólares por la libertad de cada privado de libertad.

“Los montos que siempre manejaba Lenín V. eran entre 15.000, 20.000, 25.000, 80.000 y 35.000, dependiendo los delitos, si es que eran por robo, por drogas y delitos mucho más fuertes”, contó el testigo.

Dijo que cuando Lenín V. lo amenazó por la deuda, él le dijo que manejaba las cárceles de Cuenca, Azogues, Cotopaxi, Loja y Tulcán, además de las cárceles N.2 y N.4, en Quito. Y que con él trabajaban jueces en Machala, Pasaje, Chone, Montecristi, La Concordia, Paján. Además, le habría contado que trabajaba con Cristian Romero, abogado del narcotraficante Leandro Norero.

“Los montos que siempre manejaba Lenín V. eran entre 15.000, 20.000, 25.000, 80.000 y 35.000, dependiendo los delitos, si es que eran por robo, por drogas y delitos mucho más fuertes”, contó. Según este testigo, su forma de trabajar era reclutando abogados de forma amigable para después someterlos.

El procesado contó que los clientes de Lenín V. hicieron depósitos, que iban entre 5.000 y 10.000 dólares, directamente en su cuenta bancaria. Asimismo dijo que el abogado tenía una persona que llevaba el dinero en efectivo y que en una ocasión esta persona trasladó 30.000 dólares.

El problema empezó cuando, según este testigo, Lenín V. no cumplía con los trámites que ofrecía a sus clientes. Los reclamos llegaron a Xavier Raúl A.B. y este solicitó a Lenín V. que les devuelva el dinero. El procesado dijo que intentó regresar el dinero, pero otra vez le depositaban.

Después de la audiencia de formulación de cargos, Xavier Raúl A.B. decidió entregarse a la justicia porque su conciencia no lo dejaba tranquilo, según aseguró.

Sobre la salida de dos sentenciados por femicidio en Cuenca:

Ese día que llegó a la oficina, él (Lenin V.) mencionó que vino también a hablar con un estudio jurídico muy reconocido y poderoso en la ciudad de Cuenca, porque le habían contratado para realizar un trabajo. Al inicio él no mencionó, pero posteriormente él dijo que este estudio jurídico era Palacios Moreno, en el cual su representante era el doctor Ítalo P.

Al pasar de ese mes, pude darme cuenta que un día, que no recuerdo bien la fecha, se dio una noticia muy grande en la ciudad de Cuenca, de mucha conmoción social, en la cual salieron dos femicidas, uno de apellido Cordero y el otro de apellido Flores Santander. Ahí me pude dar cuenta que el motivo de su visita a Cuenca era por tal motivo y él fue quien acudió justamente con su equipo de trabajo a dejar esa boleta en Azogues, porque posteriormente él me llamó a comentar que había realizado esa gestión y que había cobrado por cada uno 35.000 dólares.

(…) Ese día, como sucedieron todos estos hechos, él no viajó en su carro, sino que le había mandado ese carro con un familiar o un conocido de él para que regrese a la ciudad de Quito y él viajó en avión por el temor de que se hayan dado este tipo de alarmas. Estas boletas las emitió la misma jueza de Montecristi, Gina Zambrano.

La justicia en Cuenca

Existen muchos abogados, sobre todo dentro de la ciudad de Cuenca, que ya realizaban este tipo de medidas y de salidas (se refiere a medidas cautelares para la salida de presos). Entre algunos de ellos había alguien que conocí porque este llegó a ser abogado también del señor Cabrera. Este abogado es de nombre Nelson O., quien tiene bastante peso también en la ciudad de Cuenca.

Y al momento de que este señor Cabrera me quedó debiendo este dinero, pude verificar que él era el abogado que también había firmado dentro de la acción y él sabía todo. Un día le encontré afuera de la Corte Provincial de Cuenca y le manifesté este hecho. Le pedí de favor que le diga a su cliente que me cancele porque no me quería quedar con esa deuda. Me dijo que no dependía de él y que cualquier persona que venga a reclamarle por alguna situación, que él tiene mucho poder, y que ninguna persona que vaya en contra de él ha quedado vivaÉl fue también exfuncionario del SNAI hace años.

Corrupción carcelaria

En septiembre, aparece el señor Jorge I.B., expolicía y también era un privado de libertad, quien lo conocí porque me había solicitado que le tramitase el beneficio de libertad semiabierto. Los familiares se pusieron en contacto conmigo, adjuntamos la documentación y como él tenía en todos los ejes muy buena calificación, pues el señor pudo salir con este beneficio.

Esta persona ya había conocido a otro abogado que realizaba estas medidas en Turi. Este abogado se llama Pedro Abel I.B, quienes en meses anteriores ya habían trabajado con líderes y el valor que se cobraba era de 40.000 a 50.000. ¿Por qué tenían ese valor las boletas? Porque salían en dos o tres días después de ingresar las peticiones.

Este amigo abogado era el que firmaba y trabajaba en línea con el señor  Jorge I.B., quien es reclutador porque el momento que él salió tenía muchos contactos y podría trabajar y trabajaba desde adentro, desde la cárcel. Y la línea era la siguiente: él reclutaba, mencionaba los valores, se dirigía a Pedro Intriago quien era el que elaboraba las peticiones y se mandaba al juzgado de la provincia de Santo Domingo, de la unidad del juez (Emerson) Curipallo. Quien le ayudaba directamente era el ayudante judicial de apellido Murillo, con quien el señor Pedro Intriago tomaba contacto directo para la elaboración de las peticiones, el ingreso de sentencias y una vez que esté todo realizado en el sistema enviar -ya sea de forma física o vía correo- a las diferentes CPL de donde tenía que salir el privado de libertad.

Me refiero a la ciudad de Cuenca, donde pude constatar que quien le ayudaba a ellos con la salida (de presos) era el señor Jorge Sebastián A., quien desempeñaba el cargo de jurídico durante ya varios años dentro del CPL, lo conocí cuando yo también fui coordinador.

El trámite (consistía) en enviar un correo que es (…) o al correo del centro de privación (…). Al momento en que llegaban las boletas, ellos imprimían juntamente con la resolución, verificaban en el sistema, realizaban el informe pertinente. Para que no quede huella, al momento que conocía Sebastián A. pasaba a otro compañero del departamento jurídico, que estaba de turno o ingresaba recién porque casi la mayoría de las veces no duraban los compañeros dentro de esas funciones del departamento jurídico. Y se realizaba la excarcelación; el informe lo firmaba el director de turno.

Hubo varios cambios de directores, pero mi salida también fue porque hubo muchas inconsistencias dentro del SNAI y no quería prestarme para aquello. En aquel tiempo estaba el señor Cristian P., que también fue asesor jurídico y que subió a la categoría de director. Él ya no se encuentra acá justamente porque sucedieron algunas inconsistencias dentro del CPL que tuvo que irse. Al momento que realizaban el informe y ya firmaba el director procedían con la excarcelación.

El señor Jorge I. tenía conversado con algunos agentes penitenciarios, quienes eran los que le guiaban al momento de ir a la celda y conducirle casi hasta la salida. Únicamente Policía Nacional revisaba el informe y lógicamente el privado de libertad salía.

De este mismo modo realizaba sus operaciones del señor Lenin V. De él se conoció ya una vez que en una conversación tuve con ciertos compañeros del CPL que las primeras salidas que se dieron en Turi fueron entre octubre y noviembre del 2022. No recuerdo la persona privada que salió, pero lo que se conoció es que era cliente de Lenin V. ¿Por qué razón? Él no tenía un jurídico como mencioné en la línea del señor Intriago. Lo que él hacía es que los mismos privados de libertad, como la cárcel era tomada por todos ellos, aumenten presión a la parte administrativa, de una forma fuerte con amenazas, que si es que no dan trámite ellos van a tomar empresarias de otra manera.

Redacción Plan V

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