Para muchos hablar de salud mental aún es ajeno. No se sabe si tiene que ver con ir al psicólogo, meditar, hacer yoga, cambiar hábitos o estar equilibrados emocionalmente.
Lo cierto es que la salud mental es una condición del ser humano tan importante como la alimentación. Esta vez quisimos indagar sobre cómo el confinamiento y la pandemia, sumados a otros factores sociales, dispararon los niveles de ansiedad y depresión en la población.
Padres y madres sobrecargados laboralmente al cuidado de sus hijos en casa; ancianos que no manejan la tecnología y sobreviven solos; niñas y niños que ya no corren por los pasillos de las escuelas; muertes inesperadas; jóvenes hiperconectados; adultos desempleados; médicos agotados…
¿Es posible sentirse mejor o ser positivo en medio de la pandemia?
