Propone raudo el oportunista penal de turno y aplauden los acólitos fingiendo que entienden lo que eso significa.
Ignoran sus eminencias que en la pobreza la niñez es un lujo escaso. En la barriada se nace adulto y se aguanta el hambre sin pataletas. Temprano se juega a cuidar hermanitos y a esquivar balaceras.
Que en la jungla marginal se tienen cicatrices de veterano antes de saber el alfabeto y la escuela ya huele a cárcel.
Que la pandilla no es opción ni vocación, es la garra maldita de la supervivencia arrancando el último plumón de esa infancia abandonada.
No finjan los hacedores de leyes que algo saben de justicia, no hace falta su cínica reforma legal, porque a esos niños ya los condenaron antes de existir.
Shot: ¡Que los juzguen como adultos!
Ignoran sus eminencias que en la pobreza la niñez es un lujo escaso. En la barriada se nace adulto y se aguanta el hambre sin pataletas. Temprano se juega a cuidar hermanitos y a esquivar balaceras.
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