lunes, junio 15, 2026
Ideas
Álex Ron

Álex Ron

Escritor y catedrático universitario.

Los últimos días del noboismo

El candidato-presidente debía exhibir realizaciones, para asentar su campaña sobre logros reales, palpables y no en un caos publicitario acompañado por el sonsonete de los mass media de que Luisa va a desdolarizar y de que el correísmo nos llevará a los abismos de Venezuela.

A menos de nueve días para el balotaje, los niveles de atomización, violencia política y distorsión de la realidad se intensifican. Vamos con un ejemplo del día a día, algo cotidiano, naturalizado. Analicemos el modus operandi de la prensa corporativa. Dos titulares sobre el mismo hecho:

Equipo de Blackwater, del exmilitar estadounidense Erick Prince, comenzará con las asesorías de seguridad. (Primicias, Ecuador).

Noboa anuncia una alianza con la empresa de mercenarios Blackwater para la seguridad de Ecuador. (El País, España).

El sesgo y el desconocimiento intencionado de la realidad son evidentes. Para Primicias, que se supone es un medio de comunicación independiente, Erick Prince es un empresario en seguridad que asesora a Ecuador. Lo real es que Blackwater, como lo dice claramente El País de España, es una empresa de mercenarios, con algunos de sus integrantes sentenciados por asesinatos a población civil indefensa. Sin duda, estamos frente a un juego de distorsión mediática siniestro y maquiavélico.

Las últimas encuestas, algunas con más de 15.000 casos, sitúan a la candidata del correísmo Luisa González con 7% de ventaja sobre el actual presidente-candidato Daniel Noboa Azín. Obviamente, las alarmas de los grupos oligárquicos están encendidas, porque su candidato tiene altas posibilidades de perder la presidencia de la república.

¿Razones? Más de año y medio de desaciertos en el poder, casos de corrupción extremadamente evidentes, apagones de hasta 12 horas, fracaso total del llamado Plan Fénix al punto de optar por contratar a los mercenarios de Blackwater para enfrentar al narcotráfico. Y, por último, la cereza en el pastel: Noboa Trading, empresa de la familia Noboa que aparece comprometida con tráfico de cocaína hacia Europa (960 kilos de cocaína incautada en cajas de banano, caso documentado por Europol en marzo de 2024).

Por otro lado, González se ha reunido con líderes latinoamericanos importantes que le han brindado su respaldo político: Boric, Lula, Orsi, Mujica, Sheinbaum. Y a escala nacional, ha sellado un pacto histórico con la Conaie y Pachakutik. Estas agrupaciones de izquierda han firmado un acuerdo de 25 puntos con Luisa González, en donde lo que más destaca es la moratoria minera en cinco áreas protegidas, incluyendo el Yasuní, además de la implementación de un modelo económico anti-neoliberal. Leonidas Iza ha sido claro, el apoyo a Luisa ha sido decisión de las bases de Conaie. Ha recalcado en no darle ni un voto a la derecha y en vigilar el cumplimiento de este acuerdo. No podemos olvidar que la votación de Iza fue de 540.000 votos.

Una de las últimas jugadas políticas de Daniel Roy Gilchrist Noboa Azín, fue reunirse con Donald Trump y tomarse una foto. Lo hizo en la residencia de Trump, no fue una visita oficial, y aunque los medios de comunicación corporativos hablaron de un logro de la administración de ADN, lo único cierto es que Daniel Roy Gilchrist regresó con las manos vacías porque días después la administración Trump nos aplicó un 10% de aumento de aranceles a nuestros productos no petroleros. Tomemos en cuenta que Trump aplicó la misma medida para los gobiernos progresistas de Uruguay, Colombia, Chile y Brasil. De nada sirvieron los abrazos y las piruetas de Milei con su motosierra y la visita de Noboa porque a Argentina y Ecuador, les fue igual de mal en materia de aranceles.

El discurso de la cancillería y de las cámaras de la producción en Ecuador ha sido vergonzoso, por poco hablan de un triunfo histórico porque nos aplicaron la tasa mínima comparando con China y la Unión Europea. Lo real es que Donald Trump, nos demostró crudamente que Estados Unidos no tiene amigos sino solamente socios. El servilismo no ayuda mucho en relaciones internacionales, lo cierto es que seguimos siendo el patio trasero de Estados Unidos y seguimos gobernados por un magnate del banano nacido en Miami que por poco pide nuestra anexión como colonia a los Estados Unidos.

Resulta cómico, escuchar a los periodistas de los medios corporativos, que tildaban de terrorista a Leonidas Iza en octubre de 2019, ahora reivindicar la dignidad de la Conaie y de que cómo es posible que el movimiento indígena haya escuchado los cantos de sirena de Luisa González.

En la fase final de la campaña, Daniel Noboa ha caído en un clientelismo extremo, regalando bonos, dinero, cocinas de inducción y ofreciendo “el oro y el moro”. Ya es demasiado tarde porque el candidato nacido en Miami ya no está en zona de promesas. El candidato-presidente debía exhibir realizaciones, para asentar su campaña sobre logros reales, palpables y no en un caos publicitario acompañado por el sonsonete de los mass media de que Luisa va a desdolarizar y de que el correísmo nos llevará a los abismos de Venezuela. Lo cierto es que estamos en un desbarrancadero político y económico producto de la gestión desastrosa del anticorreísmo, esto reconocido por el propio Oswaldo Hurtado, uno de los anticorreístas más contumaces.

Para Byung Chul Han, la esperanza no es lo mismo que el optimismo. No es la convicción de que algo saldrá bien, sino la certeza de que algo tiene sentido, independientemente de cómo salga. Este momento político, lo que más se acerca a la esperanza es Luisa González, quien asume una agenda política con una visión más ecologista y multiétnica.

 

 

Nuevas columnas

Más leídas

Más historias