domingo, abril 26, 2026
Ideas
Fanny Zamudio

Fanny Zamudio

Chef. Escritora.

La mano que da de comer

Luego de una década de romántico Sumak Kawsay, de soberana y altiva patria, prolífica en billonarias carreteras y en megaproyectos corruptos, orgullosa de su “modernidad progresista”, el Ecuador es más feudal que nunca.

Una noticia reciente señalaba que en el agro ecuatoriano los campesinos venden un quintal de papas de tres a seis dólares. Un quintal son 100 libras, 46 kilos de producto arrancado a la tierra, regado con dificultad y esfuerzo, protegido de heladas y plagas, cosechado y movilizado a pulso. El consumidor urbano paga hasta a 50 centavos la libra, es decir, ese campesino marginalizado, invisible, en el que no se piensa a la hora de comer y al que se le mezquina un triste bono de desarrollo humano,  ese agricultor al que se le regatea y maltrata,  subsidia a la ciudad hasta 47 dólares por quintal.

Luego de una década de romántico Sumak Kawsay, de soberana y altiva patria, prolífica en  billonarias carreteras y en megaproyectos corruptos, orgullosa de su “modernidad progresista”, el Ecuador  es más feudal que nunca. Sin política pública para el agro, incapaz de invertir en riego lo que se destinaba a edificios monstruosos, sin financiamiento, ni transferencia tecnológica, sin mecanismos de precio justo para el agricultor y comercialización razonable para el consumidor; esta colonia del siglo XXI, muerde, constante y dolorosamente, la mano que le da de comer.

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