“El cierre del Ferrodiario generó un impacto (…) nosotros usamos este medio para dar nuestra opinión, para hacer escuchar nuestra voz porque en muchas ocasiones ni siquiera nos volteaban a ver, nada más nos venían a ver para el voto. El impacto fue abrupto y muy doloroso. Pero en cierta manera lo veíamos venir porque las amenazas eran constantes”.
Nathaly Erazo, estudiante universitaria, describe de esa manera cómo los habitantes de Durán reaccionaron ante el cierre del Ferrodiario, considerado como el único medio local independiente de uno de los cantones más violentos de Ecuador. Este medio digital anunció, el pasado 10 de octubre, que debía cerrar sus operaciones por falta de seguridad.
“Con profunda tristeza y gran preocupación, anunciamos el cierre definitivo de nuestro medio digital por situaciones que comprometen nuestra seguridad”, explicó el medio en un comunicado en su cuenta de X. “Hoy damos por terminado este proyecto periodístico. Ya no se pudo más. Toca seguir y reinventarse. ¡Gracias Durán por la confianza!”, escribió al mismo tiempo Charly Castillo, su fundador.
🔴 COMUNICADO pic.twitter.com/IySYdWoLxD
— EL FERRODIARIO (@elferrodiario_) October 11, 2024
El último mensaje que publicó el medio fue una alerta de Reporteros Sin Fronteras. “Lamentamos la decisión de @charlycastillo de cerrar su portal digital @elferrodiario, tras el ataque en contra de su fotógrafo Jesús Toala y amenazas indirectas. RSF pide a las autoridades de la ciudad de Durán que aseguren la seguridad de los profesionales”, exigió la organización internacional que defiende la labor periodística en todo el mundo, el 17 de octubre último.

Castillo, entre 2021 y 2022, se convirtió en el periodista con mayor número de amenazas en Ecuador. Esto lo advirtió la Fundación Periodistas Sin Cadenas (FPSC) ya en 2022, cuando hizo un recuento de algunas de ellas. “Cuidado se suicida con 3 balazos en la espalda”, fue el mensaje que le llegó por Facebook en julio del 2021. Además de varias amenazas de muerte, Castillo sufrió intimidaciones de diferente tipo, intentos de hackeo, suplantación de identidad, impedimentos de cobertura, una agresión física leve y descalificaciones, según detalló la organización.
Nuevas amenazas en este 2024 lo obligaron a tomar esa decisión definitiva. “Esperamos que en un futuro cercano el periodismo pueda desarrollarse sin intimidaciones, ni violencia”, es otra frase del comunicado del medio.
El deterioro de la seguridad en Durán se ha acelerado. Entre enero y julio del 2023, Durán alcanzó una tasa de 40,4 homicidios por cada 100.000 habitantes. En el mismo lapso del 2024, esta cifra se duplicó a 82,8 muertes violentas. Durán es una de las 11 ciudades del Ecuador con el mayor incremento de la violencia en un año.
Desde entonces, la página del Ferrodiario se encuentra deshabilitada y sus redes sociales permanecen inmóviles. En su cuenta de Facebook, un centenar de usuarios comentaron la noticia. “Lamentable hasta dónde hemos llegado, cómo dueles mi Durán, como han mancillado tu honor”, publicó Nery Natali Sánchez. “Sé que no es fácil tomar esta decisión, pero ante tantas amenazas es lo mejor”, escribió Jackeline Acosta, otra ciudadana que vive en Durán.
El Ferrodiario nació en las redes sociales
Octubre del 2019. Esta fecha marcaría a Castillo, quien en ese momento tenía solo 22 años. Durante las manifestaciones contra las medidas económicas del Gobierno, el puente de la Unión Nacional que conecta a Durán con Guayaquil fue cerrado. Los periodistas guayaquileños no podían cubrir lo que pasaba en ese cantón, donde estaban las protestas más violentas. Castillo, quien en ese momento se dedicaba al periodismo deportivo, decidió salir con su cámara e informar a través de sus cuentas personales en redes sociales.
Fue en ese momento cuando se dio cuenta de que Durán, una de las ciudades más pobladas del país, necesitaba un medio local. “Como periodista veía que no había un medio con credibilidad dentro de la localidad. Toda la información que consumíamos era de Guayaquil. En Durán dependíamos de Guayaquil en todo aspecto, hasta periodísticamente”, explicó el periodista. Así comenzó esta aventura, como la llama él, bajo un lema: “emprende primero, aprende al andar”.
El Ferrodiario nació el 19 de marzo de 2020. A Durán se lo conoce como el cantón ferroviario y, por lo tanto, ese nombre evocaba la historia de este lugar muy conectada por el paso del tren que en el pasado unió a la Sierra con la Costa. El Ferrodiario quiso recuperar esa identidad que con el paso de los años se había perdido, y por eso, su logo fue un tren con un diario abierto, dice Castillo.
El medio se popularizó rápidamente y creció en redes sociales. Primero apareció en Instagram, luego migró a X (antes Twitter) y finalmente a Facebook, donde logró una comunidad de más de 122.000 seguidores, casi el 40% de la población estimada de Durán (327.452 habitantes). También abrió un sitio web.

La primera publicación del Ferrodiario, en 2020, fue sobre el covid. “En las ruedas de prensa eran sobre Guayaquil, Quito, Guayaquil, Quito. Me metí a la página del Ministerio de Salud y ahí estaba detallado los casos de covid por localidades como Durán”, recuerda Castillo. Desde entonces, el Ferrodiario cubrió todo tipo de información relacionada con esa localidad: desde política hasta crónica roja.
Además, se convirtió en el único espacio que exponía la falta de los servicios más básicos como agua y alcantarillado. Esa línea editorial molestó, por ejemplo, a Dalton Narváez, quien fue alcalde de Durán entre 2019 y 2023. Durante ese lapso, se convirtió en uno de los principales agresores del medio. Ahora, Narváez tiene orden de prisión y la Policía lo busca desde abril de este año. La Fiscalía lo acusó por el delito de peculado.

El vacío que deja el Ferrodiario
“Siempre teníamos espacios periodísticos donde hablaban desde la pauta, desde una preferencia política. El Ferrodiario marcó una gran diferencia por la calidad de la información. Veíamos las sesiones de los consejos, los contratos que tenía el municipio, perfiles detallados de los políticos”, comenta Nathaly Erazo, de 25 años, para quien el Ferrodiario incentivó a los jóvenes a ser parte de la política del cantón.
“Entonces, como joven, como estudiante, como ciudadana duraneña, hacer un llamado a las autoridades para que den garantías a los periodistas porque por medio de Charlie muchas personas alzamos la voz en muchos temas y, ahora, lamentablemente nos han quitado el micrófono”, dice Erazo.
Pablo Ayala, exconcejal de Durán, coincide en que el cierre de este portal afecta directamente a los ciudadanos de esa localidad. “No solo era un medio de información. El Ferrodiario representaba la voz de los duraneños, y que hayan apagado esa voz es un síntoma de lo que estamos viviendo aquí en el cantón, que la delincuencia y los grupos violentos cada vez amedrentan a la gente buena y nos van quitando espacio”, lamenta.
“Yo tengo fe y esperanza de que cuando el Ferrodiario vuelva a informar, eso va a ser un buen síntoma, va a ser un síntoma de que la paz esté volviendo a Durán”, Pablo Ayala, exconcejal de Durán
Ayala vivió la violencia en Durán “en carne propia”, como dice él. El 3 de abril de 2022 sufrió un atentado en su casa. Un hombre disparó contra la puerta de ingreso a su parqueadero “La situación no ha mejorado, cada semana mueren masacrados 5, 6, 7 jóvenes de Durán. Los duraneños dicen que el Estado se ha olvidado de Durán, parece que Durán no es Ecuador”.
El exconcejal afirma que no solo las masacres han aumentado, sino también las extorsiones y los secuestros. Por eso, dice, la migración y el cierre de los comercios también se han incrementado, pese a las intervenciones militares y policiales que ha anunciado el Gobierno.
Para él, en Durán se ha iniciado un vacío informativo preocupante. “Ahora, prácticamente, en el cantón no se va a saber nada. Para los ojos del país las cosas van a mejorar porque ya no se escucha que existe violencia. Pero no es así, es que el Ferrodiario ha dejado de informar”.
Charly Castillo prefiere mirar un país a través desde lo local. “En la ciudad, el Ejecutivo es el alcalde; en el país, el Presidente. Los consejos cantonales son los legisladores en lo local; a nivel país es la Asamblea Nacional”, argumenta. El periodismo local, entonces, lleva las demandas de sus ciudadanos a las autoridades locales que pocas veces salen en la prensa nacional. Y Castillo, por ejemplo, supo escuchar a los duraneños y hacer suya, por ejemplo, las demandas por agua potable. Para él, el periodismo local es importante porque desde las ciudades se forma y se forja la democracia.
PUNTO DE VISTA
Patricia Mayorga, co-directora de la Red de Periodistas de a Pie de México
‘Una forma de controlar una sociedad es controlar la información’

Yo vivo en Chihuahua, en el norte, en la frontera con Texas, con Estados Unidos. Es uno de los estados donde impactó primero la violencia. Estos monstruos sin cabeza que eran los cárteles empezaron a llamar a las redacciones para imponer su agenda o para avisar que iba a tal masacre. Había mucha intimidación y, obviamente, el miedo paralizó algunas redacciones. Esto fue escalando sobre todo en los territorios más alejados. Y las empresas más grandes se abstuvieron de cubrir la violencia o las víctimas. Pero hubo un sector del gremio que siempre se empeñó en cubrir víctimas. Se abrieron medios independientes o se crearon redes de periodistas.
A la fecha, en Chihuahua, tenemos 23 periodistas asesinados, pero en todo el país van más de 200. La violencia ha debilitado o cooptado la libertad de los medios. Pero no solo hay que poner la mirada en la violencia y en los monstruos sin cabeza que son los cárteles o grupos delictivos. Existen porque alguien se los permite. El crimen organizado toca todas las fuentes. A veces hay riesgo por cubrir sociales, una boda, deportes. Y cuando hay impunidad es como un permiso para matar, amenazar o controlar. Una forma de controlar una sociedad es controlar la información.
El crimen organizado toca todas las fuentes. A veces hay riesgo por cubrir sociales, una boda, deportes. Y cuando hay impunidad es como un permiso para matar, amenazar o controlar. Una forma de controlar una sociedad es controlar la información.
En México hay un montón de casos parecidos al de Charly Castillo. La soledad no solo te genera un riesgo físico porque pueden atentar contra tu familia. Esta situación también te genera ansiedad, bloqueos emocionales. Eso nos pasó a muchos. Cometimos muchos errores que llevaron a que asesinaran a varios compañeros. Unos tuvimos que exiliarnos también. A mí me tocó estar tres años afuera. Otros más. Hay algunos, muy pocos, que dejaron el periodismo. Pero siempre he visto que cuando quemaban un medio, amenazaban a alguien o mataban a un compañero o compañera, crecía una red. Nos fuimos conociendo y se convirtieron en espacios de desahogo. Esto no solo ha pasado en México. Lo he visto en América Latina, como los periodistas de Nicaragua que están exiliados en Costa Rica, pero siguen reportando sobre su tierra.
