martes, mayo 19, 2026

El gobierno reedita el Estado de propaganda

La baja constante de la aceptación y credibilidad del mandatario preocupa al oficialismo. El desgaste es evidente —aunque se quiera tapar el sol con un plátano— o con inversión en pauta publicitaria que, cuyo monto con la apertura para la contratación directa de una nueva campaña, ya supera los 7 millones de dólares en lo que va de este año.

Gustavo Isch

Por: Gustavo Isch

Las elecciones del 2025 delinean mucho más que el tablero electoral de la contienda. Es notorio cómo el Ejecutivo mueve todos los engranajes de la administración para remontar el declive de la credibilidad que afecta al régimen, mediante una agresiva y costosa campaña de publicidad, al tiempo que expone con todos sus actos políticos y sus decisiones la necesidad que mueve a Daniel Noboa para reelegirse y sostener el proyecto económico y los intereses a los que representa.

De su lado, la oposición, juega con una estrategia cuyo objetivo es lograr el mayor número de asambleístas, persuadida ya de que sus posibilidades para enfrentar exitosamente la disputa por la presidencia van debilitándose conforme pasan los días.

La acostumbrada fragmentación de la oposición, se suma al descrédito del correísmo que se desgrana en Pichincha y Guayas, presionado por procesos legales, y auto infamado por la incontinencia verbal de su líder, quien no midió las consecuencias de apoyar inmediatamente a Nicolás Maduro y felicitar las polémicas elecciones en Venezuela, para luego hacer mutis por el foro y desvincularse de la red social en la que muy probablemente estaban pruebas muy graves de su respaldo a la criminal represión del dictador llanero.

Falta de ideas y de figuras, la anodina precampaña, desnuda la repetitiva conducta de una oposición que parece disfrutar mordiéndose su misma cola.

La imagen se impone a la estadística

La fortaleza del presidente-candidato se afinca en la debilidad de sus opositores, en la capacidad del Ejecutivo para manejar de manera discrecional recursos fiscales, y su baraja de ofertas y presiones, esto último ha sido receta común de todo gobierno en sistemas de democracias “participativas” de baja calidad; basta con mover las clavijas del poder para ajustar el cogote o para liberar prebendas.

La ausencia de una figura que pueda capitalizar no solo el descontento, sino -y guardando bajo perfil- una más equitativa distribución de la troncha, así como el descrédito cuando no la decadencia de fuerzas y candidatos, juegan también a favor de Noboa.

Hasta el momento, la estrategia de la oposición apunta hacia la Asamblea, al igual que la de Noboa que controla el centro del tablero electoral. Por un lado, si Noboa es reelecto, necesita contar con un fuerte bloque legislativo y, además, incidir en el infaltable de los “independientes”, que suelen ser los más aventajados decisores de una institución fragmentada, polarizada y oportunista.

Fracasar en este objetivo podría resultar en un obstáculo muy serio para la continuidad del modelo de corte neoliberal que impulsa el actual mandatario, con toda y su carga de endeudamiento fiscal, concesiones a entidades privadas de la administración y o explotación de sectores estratégicos del país, como el energético, el de explotación petrolera, y el de minería; así como la implementación de sus temidas reformas al sistema de jubilaciones, sobre las cuales no es coincidencia que el Ejecutivo haya eludido toda mención desde hace varias semanas, y seguramente, su campaña tratará de ocultarlas bajo la alfombra mientras dure el proceso electoral.

Los equipos de investigación electoral tienen cifras que evidencian un débil porcentaje “duro” de apoyo a su gestión; en otras palabras, aunque todavía cuente con un capital político importante, no quiere correr riesgos en el lapso que media para las elecciones del 2025.

El control y manejo de los sectores estratégicos incumbe intereses económicos muy poderosos, que durante décadas han lucrado de ellos. La actual crisis más bien ha develado su gigantesca rentabilidad para quienes logran echarles mano.

En la última década se calcula que entre 15 y 20 mil millones de dólares se habrían destinado a potenciar los sectores estratégicos del país; fortalecerlos y manejarlos debidamente habría resultado beneficioso para el desarrollo y el bienestar de todos los 17 millones de ecuatorianos. Pero lejos de ello, la pobreza ha aumentado, el desempleo y el empleo inadecuado contradicen la narrativa oficial de recuperación de ese dígito estadístico; la inversión productiva del Estado está en cero, y la migración, así como la crisis del frente social, particularmente en la salud, son noticias de todos los días; la situación de la infancia es crítica, según el último informe de UNICEF.

La baja constante de la aceptación y credibilidad del mandatario preocupa al oficialismo. El desgaste es evidente —aunque se quiera tapar el sol con un plátano— o con inversión en pauta publicitaria que, cuyo monto con la apertura para la contratación directa de una nueva campaña, ya supera los 7 millones de dólares en lo que va de este año.

Los equipos de investigación electoral tienen cifras que evidencian un débil porcentaje “duro” de apoyo a su gestión; en otras palabras, aunque todavía cuente con un capital político importante, no quiere correr riesgos en el lapso que media para las elecciones del 2025. Elegir como su binomio a María José Pinto, quien actualmente se desempeña como Secretaria Técnica de Ecuador Crece sin Desnutrición Infantil, va por la vía de darle un rostro humano a un gobierno que todos estos meses se ha lucido como cómic, pero que ha mostrado cero empatía con la gente.

Olón: insomnio y lagañas

El martes 06 de agosto de 2024, el pleno de la Asamblea Nacional aprobó con 94 votos un informe que recomienda iniciar un juicio político de censura contra los ministros de Defensa Nacional, Gian Carlo Loffredo; de Turismo, Niels Olsen; de Interior, Mónica Palencia y la exministra de Ambiente, Agua y Transición Ecológica, Sade Fritschi; por presuntas irregularidades relacionadas con el polémico proyecto inmobiliario ECHO en el esterillo de Oloncillo, una zona protegida en Santa Elena.

 

Comuna Olón, protestas
Habitantes de la comuna Olón, con carteles, mostraban su rechazo a la construcción del proyecto inmobiliario. Foto: Hólguer Cruz

El informe identificó un alarmante aumento en la deforestación ilegal y la pérdida de hábitats naturales, afectando gravemente a especies endémicas y ecosistemas críticos. Además, se reportaron casos de contaminación de recursos hídricos, invasiones de terrenos y vulneración de derechos colectivos de las comunidades.

La acusación contra los ministros se fundamenta en el incumplimiento de sus funciones constitucionales y legales. Además, de una atención incompleta a las solicitudes de información en el proceso de fiscalización e investigación relacionadas con la protección de la naturaleza y los derechos colectivos de las comunas de la provincia de Santa Elena.

En el debate, la asambleísta por Santa Elena, Arisdely Parrales destacó que las irregularidades e ilegalidades cometidas por la empresa VINAZIN S.A. evidencian “…maniobras para utilizar el poder en beneficio de su círculo cercano”.

La corrupción es un bumerang que tarda, pero llega. Si un político usa el tema prometiendo enfrentar y acabar con la corrupción, y luego es involucrado junto a su círculo más cercano en denuncias, el sistema puede activarse de la mano de la Contraloría y Fiscalía.

Finalmente, Héctor Valladárez denunció que, mediante el uso de influencias, se han apropiado de los terrenos comunales a precios irrisorios, perjudicando a las comunidades locales y sus derechos sobre la tierra. “Este accionar refleja un desprecio hacia las normativas y los derechos de las comunas”, concluyó.

La corrupción es un bumerang que tarda, pero llega. Si un político usa el tema prometiendo enfrentar y acabar con la corrupción, y luego es involucrado junto a su círculo más cercano en denuncias que contradicen dicha promesa, el sistema puede activarse en algún momento, de la mano de la Contraloría y Fiscalía.

Por lo pronto el tiempo sigue su marcha y el calendario del CNE exige que los procesos de democracia interna que debían empezar el 3 y concluir hasta máximo el 17 de agosto definan sus próceres y los inscriban hasta el 13 de septiembre.

En ese contexto, el viernes 9, varios portales de noticias informaron que Anabella Azín, madre del presidente, encabezará la lista de candidatos a la Asamblea Nacional. A ella se sumarían los ministros Sade Fritschi, Niels Olsen, el viceministro de Gobierno, Esteban Torres y la asesora presidencial Diana Jácome.

De ganar en los comicios sus curules en la Asamblea, dos de los ministros señalados por el informe de la Asamblea se acogerían a la inmunidad parlamentaria.

La mano que mece la cuna

Es innegable que la imagen de la Dra. Azín, es muy sólida y, de largo, es el mejor nombre que podía haber encabezado la lista de candidatos oficialistas.

Es médica de profesión; fue gravitante en las campañas presidenciales de su esposo, el magnate Álvaro Noboa a través de su trabajo en territorio, encabezando la Fundación Cruzada Nueva Humanidad y las Brigadas Médicas con las que ayudaba gratuitamente a gente humilde.

No flota en publicidad pagada; concedía muy pocas entrevistas en las que se desenvolvía con altura y seriedad. Proyectaba sensatez. Se la reconocía por su trabajo.

Volvió a visibilizarse en la campaña de su hijo mediante la misma estrategia de asistencia social, que tanto impacta en personas olvidadas por los gobiernos; tal como ahora se percibe por la falta de medicinas en los hospitales públicos, y por la bajísima empatía de tomadores de decisiones en el sector público, con personas que sufren enfermedades catastróficas.

Anabella Azin y Daniel Noboa
La madre del ex presidente y ex legisladora tiene un papel clave en la toma de decisiones del círculo íntimo del mandatario. Varios aspirantes a ministros han tenido que mandarle su currículo primero a Azín, quien viaja constantemente entre Quito y Guayaquil. Foto: Archivo

Mujer, médica, serena casi hasta la frialdad; su vida privada no ha servido para la comidilla de chismes fraguados en espacios mediáticos amarillistas, rosas, ni de otros tintes donde pululan infames, calumniadores, desinformados, idiotas (el idiotismo no es insulto, es una enfermedad mental que paradójicamente es muy rentable desde que se han vuelto, ellos y ellas, “influenciadores” en redes sociales de cientos de miles de otros idiotas que los admiran, y que tratan de imitar su estilo de vida, o al menos, comentarla).

En el espectáculo de la política, Anabella Azín se pinta sola. es como un Cirque du Soleil seguido por carpas remendadas y equilibristas de barriada. Su campaña obligará a electores y analistas a compararla con los impresentables millennials y centennials que han hecho de la política oficial un tiktok.

La apuesta por su imagen la madre del mandatario encabezando la lista de asambleístas, es una estrategia de muy profundo calado, considerando que la bien cuidada imagen de Anabella Azín es la antítesis de la imagen del gobierno; su reputación no se ha desgastado como si le ha ocurrido a la enorme mayoría de aspirantes para los comicios del 2025, hasta ahora mencionados.

En el espectáculo de la política, Anabella Azín se pinta sola. Es como un Cirque du Soleil seguido por carpas remendadas y equilibristas de barriada. Su campaña obligará inconscientemente a electores y analistas, a compararla: con los impresentables millennials y centennials que han hecho de la política oficial un tiktok y un agravio a la inteligencia; con los rostros de la “vieja política”, que se pintan de nada en la oposición, y que durante décadas no han ganado una presidencial sin alianzas; entre ellos está buena parte de los militantes de la corrupción y la impunidad, procesados en los últimos años.

De hecho, ella es la ficha que hacía falta para inclinar el tablero electoral a favor del delfín de la familia y, si todo les resulta a pedir de boca, el futuro cercano de la política nacional. Anabella Azín, la mano que mece la cuna del Nuevo Ecuador que se publicita y se debate, sin que nadie se dé cuenta.

Quito: a solas consigo mismo

Según el rotativo La Hora “Ya no solo Los Lobos tienen el control del sur y norte de Quito. Bandas como Los Choneros, Tiguerones, R7 y hasta Las Chicas Veneno llegaron a la capital. Esto coincide con el aumento de sicariatos y el hallazgo de casas con arsenales de armas. En el sur, la Policía encontró hasta un lanzacohetes”.

El reportaje, publicado el 7 de agosto, afirma “…estas no son las únicas organizaciones narcodelictivas que se pelean por el control de Quito, que lo hacen generando actos violentos como sicariatos. Las disputas son tan graves que los moradores de barrios como La Ecuatoriana piden una intervención militar”.

Los Lobos territorio en Quito
En los últimos años, en los barrios de Quito se ha detectado murales de bandas como Los Lobos. Foto: Archivo. Diario La Hora

Desde hace no muchos años, Quito registra la tasa más alta de desempleo, ello dispara los riesgos de que la delincuencia se afinque en una ciudad con hogares vulnerables ante la pobreza y al deterioro de la calidad de vida de familias enteras. El Distrito Metropolitano en el 2022 contaba con 2’679.722 habitantes, según datos levantados el Instituto Ecuatoriano de Estadística y Censos (INEC), y difundidos en el año 2023.

A pesar de que este año hay una disminución del 10% en las muertes violentas en la capital, los informes de la Policía señalan que el Distrito de Quitumbe ha contabilizado 37 muertes violentas en lo que va de 2024, acercándose a las 44 muertes violentas registradas durante todo el 2023 en esta misma área.

Van ya dos alcaldes que han ganado las elecciones con bastante menos del 30% de votos; el vacío de liderazgo desde el 2009 es una de las causas por las que el cabildo quiteño acusa un creciente deterioro de la calidad de su administración, sin embargo, la capital ecuatoriana lidera el ranking de las ciudades más caras para vivir.

A pesar de que este año se ha registrado una disminución del 10% en las muertes violentas en la capital, los informes de la Policía Nacional señalan que el Distrito de Quitumbe ha contabilizado 37 muertes violentas en lo que va de 2024, acercándose peligrosamente a las 44 muertes violentas registradas durante todo el 2023 en esta misma área.

El peso de la delincuencia en el Distrito Metropolitano de Quito, se evidencia con preocupantes cifras: 50 casos de secuestros de diversas modalidades en lo que va de 2024, más de cuatro veces de la cifra registrada en 2022; y casi igualando los 60 casos registrados en 2023.

Quito se está perdiendo ante la violencia delincuencial, mientras su alcalde se defiende de procesos ciudadanos que cuestionan su rol. El 05 de agosto el colectivo “Cuida tu Voto”, presentó la solicitud para revocarlo de su mandato, argumentando que Muñoz fue sancionado por el Tribunal Contencioso Electoral, por incumplir la Ley electoral al haber hecho proselitismo político cuando ya era alcalde, a favor de la candidata a la presidencia Luisa González.

Gustavo Isch

Gustavo Isch

Consultor político, experto en comunicación electoral y de gobierno. Docente de la Universidad Andina Simón Bolívar

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