La presidencia de Guillermo Lasso ha roto el récord en concesión de condecoraciones del Estado destinadas a premiar servicios relevantes la nación, como es el caso de la Orden Nacional al Mérito, la Orden de San Lorenzo y la Orden Honorato Vásquez.
En su administración de poco más de medio periodo presidencial, que quedó trunca por la decisión del presidente Lasso de acordar su periodo presidencial y disolver la Asamblea Nacional con la convocatoria a elecciones anticipadas, Lasso ha concedido más medallas que en los dos periodos de Rafael Correa y en el de Lenin Moreno, a pesar de que los anteriores gobernaron diez y cuatro años, respectivamente.
Plan V revisó los decretos que se refieren a condecoraciones otorgadas por el presidente de la República entre 2009 y 2023, y constató que durante el primer periodo de Rafael Correa (2009-2013), el Ejecutivo suscribió decretos para la concesión de 26 condecoraciones. Durante el segundo periodo de Rafael Correa (2013-2017), se concedecoró a 28 personas, mientras que durante la gestión de Lenin Moreno (2017-2021) se emitieron 48 condecoraciones.
Pero durante la gestión de Guillermo Lasso, entre 2021-2023, hasta el 7 de noviembre de 2023, se habían otorgado 63 condecoraciones, entre ellas, un número significativo de reconocimientos a extranjeros y otros otorgados de manera póstuma.
Los distintos grados de la Orden Nacional al Mérito fueron los más otorgados durante las administraciones de Correa y Moreno.
Así, durante el primer periodo de Rafael Correa (2009-2013) se emitieron 21 condecoraciones de la Orden Nacional al Mérito y cinco de otras órdenes, mientras que en el periodo de 2013-2017 se decretó la concesión de 24 condecoraciones de la Orden Nacional al Mérito y cuatro de otras órdenes.

Rafael Correa condecoró a Juan Pablo Pozo, ex presidente del Consejo Nacional Electoral, cuya gestión fue cuestionada por una supuesta falta de imparcialidad.
Al llegar al poder Lenin Moreno (2017-2021) se entregaron por lo menos 42 condecoraciones de la Orden Nacional al Mérito y seis de otras órdenes nacionales.
En lo que corre de la administración de Lasso, la Presidencia ha impuesto 16 condecoraciones de la Orden Honorato Vásquez, 44 condecoraciones de la Orden Nacional al Mérito y tres de otras órdenes.
Durante la gestión de Lasso, llama la atención la concesión de medallas de la Orden de Honorato Vásquez, un presea creada para destacar el mérito diplomático y en las relaciones internacionales, y que recuerda la figura de un diplomático y político conservador de origen cuencano, activo a fines del siglo XIX y principios del siglo XX.
Las condecoraciones ecuatorianas tienen diversos grados, según los méritos y el rango de la persona homenajeada. El otorgamiento de grados altos, como la Gran Cruz, también ha sido dispar en los últimos tres periodos presidenciales.
Así, durante el primer periodo de Rafael Correa (2009-2013) se entregaron seis Gran Cruz de la Orden Nacional al Mérito y durante el segundo, entre 2013-2017 se concedieron 11 Gran Cruz de la Orden Nacional al Mérito, 1 Gran Cruz de la Orden de San Lorenzo y una Gran Cruz de la Orden Honorato Vásquez.
Por su parte, Lenin Moreno impuso 16 Gran Cruz de la Orden Nacional al Mérito, y una Gran Cruz de la Orden de San Lorenzo
De su lado, Guillermo Lasso (2021-2023) deja entregadas 13 Gran Cruz de la Orden Nacional al Mérito, 9 Gran Cruz de la Orden Honorato Vásquez y una Gran Cruz de la Orden de San Lorenzo; 23 grandes cruces en total, con lo que supera a sus antecesores también en la entrega de preseas de alto rango.

La Gran Cruz de la Orden de San Lorenzo fue entregada a la viudad de Julio César Trujillo por el ex presidente Lenin Moreno. Foto: X de Lenin Moreno
Adicionalmente, en los gobiernos de Moreno y Lasso se destacó la entrega de condecoraciones post mortem, es decir, a personas fallecidas a los que ambos mandatarios decidieron honrar. En el caso de Lenin Moreno, se condecoró a Julio César Trujillo, presidente del Consejo Transitorio, mientras que Lasso condecoró tras su muerte a Fernando Villavivencio, ex legislador y aspirante a la Presidencia de la República, que fue asesinado en un mitin político al norte de Quito.
Además de Villavivencio, Lasso ha entregado preseas post mortem a la memoria de varias otras personas fallecidas durante su admnistración, tal es el caso de la periodista de televisión Tania Tinoco, José Antón Díaz, el presentador de televisión Alfredo Pinoargote, Xavier Benedetti, el economista Eduardo Valencia, Attilio Mancino Bonifazio, Fernando José Salazar Arrarte y el empresario guayaquileño Andrés Crespo Reinberg. La posibilidad de entregar preseas post mortem no aparece contemplada en los decretos de 2002 que regulan el otorgamiento de tales medallas.
Las condecoraciones ecuatorianas: a criterio del presidente
Aunque algunas de las medallas que otorga el Estado ecuatoriano son tan antiguas como 1809, cuando los patriotas quiteños del 10 de agosto crearon la Orden de San Lorenzo, llamada así porque en ese día se recuerda el martirio del santo católico San Lorenzo (la alusión religiosa llevó a que la medalla de la Orden represente una parrilla, pues los romanos martirizaron al santo asándolo literalmente sobre una en el siglo III) en los años recientes su concesión y uso fueron reglamentadas por el ex presidente Gustavo Noboa, mediante dos decretos ejecutivos emitidos en septiembre de 2002, hace ya 21 años.
En el decreto 3109 emitido por Noboa Bejarano, se destaca que la Orden Nacional al Mérito fue creada y reglamentada en 1921. Se trata de una orden civil, destinada a premiar los méritos sobresalientes en beneficio del Ecuador, al estilo de la Legión de Honor Francesa.
La Orden tiene cinco grados, desde el menor de caballero, pasando por oficial, comendador, gran oficial y gran cruz. Las medallas son de diversos tipos según los grados: mientras las de caballero y oficial son solo medallas de plata que se pueden colocar en la solapa, la de gran oficial es de oro y se puede lucir en el cuello. Las medallas de Gran Oficial y Gran Cruz, en cambio, se pueden usar como placas en el traje o, en el caso de la Gran Cruz, colgando de una banda amarilla de diez centímetros de ancho.
Pero, ¿quién decide a quién condecorar y con qué rango? El mismo decreto precisa que el presidente de la República es quien tiene la decisión exclusiva al respecto, en su calidad de jefe de la Orden y poseedor del Gran Collar, la máxima condecoración que solo pueden recibir los jefes de Estado y que le es impuesta al nuevo presidente junto con la Banda Presidencial, por haber ganado las elecciones y acceder a la Función Ejecutiva, por lo que el presidente electo, Daniel Noboa, también recibirá una.
El decreto establece, por ejemplo, que para ser caballero de la Orden Nacional al Mérito, el grado más bajo, se necesita ser o haber maestro de primaria o funcionario público por diez años, haber publicado una obra científica o literaria importante, haberse distinguido en algún arte o deporte, o ser tercer secretario o vicecónsul del Servicio Exterior.
En el caso de las grandes cruces, que han sido otorgadas por los tres últimos presidentes en decenas de casos, la norma establece que se requiere ser o haber sido presidente de la Asamblea Nacional, de la Corte Nacional, del Consejo Electoral, ministro de Estado, secretario general de la Administración Pública, cardenal de la Iglesia Católica, general de Ejército, Almirante o General del Aire, comandante de la Policía o embajador del Ecuador.
Pero el mismo decreto deja abierta la puerta para la discresionalidad del presidente, dándole al mandatario y su ministro de Relaciones Exteriores la posibilidad de obviar esos mismos requisitos. «Las condiciones estipuladas en los incisos del artículo 6 deben entenderse como condiciones mínimas indispensables para el otorgamiento de la condecoración, sin perjuicio de que, en cada caso, el Presidente de la República, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, determine la posibilidad de su concesión, de acuerdo con los méritos alegados y los antecedentes en general del candidato». Es decir, aún es posible recibir una Gran Cruz sin haber sido ministro de Estado o presidente de la Asamblea, pues el decreto termina facilitándolo.
Honorato Vásquez: la Orden del diplomático
En un decreto de la misma época, Gustavo Noboa fijó la reglamentación de la Orden Honorato Vásquez, que fue creada en mayo de 1985, durante la administración de León Febres Cordero.
Esta orden, usada en este gobierno más que en los tres anteriores, tiene tres categorías: comendador, gran oficial y gran cruz. La medalla de comendador, descrita en el decreto, muestra la efigie de Honorato Vásquez, un destacado diplomático ecuatoriano de principios del siglo XX, y se puede usar en el cuello en el caso de los hombres y en el lado izquierdo del pecho para las mujeres.
Los grandes oficiales, en cambio, reciben una placa de plata que se coloca en el traje, también con la efigie del diplomático, mientras que la gran cruz se expresa con una banda de color azul de donde debe colgar una medalla, además de la placa para colocar en el traje.
Al igual que el caso de la Orden Nacional al Mérito, el jefe de la Orden Honorato Vásquez es el presidente de la República, quien también decide qué méritos y en qué grados son adecuados para la concesión de esta medalla, junto con el ministro de Relaciones Exteriores.
Pero como su nombre lo indica, la Orden está enfocada hacia diplomáticos, y el criterio de concesión más importante está relacionado con servicios destacados en las relaciones internacionales y el campo diplomático, por lo que también puede ser concedida a extranjeros.

Estas son algunas de las medallas de la Orden Nacional al Mérito. El Gran Collar es de uso exclusivo del presidente de la República. Foto: El Universo
Condecoraciones y mensajes políticos
Pero más allá de la reglamentación, por lo menos desde 2009 que las condecoraciones han sido usadas por los presidentes en funciones para mandar mensajes políticos. Así, en 2011, Rafael Correa otorgó una Gran Cruz de la Orden Nacional al Mérito al entonces embajador venezolano, Oscar Navas, y otra le fue impuesta al polémico ex embajador de China y ex ejecutivo de Sinohydro, Cai Ranguo. William Phillips, otro polémico contratista petrolero, cuyo Grupo Azul estuvo involucrado en tramas de corrupción en obra pública, es también caballero de la Orden Nacional al Mérito, a pesar de ser extranjero. Juan Pablo Pozo, ex presidente del Consejo Nacional Electoral, también fue condecorado. Cantantes extranjeros como Rubén Blades, Victor Manuel y Ana Belén, y dos ex embajadores argentinos de la época de Nestor Kirchner aparecen también entre quienes tienen estas medallas ecuatorianas, además del ex presidente Lula Da Silva y del grupo musical Pueblo Nuevo, expresión del gusto musical del ex presidente.

Los artistas extranjeros Ana Belén y Víctor Manuel fueron condecorados con la Orden Nacional al Merito en el Grado de Oficial por Rafael Correa. Foto: Fernanda LeMarie – Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio e Integración

Cai Runguo, ex embajador de China en Ecuador y actualmente procesado por corrupción en nuestro país, también recibió una condecoración. Foto: Flickr / Cancillería del Ecuador
De su lado, Lenin Moreno duplicó la entrega de medallas del Estado en operaciones políticas o de relaciones públicas, que, al igual que el caso anterior, no descuidaron sus aficiones musicales. Si Correa había mandado medallas ecuatorianas a los presidentes y embajadores del Socialismo del Siglo XXI, Moreno confirió una Gran Cruz de la Orden Nacional al Mérito al embajador de Estados Unidos, Michael J. Fitzpatrick, y otra de Gran Oficial al polémico ex presidente del BID, Mauricio Claver-Carone, un funcionario impuesto por el Gobierno de Trump que salió del cargo en medio de acusaciones. La Gran Cruz entregada al embajador norteamericano fue la primera otorgada por el Ecuador, pero actualmente tiene dos.
El teledivulgador científico británico David Frederick Attenborough también posee una medalla de caballero de la Orden Nacional al Mérito, al igual que varios exponentes de la música preferida del ex presidente, el pasillo. Efectivamente, Moreno envió cruces de caballero de la misma orden a Alfredo Villamar, Víctor Villamar, Edgar Palacios, Ana Proaño, Claudio Vallejo, Pedro Vera, María Bowen, entre otros, por su relación musical con el pasillo ecuatoriano. Richard Carapaz, medallista olímpico, tuvo más reconocimiento y recibió la cruz de oficial, mientras que el inventor Inty Gronneberg fue nombrado comendador.
En una segunda tanda de medallas de la Orden Nacional al Mérito, se nombró caballeros a más músicos, intérpretes y cultores del pasillo, entre los que están Fanny López, Mercedes Mendoza, Héctor Jaramillo, Segundo Bautista, Amelia Martín (Consuelo Vargas), Fresia Saavedra, Roberto Calero, Luis Guevara, Nicolás Fiallos, Hilda Murillo, Fausto Galarza, Adriano Coronado, Osvaldo Ayala, Julio Bonilla, Luis Godoy, Rubén Guarderas, Álvaro Manzano, Guillermo Rodríguez y Naldo Campos.
Los condecorados de Lasso
Guillermo Lasso también a recurrido al medallero de Carondelet para mandar mensajes y realizar reconocimientos para personas de su entorno, al igual que los anteriores presidentes.
Condecoró nuevamente al embajador de Estados Unidos, Michael J. Fitzpatrick, esta vez con la Gran Cruz de la Orden Honorato Vásquez, y envió medallas a otras personalidades norteamericanas y europeas. Por ejemplo, a la actriz Bo Derek, interesada por promover el turismo en Ecuador; al ex senador de Estados Unidos Christopher John Dodd, por su apoyo a la conservación de Galápagos; a la multimillonaria suiza Dona Bertarelli, cuyo grupo económico facilitó el canje de deuda para la protección de Galápagos; o la también empresaria extranjera Adrienne Arsht. Condecoró a la norteamericana Susana Segal de la Fundación Tinker y al ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton, también por su preocupación por Galápagos y la paz entre Ecuador y Perú, hace ya 25 años.
Varios religiosos católicos han sido condecorados por los gobiernos recientes y este no fue la excepción, con una Gran Cruz para monseñor Antonio Arregui, prelado cercano al Opus Dei, mientras monseñor Julio Parrilla es comendador.
Otra Gran Cruz fue para la embajadora en Estados Unidos, Ivonne Baki. El ex presentador de televisión Alfonso Espinosa de los Monteros y el ex radiodifusor Gonzalo Rosero, ambos ya retirados, recibieron una medalla de comendador, mientras el director del diario Expreso, Galo Martínez, tiene una de caballero.

El presentador de TV Alfonso Espinosa de los Monteros recibió una medalla de la Orden Nacional al Mérito en el grado de Comendador. Foto: Eduardo Santillán / Presidencia del Ecuador.
Por parecerle insuficiente, Lasso le cambió la condecoración al británico David Frederick Attenborough y lo ascendió a Gran Oficial, y también entregó una Gran Cruz a Mario Vargas Llosa, premio Nobel de Literatura. César Monge, su primer ministro de Gobierno y operador político, fallecido prematuramente al principio de su gestión, también recibió una Gran Cruz en esta administración.

Mario Vargas Llosa posa con una Gran Cruz de la Orden Nacional al Mérito. Foto: Bolivar Parra-Presidencia Ecuador
Sin embargo, son pocas las oportunidadades en que estas medallas pueden ser lucidas. Actualmente, solo en algunas monarquías europeas como la española, la británica, la danesa o la sueca, se realizan cenas de gala en las que es obligatorio lucir un frac del que deben colgar las medallas y bandas de este tipo de órdenes, pero esas oportunidades de ponerse las medallas son escasas en Estados Unidos (en la Casa Blanca se prefiere el esmoquín sin condecoraciones) y en las repúblicas sudamericanas.
Las medallas suelen terminar como adornos de mesa o pared, pero se convierten también en recuerdos de los presidentes y sus operaciones políticas, de relaciones públicas y hasta de sus aficiones musicales.
