sábado, mayo 9, 2026

EE.UU.: la edad del presidente Biden se convierte en un gran problema

La pobre presentación de Joe Biden en el debate contra Donald Trump disparó, aún más, las alarmas sobre su condición física debido a sus 81 años y su aptitud para asumir el cargo «más difícil del mundo». La preocupación por la edad de Biden se traslada también, en menor medida, a Trump. Pero varias encuestas en EE.UU. hablan del rechazo a los ciudadanos a estar gobernados por cualquiera de este «par de ancianos».

Por: Ugo Stornaiolo

Los votantes estadounidenses están preocupados por la edad de los candidatos presidenciales y la posibilidad de que uno de ellos —en especial Joe Biden—se convierta en el presidente más anciano en lograr, y en su caso repetir, el acceso a la Casa Blanca. Muchos consideran que un candidato por debajo de los 80 años de edad tendría mejores posibilidades.

Los primeros resultados de las primarias indican que las elecciones presidenciales estadounidenses de 2024 serán una revancha de la contienda de 2020 entre Joe Biden y Donald Trump, donde los votantes elegirán entre un demócrata que sería el presidente de mayor edad del país o un republicano que sería el segundo. Sin embargo, muchos votantes no están conformes con la elección. Una encuesta de ABC News/Ipsos de principios de junio encontró que el 59 % de los estadounidenses piensa que los presuntos nominados son demasiado mayores para repetir mandato.

Las preocupaciones se acentuaron luego de la presentación de Joe Biden, calificada de «desastrosa» hasta por sus coidearios, en el debate con Donald Trump, organizado por CNN. Los demócratas nominarán a su candidato en la convención de agosto y se suman las voces para que el presidente en funciones, y precandidato, sea reemplazado por alguien más joven.

La mayoría de los estadounidenses no desean una repetición de 2020. Incluso se señala en los sondeos que, si cualquiera de las partes pudiera presentar un candidato más joven y de calidad, ganaría por abrumadora mayoría. La edad de los candidatos es extremadamente preocupante, señalaban los encuestados.

Esta puede ser la prueba de que el sistema bipartidista sucumbió. Incluso hay la posibilidad de que cualquiera de los dos no pueda terminar su mandato por demencia, senilidad u otras razones de salud, lo que demuestra que algo en el sistema de elecciones se rompió y hay que arreglarlo, sostienen los analistas.

Robert Collins, profesor de la Universidad Dillard de Nueva Orleans, cree que los estadounidenses sienten que no tienen una opción real. «Para muchos de nosotros, parece una situación de regreso al futuro», refiriéndose a la película de Robert Zemeckis de 1985. «Es una elección entre los mismos dos ancianos que tuvimos la última vez, y muchos estadounidenses se preguntan cómo sucedió esto y si eso significa que algo anda mal con nuestra democracia», agrega.

La revancha entre los dos candidatos más viejos no sería el indicio de un sistema político roto, pero resalta una falla: la falta de compromiso político entre los más jóvenes que muestran su hartazgo y decepción ante la clase política.

Los expertos sostienen que parte del problema se atribuye a la forma en que se elige el Congreso, creando distritos menos competitivos y se añaden mandatos ilimitados en el Congreso. Muchos políticos pueden permanecer en los cargos por décadas sin contratiempos. El mismo Biden fue por años representante y senador. Por esto, cuando los políticos llegan a la longevidad pueden acceder a la presidencia cuando muchos estadounidenses disfrutan su jubilación.

La revancha entre los dos candidatos más viejos no sería el indicio de un sistema político roto, pero resalta una falla: la falta de compromiso político entre los más jóvenes que muestran su hartazgo y decepción ante la clase política. Si bien la diferencia de edad entre el presidente Biden y el expresidente Trump es de menos de cuatro años, es amplia la diferencia en cómo los estadounidenses perciben el fenómeno.

Una encuesta de ABC News/Ipsos dio a conocer que el 59 % de los estadounidenses piensa que ambos candidatos son muy viejos, y un 27 % adicional dijo que sólo Biden es demasiado mayor. Sólo el 3 % de los estadounidenses dijo que solo Trump es mucho mayor para volver a ocupar el cargo, que es una ventaja a su favor.

A los estadounidenses Biden les parece mayor que Trump, porque su andar es un poco más rígido, su discurso más lento y habla más suave que Trump. Lo positivo de Biden es que está bien rodeado y tiene una vicepresidenta lista para asumir el mando, lo que no ocurre en el lado republicano, donde Trump ya intentó deshacerse de su vicepresidente Pence tras la insurrección del Capitolio del 6 de enero de 2021.

La difícil realidad de ser el presidente más longevo

Joe Biden anunció su campaña para mantenerse en la Casa Blanca hasta cumplir 86 años generando preocupación sobre su edad. Los corresponsales de la Casa Blanca recuerdan un episodio en el invierno de 2023, cuando en un viaje a Asia, despertaron al presidente Biden a las 3 de la madrugada para decirle que un misil había impactado en Polonia, desatando el temor de que Rusia extendía la guerra de Ucrania a un aliado de la OTAN. En pocas horas, Biden consultó a sus asesores, llamó al presidente de Polonia y al secretario general de la OTAN y reunió a otros líderes para enfrentar la crisis.

Pero, hace poco, en el Día de llevar a tu hijo al trabajo, cuando Biden era el anfitrión de algunos niños, se confundió al enumerar a sus nietos. “Tengo uno en Nueva York, dos en Filadelfia, ¿o tres? No, tres porque tengo una nieta que es… ya no sé. Me están confundiendo”. Se quedó en blanco cuando le preguntaron el último país que visitó y su película favorita. ¿Cuál es el verdadero Biden?

Estos dos Joe Biden coexisten en el mismo presidente octogenario: sagaz e inteligente en momentos cruciales por su experiencia, capaz de estar a la altura de las circunstancias para hacer frente a un mundo peligroso, incluso en la quietud de la noche. Pero más lento, más blando, con dificultades auditivas, vacilante en su andar y proclive a fallas ocasionales de memoria, habituales para alguien que empezó la novena década de su vida o que tiene algún progenitor que llegó a esa edad.

Un tropiezo lo tiene cualquiera a toda edad, pero otra cosa es que le pase a un presidente de 81 años, porque Biden es el jefe de la primera potencia mundial e intenta su reelección para cuatro años más, cuando llegará a los 86 años, algo que preocupa a la mayoría de los estadounidenses.

La difícil realidad del presidente más viejo de EE.UU. fue resumida cuando el Congreso aprobó un acuerdo bipartidista que él negoció para evitar que no se pague la deuda nacional. El presidente de la Cámara Baja, el republicano por California, Kevin McCarthy, dijo que Biden fue “muy profesional, inteligente y duro” en las conversaciones. Pero, poco antes de las votaciones, Biden se tropezó con un saco de arena en la graduación de la Academia de la Fuerza Aérea y cayó al suelo. El video fue viral, sus partidarios se avergonzaron y sus detractores lo atacaron.

Un tropiezo lo tiene cualquiera a toda edad, pero otra cosa es que le pase a un presidente de 81 años (nacido el 20 de noviembre de 1942), porque Biden es el jefe de la primera potencia mundial e intenta su reelección para cuatro años más, cuando llegará a los 86 años, algo que preocupa a la mayoría de los estadounidenses y causa inquietud entre los líderes demócratas.

“Sleepy Joe”, lo bautizó Donald Trump, en el fragor de la anterior campaña presidencial. Pero la imagen que surge de las entrevistas realizadas por varios meses a decenas de funcionarios y exfuncionarios y personas que han pasado algún tiempo con el presidente, hay la idea de un anciano aturdido y manipulable, promovida por los republicanos y la imagen de sus colaboradores mostrando a un presidente con gafas de aviador y como un líder mundial.

Hay veces en que Biden confunde las palabras y parece mayor que antes por su modo torpe de andar y su voz débil, pero quienes tratan a diario con él lo califican como alguien sagaz e imponente en reuniones privadas, en viajes a lejanos países, en donde luce más resistente que colegas más jóvenes. Para los legisladores demócratas sigue haciendo bien su trabajo.

Sobre sus desaciertos verbales sus amigos dicen que no son nuevos. Siempre tuvo problemas de tartamudez y, como él mismo suele repetir, era una “máquina de desatinos”. Sus asesores afirman que su criterio sigue siendo tan bueno como siempre. En una cena con corresponsales en la Casa Blanca les soltó la pregunta “¿ustedes dicen que soy anciano?”, y él se contestó: “yo digo que soy sabio”.

Hace una decena de años, cuando era vicepresidente, Biden tenía batallas con pistolas de agua con los hijos de sus colaboradores y los periodistas. Más de una década después, cruzó con paso rígido el puente Edmund Pettus de Selma, Alabama, para recordar el aniversario del Domingo Sangriento (Bloody Sunday).

Sin embargo, las encuestas revelan que incluso a los demócratas, les preocupa mucho la edad de Biden. Hay los que hablan de una mirada ausente cuando está dando algún discurso o dirigiéndose al público, como si perdiera la línea de pensamiento. Es común que muchos líderes estatales y locales llamen a la Casa Blanca para preguntar sobre la salud del presidente.

El presidente de Estados Unidos Joe Biden olvidó que le había dado la mano a un senador y sumó otro incómodo momento.

El tema de la edad de Biden no es aislado. Trump, su contrincante republicano, solo tiene cuatro años menos y era el presidente más viejo de la historia antes de que Biden lo sucediera. Si Trump gana, tendría 82 años al finalizar su presidencia, mayor de lo que será Biden al terminar este mandato.

En las mañanas su ritmo de trabajo se asemeja al que tuvo cuando era vicepresidente de Obama. La diferencia es en la noche, porque el expresidente asistía a muchos mayores eventos públicos luego de las seis de la tarde. Los asesores evitan que Biden se expongan en entrevistas con medios cuando ha cometido algún error.

Su proporción de entrevistas comparadas a las que tiene Trump son de una cuarta parte. Hay medios a los que no ha concedido entrevistas como el New York Times, a diferencia de todos los presidentes, excepto Franklin Roosevelt y Eisenhower. En los últimos 100 años, solo Ronald Reagan y Richard Nixon dieron tan pocas conferencias de prensa. El médico de Biden no está autorizado a conceder entrevistas y la repuesta que da a los requerimientos de la prensa es que el mandatario está “apto para el servicio y ejecuta plenamente todas sus responsabilidades sin exenciones ni adaptaciones”.

El caminar rígido del presidente se debe al desgaste de su columna vertebral y es en parte el resultado de “isquiotibiales y pantorrillas más tensas”. El parte médico desmiente posibilidades de un derrame cerebral, esclerosis múltiple o Parkinson. Toma medicamentos para la fibrilación auricular, el colesterol, el ardor de estómago, el asma y las alergias. Como muchas personas de su edad, Biden repite las frases y vuelve a contar nuevamente las mismas anécdotas viejas. 

El mandatario hace ejercicio cinco veces a la semana, no bebe y hasta muestra una resistencia asombrosa, como cuando viajó a Polonia y luego hizo un viaje en tren de nueve horas a Kiev (capital de Ucrania) y otro de regreso de nueve horas a Varsovia. Durante su tercer año en la presidencia viajó más que Obama.

Para muchos de sus amigos y colaboradores el tema de su edad es algo que únicamente preocupa a los medios de comunicación y sostienen que muchas de las cosas por las que se le critica (divagar, tartamudear o quedarse sin decir nada) son cosas que siempre ha hecho. 

El tema de la edad de Biden no es aislado. Trump, su contrincante republicano, solo tiene cuatro años menos y era el presidente más viejo de la historia antes de que Biden lo sucediera. Si Trump gana, tendría 82 años al finalizar su presidencia, mayor de lo que será Biden al terminar este mandato.

Mientras estuvo en el cargo, Trump generó preocupación por su agudeza mental y condición física. No hacía ejercicio, su dieta eran hamburguesas con queso y carne y su peso era de 110 kilos que, para su estatura, se considera obesidad.

donald Trump era errático y divagaba; los expertos constataron que perdió elocuencia y que su vocabulario se redujo desde su juventud. En privado, sus colaboradores decían que Trump tenía problemas para procesar la información y distinguir la realidad de la ficción.

Luego de quejarse de que tenía demasiadas reuniones en las mañanas, Trump llegaba al Despacho Oval luego de las 11 u 11:30 a. m. para quedarse en su residencia viendo televisión, llamando por teléfono o enviando tuits. Pero en una presentación en la Academia Militar de West Point, tuvo problemas para levantar un vaso de agua y le costó trabajo bajar por una sencilla rampa.

Trump era errático y divagaba; los expertos constataron que perdió elocuencia y que su vocabulario se redujo desde su juventud. En privado, sus colaboradores decían que Trump tenía problemas para procesar la información y distinguir la realidad de la ficción. Su segundo jefe de gabinete, John F. Kelly, compró un libro sobre la salud psicológica de Trump para entenderle mejor y varios secretarios del gabinete, preocupados por una posible incapacidad mental, se plantearon invocar la Enmienda 25 para destituirlo. Pero Trump es Trump y Biden es Biden…

Todos los presidentes por orden de edad

Las edades de los presidentes varían significativamente a lo largo de los años, cambiando con la demografía electoral y las actitudes sociales. Los candidatos presidenciales de menor edad fueron vistos como símbolos de cambio y energía, atrayendo a los votantes jóvenes. Los candidatos de mayor edad aportaban su experiencia y madurez. Esta lista presenta las edades de los presidentes en el momento de su toma de posesión, ordenados del mayor al más joven, abarcando una diferencia de edad de casi 40 años, de 42 a 78.

Cuando asumió el 46.º presidente Joe Biden, el 20 de enero de 2021, se convirtió en el presidente de mayor edad de los Estados Unidos hasta la fecha, a sus 78 años y 61 días. Apenas cuatro años antes, el segundo presidente de mayor edad, Donald Trump, nació con 70 años y 220 días. Era unos 15 años mayor que la edad presidencial promedio general de 55.

El mandato de Biden marcó una tendencia de presidentes cada vez mayores: la edad promedio de los presidentes elegidos entre 1875 y 1899 era de 53 años, mientras que la edad promedio a fines de la década de 1990 es de 63 años. Cuando los fundadores firmaron la Constitución en 1787, establecieron 35 años como edad mínima para postularse para presidente; en ese momento, se consideraba una edad madura por la menor esperanza de vida del siglo XVIII.

Más de 70 y de 60 años

El líder nacional de mayor edad en el mundo es el presidente de Camerún, Paul Biya, con 91 años. Sólo dos estadounidenses tenían más de 70 años cuando asumieron el cargo: Joe Biden (46º presidente) con 78 años y 61 días, y Donald J. Trump (45.º presidente): 70 años y 220 días. Más del 20% de presidentes fue elegido cuando tenían 60 años. Ronald Reagan tenía 69 en su primera toma de posesión en 1981 y se enfrentó el escrutinio público por su edad en ambas campañas electorales, algo nunca visto.

Paúl Biya. Foto: Ludovic Marin / AFP via Getty Images

Las preocupaciones no parecían importar mucho: Reagan cumplió dos mandatos y completó su presidencia apenas por debajo de los 78 años. Los estadounidenses con menos servicios fueron William Henry Harrison, que tenía poco más de 68 años cuando asumió el cargo en 1841. Su mandato fue interrumpido un mes después cuando murió de lo que se cree fue tifoidea.

Harrison era, en ese momento, el presidente de mayor edad en ocupar el Despacho Oval, y mantuvo ese récord durante 140 años hasta que Reagan fue elegido. De los primeros diez presidentes estadounidenses, sólo tres tenían más de 60 años; de los diez más recientes, la mitad tenían más de 60 años.

Entre los presidentes mayores de 60 años están Ronald Reagan (40º presidente) 69 años, 348 días; William Henry Harrison (noveno presidente) 68 años, 23 días; James Buchanan (decimoquinto presidente) 65 años, 315 días; George H.W. Bush (41.º presidente): 64 años, 222 días; Zachary Taylor (duodécimo presidente) 64 años, 100 días; Dwight D. Eisenhower (34º presidente) 62 años, 98 días; Andrew Jackson (séptimo presidente) 61 años, 354 días; John Adams (segundo presidente) 61 años, 125 días; Gerald R. Ford (38.º presidente) 61 años, 26 días; y Harry S. Truman (33º presidente) 60 años, 339 días.

Casi la mitad de los estadounidenses encuestados por Pew Research en 2023 dijo que una persona de 50 años tenía la edad ideal para ser presidente y que 55 años era la edad promedio en el momento de la toma de posesión, aunque sólo cuatro presidentes tenían esa edad exacta al asumir el cargo.

Benjamin Harrison en 1889; Grover Cleveland, el único presidente que cumplió dos mandatos no consecutivos, en su segunda toma de posesión en 1893; Warren G. Harding en 1921; Lyndon B. Johnson en 1963; y George W. Bush, parte de uno de los dos únicos dúos presidenciales de padre e hijo, tenía 54 años cuando prestó juramento como el 43º presidente en 2001.

Su padre, George H.W. Bush, era 10 años mayor cuando juró como el 41º presidente, 12 años antes, en 1989. De los 25 presidentes que asumieron sus 50 años, tres también murieron a los 50 años mientras estaban en el cargo: el 29º presidente William Harding, el 25º presidente William McKinley y el decimosexto presidente Abraham Lincoln.

Más de 50 años

En la lista de presidentes que asumieron el cargo cuando eran mayores de 50 años están James Monroe (quinto presidente) con 58 años, 310 días; James Madison (cuarto presidente) 57 años, 353 días; Thomas Jefferson (tercer presidente) 57 años, 325 días; John Quincy Adams (sexto presidente) 57 años, 236 días; George Washington (primer presidente y fundador) 57 años, 68 días.

Andrew Johnson (decimoséptimo presidente) 56 años, 107 días; Woodrow Wilson (28.º presidente) 56 años, 66 días; Richard M. Nixon (37º presidente) 56 años, 11 días; Grover Cleveland (24º presidente) 55 años, 351 días; Benjamin Harrison (23.º presidente) 55 años, 196 días; Warren G. Harding (29.º presidente) 55 años, 122 días; Lyndon B. Johnson (36º presidente) 55 años, 87 días; Herbert Hoover (31.º presidente) 54 años, 206 días.

George W Bush. Foto: Getty Images

También George W. Bush (43º presidente) 54 años, 198 días; Rutherford B. Hayes (decimonoveno presidente) 54 años, 151 días; Martin Van Buren (octavo presidente) 54 años, 89 días; William McKinley (25º presidente) 54 años, 34 días; Jimmy Carter (39.º presidente) 52 años, 111 días; Abraham Lincoln (decimosexto presidente) 52 años, 20 días; Chester A. Arthur (21.º presidente) 51 años, 349 días; William H. Taft (27º presidente) 51 años, 170 días; Franklin D. Roosevelt (32º presidente) 51 años, 33 días; Calvin Coolidge (30º presidente) 51 años, 29 días; John Tyler (décimo presidente) 51 años, 6 días; y Millard Fillmore (decimotercer presidente) con 50 años, 183 días.

Los presidentes más jóvenes de EE. UU.

A pesar de la edad mínima de 35 años requerida para el puesto, nadie de esa edad ha sido elegido presidente de EE.UU. John F. Kennedy sigue siendo el presidente electo más joven con 43 años y 236 días en su toma de posesión en 1961. Aunque Theodore Roosevelt era más joven, porque tenía 42 años cuando asumió el cargo, pero su presidencia fue asumida, no votada, después del asesinato del presidente William McKinley en 1901. Sin embargo, el “tío Teddy” Roosevelt sigue siendo la persona más joven en ser presidente.

El presidente estadounidense, Barack Obama, hace flexiones durante la ronda anual de huevos de Pascua en la Casa Blanca en Washington, DC, el 9 de abril de 2012. Brendan Smialowski / AFP 

Bill Clinton y Barack Obama derrotaron a candidatos más de 20 años mayores que ellos en 1992 y 2008, respectivamente. Clinton asumió el cargo a la edad de 46 años en 1993 (George H.W. Bush tenía 68 años en ese momento) y Barack Obama asumió por primera vez en 2009 a la edad de 47 años (su oponente, John McCain, tenía 72).

La lista de los nueve presidentes que asumieron teniendo más de cuarenta años son James K. Polk (undécimo presidente) 49 años, 123 días; James A. Garfield (vigésimo presidente) 49 años, 105 días; Franklin Pierce (decimocuarto presidente) 48 años, 101 días; Grover Cleveland (22º presidente) 47 años, 351 días; Barack Obama (44º presidente) 47 años, 169 días; Ulysses S. Grant (decimoctavo presidente) 46 años, 311 días; Bill Clinton (42º presidente) 46 años, 154 días; John F. Kennedy (35º presidente) 43 años, 236 días; y Theodore Roosevelt (26º presidente) 42 años, 322 días

Ugo Stornaiolo

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