martes, abril 7, 2026

Bernardo Torres: la mirada del jaguar

“Madre Nuestra”, es una obra multidisciplinaria desde lo poético, musical, actoral, dancístico. Cuenta con 30 artistas que conforman esta ópera shamánica única. Se presentará el 29 de agosto, a las 19 horas en la Casa de la Música.

Álex Ron

Por: Álex Ron

Madre nuestra nació en la pandemia. En medio de la soledad y el éxtasis de la distopía, Bernardo Torres y su padre Ramón, soñaron y plasmaron una obra desde lo musical y lo poético. El experimento multidisciplinario fue ampliándose hasta convertirse en una especie de ópera shamánica con una carga simbólica poderosa. La obra conmueve y nos replantea nuestros roles como transeúntes urbanos alejados de nuestro lado ancestral y mágico que pervive en la Amazonía. Participé en una tertulia con Bernardo y algunos de los integrantes de Madre Nuestra. 

En la gráfica, los músicos Ivis Flies, Bernardo Torres y Wlliam Farinango. Foto: Cortesía
Madre nuestra o la poética a través de la mirada del jaguar, ¿cómo conectarse desde lo urbano con la Amazonía?

Bernardo: Bueno, es un reto encontrar el sentido de la vida en medio del desamor, lo urbano, la selva de cemento, donde no existe una memoria festiva sobre la vida. Somos criaturas urbanas que deambulamos desconectadas de nuestra naturaleza utópica que está en la selva, vivimos inmersos en una identidad colectiva que rechaza el lado mágico de nuestra vida.

La historia que plantea la obra es un retorno desde lo distópico a lo utópico, a través de un shamán que ayuda a un shuar perdido en una gran urbe para que pueda regresar a la selva. ¿Cuál es el valor simbólico de este viaje de retorno?

Amik, es un shuar perdido en una selva de concreto, es una metáfora de lo que todos somos, criaturas de la selva perdidos en lo urbano. A través de la música, la danza y la poesía, Amik puede reencontrar la mirada del jaguar, que es la mirada de lo utópico y la mirada de la vida. El shamán le da las claves para que pueda recuperar su espiritualidad amazónica. La Amazonía, además de ser el pulmón del planeta, es la madre del mundo utópico.

Cómo lograr que los jóvenes se compenetren con la selva amazónica y la valoren. Porque un viaje turístico a la selva no te permite conectarte con la esencia de la Amazonía.

Imposible desde un viaje turístico, es importante adentrarse en el corazón de la selva, allí donde las múltiples tonalidades del verde te hipnotizan, donde puedes sentir la sonoridad del cuerpo. Desde la cosmovisión de nuestros pueblos amazónicos, la Amazonía es el origen de la vida, a partir de la biodiversidad surge la diversidad cultural. Hablamos de culturas con sus propias lenguas, filosofía y pensamiento. Cada criatura, cada planta tiene su valor mítico, su razón de ser. La trascendencia de la mirada del jaguar se da porque en la Amazonía vive esta criatura sagrada para nuestros indígenas, porque lo consideran un protector de la selva, portador de un espíritu tutelar, allí está la visión cósmica que nuestra sociedad necesita para no desaparecer.

Parecería que estamos alejándonos de la cosmovisión amazónica, alejándonos de la otredad.

La obra hace un llamado a una introspección profunda para mirar cómo hemos programado nuestra mente, qué consumen nuestras mentes. A partir de la cosmovisión de nuestros pueblos amazónicos podemos generar un despertar, un renacimiento. Vivimos una época de hegemonía algorítmica, donde existe un control de nuestros sentidos y nuestras mentes y tenemos que rebelarnos para poder mirarnos como una especie más del universo, no somos el centro del universo, somos una parte del universo que debe conectarse nuevamente con la naturaleza.

Es un reto encontrar el sentido de la vida en medio del desamor, lo urbano, la selva de cemento, donde no existe una memoria festiva sobre la vida. Somos criaturas urbanas que deambulamos desconectadas de nuestra naturaleza utópica.

Willien Farinango (compositor y productor musical)

La Amazonía es un espacio sagrado, ancestral que está en todos los seres humanos. Aunque te hayas convertido en una criatura urbana siempre vas a tener algo de la Amazonía latiendo en ti. Lo complejo es reconectarse con la selva porque el entorno te condiciona a replicar formas de conducta producidas por la sociedad. Cuando interpreto estas canciones en “Madre nuestra” puedo sentir el espíritu amazónico, el espíritu de la utopía de la que habla Bernardo.

Ivis Flies (codirector musical)

La Amazonía es un lugar muy potente desde lo sensorial, es hermoso conectarse con tanta vida, reptiles, insectos, árboles, agua y claro también está el lado mítico. El espíritu amazónico está vinculado a la idea de libertad que estamos buscando alcanzar con esta obra, aunque vivimos en ciudades donde ya todo está construido, pero lo amazónico es una fuerza primigenia que debemos recuperar. Allí está uno de los grandes desafíos del arte en el siglo XXI.

“Madre Nuestra”, es una obra multidisciplinaria desde lo poético, musical, actoral, dancístico. Cuenta con la participación de Mariela Condo, Yurrak Pacha, Bernardo Torres, Ivis Flies, Fidel Minda, Mauricio Vicencio, Gaba Minda, Fernanda Vásquez, Bryan Caro, entre los más destacados de un equipo de 30 artistas que conforman esta ópera shamánica única. Se presentará el 29 de agosto, a las 19 horas en la Casa de la Música. Las entradas están a la venta en la Casa de la música y en el portal web https://boletos.casadelamusica.ec/home

Álex Ron

Álex Ron

Escritor y catedrático universitario.

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