jueves, julio 23, 2026

ADN se dispara en vivo y en directo con su defensa a Mario Godoy

El demoledor testimonio del juez Carlos Serrano ahonda más la duda nacional del porqué ADN se la juega por el Presidente de la Judicatura, a costa incluso de la exigua credibilidad del oficialismo. «Fui víctima de la presión de los delincuentes de cuello blanco», dijo el joven magistrado.

Redacción Plan V

Por: Redacción Plan V

“París bien vale una misa” dicen que dijo Enrique de Borbón, calvinista, para poder convertirse en Enrique IV, rey de la católica Francia, allá en las postrimerías del siglo XVI. La frase viene bien para tratar de entender el tozudo e insólito salvataje que ADN, la bancada oficialista, está haciendo de Mario Godoy, cuestionado presidente del Consejo de la Judicatura.

La pregunta que inunda a buena parte del país es, precisamente, cuál es aquel “París” por el cual el oficialismo se juega el exiguo capital político que mantiene tanto en el Ejecutivo como en el Legislativo. En cristiano: ¿por qué los operadores políticos de Daniel Noboa, sea en la Asamblea o en los cuarteles de invierno de Lumbisí, lo empujan hacia la cornisa de la deslegitimación y lo exponen al borde de una copa de impaciencia ciudadana que está por desbordarse?

Godoy y la confianza en el Gobierno

¿Por qué mantener a Mario Godoy en la Judicatura pudiera ser más urgente que levantar la confianza de la gente en un Gobierno para el cual la lucha contra el crimen organizado es su bandera, pero que, según su propio Ministro del Interior, no encuentra en el sistema judicial al aliado ético e idóneo en esa apuesta? Pequeño detalle: el órgano administrativo de dicho sistema está encabezado precisamente por Godoy.

Ante piruetas tan evidentes por parte del oficialismo en favor de Godoy —y en ausencia de acciones o al menos narrativas claras que digan lo contrario—, solo puede crecer la suspicacia. Y eso no le hace bien a la institucionalidad del país. Si el Gobierno no controla con congruencia y verosimilitud el relato, otros impondrán nuevos relatos. Y en tales relatos, es inevitable que al menos un nombre se filtre en esos “malos pensamientos”: el del capo serbio Jezdimir Srdan.

ADN, el partido de Gobierno, en todos estos días de “performances” en la Comisión de Fiscalización ha asumido un imposible papel de guardián de las normas legislativas y el debido proceso. Imposible papel para una bancada que ha demostrado con creces que no sabe bien qué es unidad de materia o qué implica el carácter económico-urgente a la hora de formular proyectos de ley.

El ‘purismo’ de Ferdinan Álvarez

Ferdinan Álvarez, excorreísta presidente de una Comisión de Fiscalización dominada por ADN, quiere hacer entender al que le crea que respeta el debido proceso y las leyes de la Función Legislativa. Su retórica, sin embargo, no es otra cosa que una compra de tiempo en favor de Godoy. Y también una gimnasia para caer siempre de pie, como los gatos.

Esto se pudiera ver con mayor claridad la próxima semana. Pudiera ser que sí haya informe de mayoría en Fiscalización que recomiende al Pleno conocer el proceso político contra Godoy. La presión de la ciudadanía, luego de haber escuchado el testimonio del juez Carlos Serrano (ver más adelante) pudiera acelerar ese derrotero. Entonces, Álvarez y sus camaradas ADN en la comisión caerán de pie: mostrarán al país que han cumplido técnicamente, porque no se han prestado para un “chou” político.

Ya en el Pleno será otro cantar. En ADN se muestran, de momento, tres facciones de cara al caso Godoy. Los más orgánicos —y a la par los más irrelevantes en materia legislativa— votarían en contra, solo por no dar la razón al correísmo, curioso proponente del juicio. Curioso, por Godoy, en términos políticos es una criatura del correísmo y el noboísmo. Como decía un expresidente viajero: «prohibido olvidar».

El comodín de la abstención

Un segundo grupo, entre quienes están abogados jóvenes con aspiraciones políticas mediatas, cuenta a quien quiere oír que no entienden el porqué de la defensa a Godoy, a costa de minar la credibilidad ciudadana en el oficialismo. Este grupo también sabe cómo caer parado y saborea la posibilidad de la abstención en el Pleno. Aunque este, de momento, es un placer culposo…

Y un tercer grupo —que más bien es como un apéndice maquiavélico del segundo— no quiere despeinarse antes de hora, para que mañana sí sean tomados en cuenta en la conformación de listas para las seccionales de 2027. En esta facción quisieran abstenerse, pero tampoco extrañaría que haya súbitos casos de problemas gastrointestinales o influenzas en el momento en que el caso Godoy entre al Pleno (de entrar).

¿Un carajazo de Anabella Azín, legisladora de ADN y madre del Presidente de la República, podrá ordenar los juguetes regados en el piso de la bancada oficialista? En otros casos, su posición sí ha surtido efecto, como en el papelón de llevar al delincuente Daniel Salcedo a comparecer en la comisión de Ferdinan Álvarez. Pero esta vez hay misterios e intereses mayores.

ADN se dispara en el pie

En cualquier caso, suceda lo que suceda, sea en la Comisión de Fiscalización o en el Pleno, todo jugará a favor de Godoy. O, más precisamente, a favor del tiempo que Godoy recibirá para poder seguir haciendo cambios sustanciales en el sistema judicial. Al menos hasta tener claridad sobre quién quedará al frente de la Fiscalía General del Estado. Al menos hasta reconfigurar el mapa judicial. De hecho, este viernes 6 de febrero, Judicatura señaló oficialmente al 25 de mayo próximo como la fecha de inicio del concurso de méritos y oposición para cubrir las vacantes de jueces y conjueces de la Corte Nacional.

Dicho esto, va quedando más claro aquel ‘París que bien vale una misa’, es decir, el porqué del salvataje oficial a Godoy. Al menos el porqué menos escandaloso. El propio Presidente de la Judicatura ha ido regando ese alpiste en cada intervención ante los medios, luego de los “performances” en la comisión de Ferdinan Álvarez.

Godoy es imprescindible para que el oficialismo pueda imponerse en sus batallas judiciales, no contra el crimen organizado como debiera ser prioridad, sino contra sus críticos y opositores. Una batalla planteada en esos términos sería letal para la sobrevivencia democrática del país, porque se sostendría en un procaz muñequeo político que pretenda convertir en víctimas a figuras como el capo Srdan y en victimarios a jueces valientes que se atreven a destapar la podredumbre, como Carlos Serrano. Su testimonio, la mañana de este viernes 6 de febrero, fue demoledor. Y desesperanzador.

«Tengo temor de perder mi vida»

El testimonio del juez Carlos Serrano fue preciso como un bisturí. Quizás por ello Ferdinan Álvarez se desvivió en evitar que el joven magistrado sea escuchado.

«Tengo temor de perder mi vida», dijo en el momento más dramático de su intervención. Y, de hecho, hasta el propio Presidente de la República, en su momento, le recordó que el Estado, que su Gobierno, no lo podrán proteger.

Y de eso mismo habló ante la comisión de Álvarez. Con pelos y señas recordó que Godoy lo dejó en indefensión. Y no solo a él.

La presión de Henry Gaibor, mano derecha de Godoy; el coche bomba cerca a las oficinas de los jueces anticorrupción, el retiro de su seguridad por disposición del Ministerio del Interior cuando su nivel de riesgo habia crecido… Serrano, desde el exilio, relató todo su vía crucis.

Al final, el juez Serrano hizo una relación que quedará en el bronce de la vergüenza nacional. Recordó cómo se acaba con la independencia judicial. Fórmula No. 1: plata o plomo. Sobornos y miedo, como armas del crimen organizado contra los jueces. Fórmula No. 2: presionar desde instancias superiores del sistema judicial. «Yo fui víctima de la presión de los delincuentes de cuello blanco», dijo.

Su intervención telemática se encuentra aquí:

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