El CNE se pronuncia
El Consejo Nacional Electoral se abstuvo de conocer el contenido del Decreto No. 148, mediante el cual el Presidente de la República solicitaba convocar a consulta popular para que el pueblo determine la instalación o no de una Asamblea Constituyente.
Esta decisión responde a las cinco demandas de inconstitucionalidad de dicho Decreto, acogidas por la Corte Constitucional. Sin embargo, el organismo electoral se declara ya en periodo electoral para conocer los alcances de las preguntas relacionadas con bases extranjeras y financiamiento a organizaciones políticas.
Una tensa víspera
El país vive horas críticas. Para este sábado, 20 de septiembre de 2025, está prevista la conformación del pleno del Consejo Nacional Electoral para dar respuesta a la solicitud presidencial de convocar a consulta popular para la instalación, o no, de una Asamblea Constituyente.
El camino es de por sí accidentado. La víspera, la Corte Constitucional admitió cinco demandas de inconstitucionalidad sobre el Decreto No. 148, mediante el cual la Presidencia solicitaba al CNE convocar a consulta. Tales demandas fueron presentadas por litigantes en libre ejercicio, constitucionalistas, catedráticos universitarios y exfuncionarios públicos.
Con una supuesta amenaza de bomba se quiso dilatar el trabajo de la Corte. No obstante, el máximo tribunal de justicia constitucional pudo discutir y admitir las demandas, antes de la medianoche del viernes 19, con lo cual se dejó sin efecto el alcance del Decreto No. 148.
Así se configura un ajedrez político en que cada minuto cuenta. El mismo viernes, algunas voces al interior del CNE pensaban que se debía conformar ya el Pleno, pero no hubo quórum. Con ello, la Corte ganó tiempo, pues si se integraba el Pleno, el país podía entrar ya en periodo electoral y su organismo rector hubiese bloqueado cualquier acción de la Corte.
Luego, el organismo electoral proyectó su reunión para las 08:00 de este sábado, aunque luego se morigeró la posición y se pensó en un nuevo horario: 10:00. ¿Un lapso adecuado para que la Secretaría Jurídica de la Presidencia aliste un nuevo decreto?
Hasta el momento de cierre de este reporte, la nueva hora prevista para la reunión del CNE se fijó en las 10:45. En ese momento se despejará la disyuntiva que ha cobijado al país en las últimas horas: ¿el Consejo allanará la vía para los deseos de Daniel Noboa, se someterá al pronunciamiento de la Corte o apostará por un camino salomónico: requerir que Presidencia afine sus textos para luego requerir el dictamen de constitucionalidad, de acuerdo con lo que dictan los artículos 104, 429 y 438 de la Constitución?
No hacerlo en el sentido de la tercera vía también pudiera activar responsabilidades políticas y administrativas para los consejeros del CNE.
El pronunciamiento de la Corte
Entre tanto, ¿qué dijo la Corte Constitucional a la hora de admitir las cinco demandas de inconstitucionalidad? En esencia, que se buscó frenar los posibles efectos nocivos del Decreto No.148 para la institucionalidad, la democracia y el Estado de derecho. Para ello, sostiene la Corte, toda iniciativa debe ajustarse a lo que dicta la Constitución y que el tribunal busca garantizar de esta manera el ejercicio de participación de la ciudadanía.
Ocurra lo que ocurra, las decisiones tanto de la Corte como del CNE pudieran tensar aún más la respuesta del Ejecutivo. Vaciado de eco en el CNE o bloqueado nuevamente por la Corte, ¿el Presidente se animará a cruzar los márgenes del Estado de derecho para imponer una Constituyente “a la brava”, casi como ocurrió en 2007, cuando el correísmo recién empezaba a mostrar su hambre de poder?
De momento, la cúpula del CNE ha mostrado diligencia a los pedidos presidenciales. Y, desde este viernes 19, el Ejecutivo cuenta con la Judicatura ideal para sus urgencias frente a la justicia. Por donde se vea, la institucionalidad pende de hilos.
