¿Quién es el principal sospechoso de la autoría intelectual del asesinato de Fernando Villavicencio? ¿Quiénes filtraron el contenido de su teléfono? ¿Por qué se filtra esa información justamente en las etapas finales de juzgamiento de los casos Metástasis y Purga? ¿Qué hay en dicho teléfono sobre el manejo de los puertos y la contaminación de contenedores con droga? En una intensa charla en Mesa de Análisis, de Plan V, el periodista Christian Zurita puso puntos sobre íes a estos y otros temas.
Tras el asesinato de Fernando Villavicencio, el 9 de agosto de 2023, Zurita es el centro de una intensa campaña de hostigamiento, agresiones y asesinato de su reputación. No es un tema de insultos que se diluyen en el tiempo. Desde al menos abril de 2023, Villavicencio también fue víctima de una orquestada campaña de desprestigio entre políticos, youtubers y mafiosos. Y fue asesinado. Ahora, tras la filtración de contenidos supuestamente albergados en el teléfono de Villavicencio, todos los dedos y los parlantes apuntan a Zurita.
¿Quién filtró los contenidos del celular?
La filtración fue activada el 5 de noviembre desde el correo anonymus46@gmail.com, y amplificada después por el correísmo, por Angélica Porras, candidata a la Corte Constitucional, por Priscila Squettini, candidata a la Asamblea, y por los anchors de La Posta. Este hecho, en palabras de Zurita, ha roto la cadena de custodia de la información contenida en el teléfono. “El Comandante General de la Policía va a tener que responder por esto y todos los policías relacionados con el análisis y la cadena de custodia de estos elementos”.
El periodista y también excandidato presidencial recuerda que la Policía es la encargada del manejo y la custodia de este tipo de pruebas. “Son ellos quienes tienen que responder”, dice, y anticipa que en los próximos dos días intentará hacer una denuncia para que se explique cómo pudo haberse filtrado ese contenido, quiénes son todas las autoridades y funcionarios, tanto de Policía como de Fiscalía, que están a cargo de esta investigación y quiénes son, finalmente, los responsables de esta filtración.
“La Fiscalía tiene que determinar, en una nueva investigación, exactamente qué se ha filtrado y qué se ha manipulado. Se evidencia la incapacidad de la Fiscalía de tener un real control sobre quienes ejercen parte de la investigación. Y si la Fiscalía no puede controlar a la Policía, ¿cómo puedes garantizar la generación de pruebas dentro de un proceso?”.
¿Cuántas copias del celular hay?
“Una sola copia”. Christian Zurita responde categóricamente. Juan Carlos Calderón, director de Plan V, inquiere que La Posta ha dicho que Zurita ha hecho una copia del celular de Villavicencio. “Esa es una versión malvada -dice Zurita-, porque lo que dan a entender es que yo he hecho una copia para entregársela. ¡Qué más evidencia de transparencia que se entrega la información al FBI y les dije que se la entregaba a ustedes, porque el gran problema es que en Ecuador se va a filtrar! Ellos son los que entregan una copia a la Fiscalía. No existe otra copia que no sea la que se entregó al FBI. Si existe otra copia es un tema que debe responder el FBI”.
Zurita rememora que en noviembre de 2023, en las oficinas del FBI en Nueva York, entregó el teléfono y conversó con tres agentes sobre lo que tenía que analizarse. “¡Qué más prueba de transparencia! La familia confió en mí para entregar eso, porque creíamos que era el camino adecuado, y ahora pueden estar muy angustiados y molestos, y los entiendo. Si esa información se entrega a una entidad internacional, que estaba participando en la investigación, y esa entidad después la pasa a la Fiscalía y desde allí se filtra, significa que, como nación, estamos desde hace mucho en las peores circunstancias”.
¿Y el celular de Pablo Muentes?
Pablo Muentes, exasambleísta del Partido Social Cristiano, está preso por ser el vértice donde confluyen las tormentas nacionales de los casos Metástasis y Purga, casos que retratan la penetración de las mafias en la política, la justicia y ciertos espacios mediáticos.
Muentes, en la óptica de Christian Zurita, es el principal sospechoso del complot que ejecutó el asesinato de Villavicencio. “El crimen pasa por los grupos de delincuencia organizada -dice-, pero también por las decisiones de los políticos”.
¿Por qué Muentes? Para Zurita, el exasambleísta socialcristiano entendía que Fernando Villavicencio sabía de sus negocios. “Sabía que había un control y cooptación de la justicia del Guayas y que había unas líneas de lo que significaba el manejo territorial en Durán, bajo sus intereses. Además, ya había entrado en un enfrentamiento no solo con Muentes: ya había hecho una serie de preguntas a Jaime Nebot directamente relacionadas al manejo de empresas y a una cierta vinculación con el manejo de los espacios en los puertos”.

En la perspectiva del periodista de investigación, Muentes se erige como la mano derecha de Nebot, como el hombre con licencia para manejar la justicia en el Guayas, de manera corrupta, y para obtener recursos económicos para lo cual termina pactando con los grupos de delincuencia organizada.
Zurita vuelve en el tiempo y recuerda ciertos énfasis en agosto de 2023. “Cuando Fernando Villavicencio es asesinado, de pronto aparece como abogado de una parte de la familia el asambleísta Ricardo Vanegas y él es quien planta la idea de que hay que buscar el teléfono de Fernando porque es una pieza fundamental para llegar al crimen. Pero era obvio que lo hacía con consideraciones políticas. Luego, una parte de la familia también reclama el teléfono. Entonces el correísmo empieza a atacar sobre el teléfono. Cuando se filtra, ya nadie habla del crimen. Y aquí hay una pregunta muy importante: nadie se ha preguntado sobre el teléfono del principal responsable del crimen, que es Pablo Muentes. Hasta donde yo sé, ha desaparecido”.
El timing de la filtración
Zurita dice no dudar de la oportunidad de la filtración de estos contenidos, precisamente en las etapas finales de juzgamiento de los casos Metástasis y Purga. ¿Por qué esta puntería? “Existe el interés de generar el cambio de una narrativa en temas relacionados con el tratamiento de la justicia”, opina el periodista.
El manejo de la filtración se da, para Zurita, para cumplir algunos propósitos. “Primero es el desprestigio a la Fiscal General y luego tratar de pescar a río revuelto, entre tanta información, para ver cómo me bajo el Caso Sobornos”. ¿Cómo? A partir de descontextualizar alguna conversación que pueda haber entre la Fiscal General y Fernando Villavicencio, para entonces en funciones de periodista.
Lo segundo: “la razón por la cual todo esto sale en este momento es que se está tratando el tema Metástasis y por este tema están atravesados los dos partidos más importantes del país: el Partido Social Cristiano, a través de Pablo Muentes, y después la Revolución Ciudadana, con todo este cruce de relaciones entre corrupción y crimen organizado, pasando por el narcotráfico”.
“A mí no me queda ninguna duda de que a quienes se sentencie en los casos Metástasis y Purga están directamente involucrados en el crimen de Fernando”, concluye Zurita.
Cortinas de humo
El problema ya no es el crimen de Fernando Villavicencio —se indigna Zurita—, ahora el problema es la ruta del teléfono. “Todos los días he recibido insultos, desde el fallecimiento de Fernando, que en dónde está el teléfono. ¿Para eso querían el teléfono? Ahora que ya se ha filtrado esa información ¿de qué me acusan? ¿De extorsionador? Eso es lo que están diciendo. Esa es la narrativa que tratarán de imponer con fuerza.
Plan V pregunta a Zurita: “Se ha acusado que Periodismo de Investigación, Fernando Villavicencio y tú habían recibido dinero de Carlos Pareja Cordero, incluso han mostrado depósitos. ¿Cómo ves esto? “Afortunadamente, si es que nosotros hemos recibido algún tipo de financiamiento, no viene del que ha recibido La Posta -explica Zurita-. Y es categórico al afirmar que la Fundación Milhojas (plataforma de investigación de la cual es miembro) ha sido un gran gestor de financiamiento sobre todo desde fuentes internacionales. Todo lo que quiera interpretar este grupo de narcoperiodistas puede hacerlo, pero nada de eso es real. Han hecho comentarios desde los relojes que uso hasta depósitos, y yo quisiera decir que, por transparencia, voy a tratar de que se dejen abiertas las cuentas que tengo para que vean efectivamente si existe la posibilidad de tener tales depósitos como han dicho Boscán, Vivanco y Topic”.
Puertos y contenedores contaminados
Plan V pregunta a Zurita que mientras la conversación social se concentra en las filtraciones qué está pasando en los puertos desde donde salen cada vez más contenedores contaminados con droga. “Por eso se entregó el teléfono”, dice Zurita. Y reitera que se pidió asistencia internacional para continuar con investigaciones, que se pueden concatenar tanto en Ecuador como el exterior, para entender qué pasa en los puertos, “porque ese teléfono tiene esa información. De esto, seguramente ellos no van a hablar. Quieren hablar de Villavicencio, de sus relaciones con los periodistas, de Carlos Pareja Cordero, de Christian Zurita… Son ellos quienes han defendido todos esos intereses. Porque hasta donde yo sepa, Fernando Villavicencio nunca habló con Fito, en cambio estos sujetos (en relación a La Posta) respondían a sus intereses. Su supuesto gran documental sobre las cárceles, ¿quién lo hizo? Norero. Y todos callados: nadie se sorprende. Pero están acabados: no tienen reputación. Son el mejor ejemplo de lo que es la coptación del crimen organizado de las nuevas voces del periodismo, en Ecuador y en el mundo».
