Los potenciales votantes, llamados voluntarios, suman 3.672.488, un número importante dentro de un total nacional de 13.736.314. El más numeroso, por ende, electoralmente muy poderoso, es el grupo de los ancianos.
Los niños grandes
Según el VIII Censo de Población y VII de Vivienda 2023, Ecuador tiene 1.520.590 personas mayores de 65 años que representan el 9% de la población total del país. 53,6% son mujeres y 46,4% hombres.
Entre ellos están los 517.600 jubilados (dato del IESS) que, con entusiasmo de niños, en las últimas elecciones han ido a las urnas para defender los derechos sociales adquiridos. Los que aún tienen capacidad física para leer, caminar, que son bastantes, se aprestan a votar en estas elecciones “por el candidato que no nos quite el Seguro Social”. Muchos opinan que Correa “saqueó y casi quebró al IESS”. Y no olvidan que “el alcalde correista intentó vender el Hotel Quito”, un símbolo de la capital ecuatoriana.
Maduros para votar, inmaduros para ser juzgados
Los analistas políticos subrayan la importancia que, tras cambios legales, adquirió el voto voluntario y las estadísticas les da la razón.
Antes, las leyes impedían votar a los menores de 18 años. Con el paso del tiempo, a los adolescentes entre los 16 y 17 años y 11 meses, los políticos los vieron maduros para elegir a los gobernantes. Contradicción. Esos mismos políticos, a esos mismos jóvenes, ahora los ven inmaduros para ser juzgados por delitos de mayores como tráfico de drogas y sicariato.
Ellos son segundos en importancia dentro del grupo de votantes voluntarios, con 655.379, y están muy interesados por elegir a los gobernantes. Qué quieren lograr los jóvenes con su voto. Los expertos políticos coinciden en que a los jóvenes les interesa poco las ideologías. Según la consultora política Andrea Grijalva: los jóvenes buscan “propuestas concretas para enfrentar la inseguridad combatir el desempleo, impulso de emprendimientos, créditos para la educación y causas sociales, como el problema ambiental, cuidado y bienestar animal con el uso de tecnología a través del manejo de diferentes formatos y canales de comunicación”.
Mauricio Alarcón, director ejecutivo de la Fundación Ciudadanía y Desarrollo (FCD) cree que la decisión de los jóvenes de por quién votar estaría guiada por lo que los aspirantes a la presidencia publican en las redes sociales, su principal canal de información. Y resalta la importancia de la votación facultativa de este grupo etario. (Fuente: Elecciones 2025: Jóvenes con voto facultativo y obligatorio inclinarán la balanza a la hora de elegir presidente. La Hora. septiembre 12, 2024).
Los de allá y los de acá
Por decisiones legales de los últimos tiempos, los ecuatorianos allá y los extranjeros acá, también tienen facultad para el sufragio voluntario.
Se calcula que más de 2,4 millones de ecuatorianos viven fuera del país, pero son 429.165 los autorizados para sufragar en el exterior, según dijo el CNE el 5 de marzo del 2024. Son la tercera fuerza numérica entre los votantes voluntarios.
Súmele a ellos los 24.350 extranjeros residentes en Ecuador autorizados para ejercer la votación voluntaria con un único requisito: residir legalmente al menos cinco años en el país. Así el voto de los extranjeros allá o acá sumarían 453.515. (Fuente: El Universo. 3 febrero 2023).
Los uniformados no solo cargan urnas
Cuando hay elecciones vemos a los uniformados cargando urnas por todo el país. Era la única función que tenían en tiempo pasado, además de velar por la seguridad, pero la Constitución del 2008 les dio la facultad legal para el voto voluntario.
Hay un dato de una institución mundial especializada en seguridad que calcula que los integrantes de las Fuerzas Armadas de Ecuador en servicio activo suman 67.430, pero el Ministerio de Defensa dice que son solo 41.000 militares en servicio activo.
Con más o menos, son una fuerza electoral voluntaria, igual que los policías. Un dato oficial señala que los miembros de la Policía Nacional en servicio activo son 49.000. O sea, entre las dos fuerzas suman al menos 90.000 potenciales votantes voluntarios.
Los votantes especiales
Otras dos fuerzas que sumadas podrían ocupar el segundo lugar por su cantidad de votantes voluntarios son: las personas con discapacidad o capacidades especiales: 480.776, según datos del Ministerio de Salud del 3 diciembre del 2023. Y las personas analfabetas, que son 472.228, de acuerdo con el último censo. Juntas suman 953.004 votantes voluntarios.
Los discapacitados tienen toda la facultad para votar en los recintos electorales, si su edad y condición física se los permite, o en sus casas.
Los analfabetos que en el pasado sufrieron la humillación de no ser considerados ciudadanos para elegir a sus gobernantes, hoy pueden hacerlo con solo poner su huella digital. En plena era digital, en Ecuador 472.228 personas adultas no saben leer ni escribir, titulaba El Universo, el 27 mayo del 2024. Crítica precisa que debería avergonzar a los revolucionarios y, a los nuevos elegidos, obligarlos a impulsar un plan cero analfabetos y otro plan cero desnutridos.
Los números
En Ecuador, el voto será facultativo para ocho grupos de personas, según el Código de la Democracia. Ellos podrán sufragar de forma voluntaria en estas elecciones presidenciales del 9 de febrero 2025.
- Mayores de 65 años: 1.520.590.
2. Adolescentes entre los 16 y 17 años y 11 meses: 655.379.
3. Personas con discapacidad: 480.776.
4. Personas analfabetas: 472.228.
5. Ecuatorianos que habitan en el exterior: 429.165.
6. Integrantes de las Fuerzas Armadas en servicio activo: 41.000.
7. Miembros de la Policía Nacional en servicio activo: 49.000.
8. Extranjeros desde los 16 años que residan legalmente en el país al menos cinco años y se hubieran inscrito en el Registro Electoral: 24.350.
Total: 3.672.488
