lunes, abril 13, 2026
Ideas
Aldo Lorenzzi Bolaños

Aldo Lorenzzi Bolaños

Abogado, escritor y analista internacional

La geopolítica de la economía naranja o las industrias creativas

Las industrias creativas o economía naranja son ya el campo de batalla estratégico donde se define qué país tiene el poder tecnológico, la soberanía de los datos y la influencia narrativa, la cual es el principal vehículo del soft power.

Las industrias creativas son un sector que poco a poco va creciendo en el mundo, y no necesariamente me refiero a la parte vinculada con el arte y la cultura, sino a lo relacionado con la tecnología. Esto podría generar una discusión sobre si estos sectores productivos pertenecen al ámbito creativo, pero todos fueron concebidos desde el conocimiento, por lo que debemos identificarlos y relacionarlos a esta industria. Además, veremos un crecimiento en los próximos años que marcará el desarrollo de las economías de los países, rompiendo los actuales paradigmas.

En ese sentido, muchos de los actores involucrados en este sector deberían impulsar su desarrollo. Sin embargo, no lo han valorado aún en su real dimensión. Cuando me refiero a esta afirmación, me dirijo a actores que se encuentran más en la región latinoamericana que en otras partes del mundo. En lugares como el Sudeste Asiático, sí han comprendido la verdadera dimensión de este fenómeno.

Las industrias creativas o economía naranja son ya el campo de batalla estratégico donde se define qué país tiene el poder tecnológico, la soberanía de los datos y la influencia narrativa, la cual es el principal vehículo del soft power.

Antes del inicio de este siglo, Estados Unidos tenía la hegemonía geopolítica de las industrias creativas, la cual fue bien utilizada durante el siglo XX a través de Hollywood, Silicon Valley, entre otros. Sin embargo, en la actualidad se han creado nuevos polos de influencia que se encuentran en el Sur Global.

Estas naciones del Sur Global —China, India, Turquía, Corea del Sur, entre otras— están logrando una soberanía digital en el hemisferio norte. Estos países están pasando poco a poco a ser los nuevos actores en la geopolítica de la economía naranja y a convertirse en potencias de las industrias creativas. Lo hacen mediante el desarrollo no solo de tecnología, sino también de innovación en ciencia y de contenidos que son vehículos para su soft power. Además, están dando duros golpes a las grandes corporaciones estadounidenses, que dominaban esta economía.

Hoy, el patchwork geopolítico se presenta más en el mundo por factores como la fragmentación, la alta complejidad, la adaptación constante a nuevas situaciones cada día y un contexto de riesgos existente en todo el globo. Estos escenarios ya no se desarrollan en el ámbito tradicional, sino en un nuevo teatro de operaciones: el ámbito digital. Esto está generando nuevos escenarios de la geopolítica, una versión diferente que se está gestando paralelamente a lo que vemos normalmente los analistas y los estadistas.

Esta geopolítica se desarrolla a través de las industrias creativas, donde elementos como la propiedad intelectual serán el recurso estratégico fundamental en los próximos años, podemos ver el Tik Tok chino, las series coreanas que invaden Netflix (empresa americana). Por esta razón es tan importante abordar estas realidades y que los Estados ya las tengan dentro de sus políticas, tanto de forma interna como externa, un nuevo escenario para su influencia.

La geopolítica de las industrias creativas la tendrán quienes posean los derechos de las franquicias culturales y patentes tecnológicas, porque es ahí donde radicará el verdadero valor en un futuro no muy lejano. Estos son vehículos del soft power y dominarán la cadena de valor de la nueva economía.

 

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