De 4.4 millones de alumnos a escala nacional, se ha registrado la deserción de 90.000 estudiantes a consecuencia de la pandemia del COVID-19. La condición académica de niños en edad escolar del país se ha visto afectada por la falta de conectividad y aparatos tecnológicos en los hogares para que los hijos puedan cumplir con sus tareas.
Los padres de familia con hijos que asisten a escuelas fiscales, dan testimonio de la inestabilidad de los estudiantes ante la modalidad virtual. Ellos denuncian que, en la mayoría de casos, los profesores solo envían las tareas vía Whatsapp y no suelen explicar los temas correspondientes. “Me cansé de rogar a la profesora que nos ayudará con audio o video para poder enseñar a los hijos”, expresó Tania Jimenez, cuya hija estudia en la unidad educativa fiscal Pedro Franco Dávila.
Sin embargo, ese no es el caso para todos los alumnos de instituciones estatales. De acuerdo con el testimonio de estudiantes entrevistados, en algunas escuelas reciben clases una o dos veces por semana, para el resto de los días solo se envían tareas. “Tenía dos horas virtuales con el celular, por Zoom”, comentó Isabel Motoche acerca de una de sus hijas que se graduó de bachiller este año.
Este es un informe de Marcelo Mena, Mercedes Haro, Sebastián Merizalde, estudiantes de la Universidad Casa Grande, de Guayaquil.
