miércoles, enero 7, 2026

¿Son reales las cifras del gobierno de Daniel Noboa sobre las muertes violentas?

El Gobierno ha dicho que existe una disminución del 27% en muertes violentas. Pero nuevas cifras revelan que si bien hay una reducción a escala nacional, existen aún ciudades del país donde estos indicadores siguen incontrolables. De los 221 cantones del país, en 61 hay incremento de homicidios y en 79, en cambio, hay un descenso.

Susana Morán

Por: Susana Morán

Giancarlo Loffredo, ministro de Defensa, arrancó la rueda de prensa, del pasado 24 de junio, con lo que dijo ser una buena noticia. “Hemos logrado esta semana una disminución del 27% en muertes violentas”, informó tras indicar que hacía este anuncio“sin ningún triunfalismo”. Minutos más tarde, Mónica Palencia, ministra del Interior, aclaró que esa cifra corresponde al comparativo con la semana 25 del año pasado cuando hubo 173 homicidios y ahora fueron 127. “No es la suma que tenemos como meta, no es la suma que aspiramos”, agregó.

No es la primera vez que el gobierno habla de una reducción del 27% de los homicidios en Ecuador. El pasado 24 de mayo, el presidente Daniel Noboa en su Informe a la Nación expuso la misma cifra como uno de los logros de su gobierno en el combate contra los grupos delincuenciales. Pero nuevas cifras, a las que tuvo acceso Plan V, revelan que si bien hay una reducción a escala nacional de las muertes violentas, existen aún ciudades del país donde estos indicadores siguen incontrolables.

Según las cifras del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), basadas en el Registro Estadístico de Homicidios Intencionales de la Dinased, entre enero y mayo del 2023, se cometieron 2.892 homicidios intencionales. Mientras que entre el 1 de enero y el 19 de mayo de este año, hubo 2.225 muertes. Eso significa una reducción del 23%. Estas cifras no incluyen la ola de violencia que han atravesado Manta y Machala en las últimas semanas.

Sin embargo, por cantones, esa disminución tiene algunos matices. La primera es que en 79 de los 221 cantones del Ecuador existe una reducción de las muertes violentas. De estos, el 53% se encuentran en la Sierra y en la Amazonía y el 47% en la Costa. En otras palabras, la región más violenta del país -que es la Costa- es donde menos ha bajado este indicador. Otro detalle es que en 20 ciudades donde existe una reducción del 100% de la violencia, solo una está en la Costa y es el cantón Junín, de la provincia de Manabí.

Ahora, sí existen ciudades que en el 2023 fueron muy violentas, pero que ahora muestran una mejora en seguridad. Es el caso de Esmeraldas, fronteriza con Colombia, que en los primeros cinco meses del 2023 llegó a 132 muertes y en el 2024 hubo 50, en el mismo periodo. Eso implica una reducción aproximada del 62% de la violencia. Este es un cambio, pues Esmeraldas alcanzó niveles récord de violencia entre 2022 y 2023. De igual manera, otros cantones esmeraldeños como Atacames -conocida por sus playas y actividad turística- y Quinindé han registrado un importante descenso.

Por otro lado, cinco de los 14 cantones que tiene la provincia de El Oro, fronteriza con Perú, registraron menos niveles de violencia hasta la tercera semana de mayo pasado. Estos son Huaquillas, Arenillas, Santa Rosa, Pasaje y Machala. Estos dos últimos tuvieron una caída en el número de muertes violentas entre el 87% y 79%, respecto al 2023. Pero estas cifras no incluyen un reciente repunte de ataques armados en esas dos ciudades desde el pasado 20 de junio. El Oro también es una de las provincias más violentas del país y el Puerto Bolívar, en Machala, es uno de los territorios más disputados por las mafias.

Los Ríos es otra provincia con altos niveles de violencia, pero en seis de sus cantones hay una mejoría de la seguridad. Uno de ellos es Quevedo que registra una caída de muertes violentas en más del 50%. En el 2023, Quevedo fue la décima ciudad más violenta del país tras alcanzar una tasa de 134 homicidios por cada 100.000 habitantes. 

El repunte de la violencia

Aunque Noboa dijo el pasado 22 de mayo, previo a su Informe a la Nación, que en cinco meses había logrado devolver la paz a los ecuatorianos, hay ciudades del país donde los indicadores de la violencia se han disparado. Uno de los casos más preocupantes es Durán, pues allí el incremento es del 251%, según el análisis de Plan realizado con las cifras del INEC. Esta ciudad pasó de una tasa de 18 a casi 64 muertes violentas por cada 100.000 habitantes en estos primeros cinco meses del año.

Loffredo, en la misma rueda de prensa del 24 de junio, dijo que Durán es estratégica para los grupos narcoterroristas porque, por su ubicación, es un punto de acopio para la distribución de droga a través de pistas clandestinas y otros métodos. Por eso, manifestó el ministro, este es un lugar de disputa donde aumentan delitos como vacunas, el microtráfico, entre otros, además de que allí existe permeabilidad de las mafias en las instituciones y corrupción. “Es necesario, por un tema de seguridad, retomar la ciudad de Durán”.

El pasado 3 de junio, mediante el Decreto Ejecutivo, Noboa ordenó el traslado de la cúpula policial y militar a Manta ante el incremento de muertes violentas. Foto: Ministerio de Defensa

Sus declaraciones se dan luego de que, el pasado 17 de mayo, la Policía anunciara la conformación de una nueva Fuerza de Tarea Conjunta con las Fuerzas Armadas para controlar la violencia. En el gobierno de Guillermo Lasso se usó la misma estrategia en este cantón sin mayores resultados. Ahora Palencia dijo que los operativos de Durán se repetirán en otras ciudades y que además existe “proyecto muy interesante”, del que no dio detalles.

Luis Chonillo, alcalde Durán, dijo en una entrevista con Teleamazonas que el 100% de sus directores están amenazados y que cada vez que anuncia una obra, por ejemplo para dotar de agua potable al cantón, tiene una amenaza o un atentado.

Pero en Guayas hay otros cantones como Nobol, Playas, Lomas de Sargentillo, El Empalme y hasta Samborondón que experimentan un aumento de la violencia entre 200% y 67%. Samborondón es parte de la Zona 8, donde un general de la cúpula de la Policía se encargará de ese territorio con el coronel que tiene esa asignación, informó Palencia. El nombre dijo que lo mantendrán en reserva y su residencia permanente será Guayaquil.

Durán no es el único caso. Los datos del INEC muestran que en 61 de los 221 cantones del Ecuador hay incremento de la violencia. De ellos, 35 se encuentran en la Costa. En el primer lugar se encuentra el cantón Pichincha, en Manabí, donde pasaron de 1 a 7 muertes, lo que significó una aumento del 600% de la violencia en esta población de solo 30.000 habitantes.

En segundo lugar, está Joya de los Sachas, de Orellana, donde el incremento es del 400%. Esta provincia amazónica vive una escala de violencia debido a la minería ilegal y la presencia de los Comandos de la Frontera de Colombia y de Los Choneros, como lo contó Plan V en una reciente investigación.

El ministro Loffredo reconoció que ahora en el negocio de la minería ilegal están los grupos a los que el Gobierno los ha identificado como terroristas porque esta actividad es una nueva forma de incrementar recursos para sus organizaciones criminales.

Al 19 de mayo, Manta registró un incremento de homicidios del 30%. Pero a partir de esa fecha iniciaron masacres colectivas en distintos lugares de la ciudad, lo que provocó que Noboa dispusiera el pasado 3 de junio, mediante el Decreto Ejecutivo, el traslado de la cúpula policial y militar a esa ciudad. Es por ello que en la rueda de prensa del 24 de junio estuvo además el Jefe del Comando Conjunto de las FFAA y el Comandante General de la Policía. Palencia anunció que llevaban 18 días sin que existan muertes violentas en Manta.

Un nuevo mapa de la violencia

El presidente Noboa ha sostenido que las bandas criminales, ante la ofensiva militar, se han resguardado y atrincherado en siete provincias: Los Ríos, Guayas, Santa Elena, Manabí, El Oro, Sucumbíos y Orellana y esa fue su justificación para anunciar un nuevo estado de excepción en esas provincias, además del cantón Camilo Ponce Enríquez, en Azuay. Esta medida quedó sin efecto después de que la Corte Constitucional declarara inconstitucional el decreto que lo dispuso.

Sin embargo, la mayoría de estas provincias han sido las más violentas en los últimos años. En 2023, las siete provincias con la más alta tasa de homicidios fueron las mismas más Esmeraldas, que salió de los primeros lugares. En su lugar, subió Orellana.

Pero al revisar las tasas de homicidios por cada 100.000 habitantes, que es el indicador que permite comparar el nivel de violencia, aparece el cantón Las Naves, de la provincia de Bolívar, en el primer lugar. Hasta el 19 de mayo, alcanzó una tasa de casi 86 muertes por cada 100.000 habitantes. En esta ciudad se han registrado seis homicidios, en estos cinco meses, lo cual es una cifra alta en relación a sus 7.000 habitantes.

El top 10 de las ciudades más violentas lo completan Buena Fe, Durán, Nobol, Naranjal, Puebloviejo, Babahoyo, Joya de los Sachas, Vinces y Camilo Ponce Enríquez. Esta última ciudad está en Azuay y con Las Naves son las únicas ciudades de la Sierra en este ránking.

A inicios de semana, el Gobierno intervino este cantón afectado por la minería ilegal. Según Loffredo, lograron la liberación de tres minas que estaban tomadas por el grupo Los Lobos, que es considerado como la banda criminal más grande de Ecuador.

Hasta el 19 de mayo, Ecuador registraba 13 homicidios por cada 100.000 habitantes a escala nacional, tres puntos menos que el año pasado en el mismo lapso.

Susana Morán

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