Leonidas Iza, actual presidente de la Conaie, emula los pasos de su antecesor, Jaime Vargas: por acercarse al correísmo, activan un terremoto entre las 53 organizaciones indígenas que conforman la Confederación. Ocurrió en la segunda vuelta de las presidenciales de 2021. Ocurre de cara a la segunda vuelta del próximo 13 de abril.
En la primera semana de marzo, ni Conaie ni Pachakutik —su brazo político-electoral— pudieron definir una posición de consenso, pese a las amplias simpatías y coincidencias programáticas que Iza expresa por el correísmo desde 2019. “¡Octubre vive, vive. La lucha sigue, sigue!” es un coro clave en estas fechas.
Leonidas Iza y Guillermo Churuchumbi, coordinador de Pachakutik, tienen claro que, de suyo, tienen que votar por la candidata correísta Luisa González: reiteran que no es momento para un voto nulo ideológico y que no cabe ni un solo voto para Daniel Noboa. Pero aún no encuentran la fórmula retórica para que esas decisiones, casi personales, no sigan minando la posibilidad de mantener “la unidad de las militancias”.
Estas cercanías, por tanto, pasan factura al actual presidente de la Confederación, al menos desde ciertas organizaciones de base de la Amazonía, de provincias de la Sierra como Azuay, Bolívar, Carchi, Chimborazo, Loja y Tungurahua, y de provincias de la Costa como Los Ríos, Manabí y Esmeraldas; además de varios colectivos afroecuatorianos presentes a escala nacional.
Las dirigencias de la Conaie y de Pachakutik están conscientes de que no podrán obtener una sola postura desde el seno de las organizaciones indígenas, montuvias, cholas, afroecuatorianas y campesinas, si Iza y Churuchumbi hacen prevalecer la idea de un voto “sin memoria” por Luisa González.
División en las organizaciones sociales y sindicales
Por eso, este miércoles 12 de marzo intentarán ese propósito con organizaciones sociales de base y sindicalistas de Pichincha, Guayas, Imbabura, Cotopaxi y Santa Elena. Ese fue el propósito de la asamblea plurinacional que se desarrolla en esta tarde en la sede de la Confederación de Trabajadores Eléctricos, al ritmo de aquel coro clave: “¡Octubre vive, vive. La lucha sigue, sigue!”
Pero en este punto, la pretensión de Iza y Churuchumbi de articular más nombres, organizaciones y siglas en torno a Luisa González también amplifica la división de organizaciones sociales y sindicalistas que no circulan por la órbita mariateguista-correísta.
Los colectivos afines a Unidad Popular y las antiguas dirigencias sindicales apuntan, de cara a la conversación pública, a un voto nulo, aunque no sería extraño que, tras bastidores, se traten otros temas y alianzas, como ocurrió en 2021 frente a la segunda vuelta en que ganó Guillermo Lasso.
La idea de la cúpula de la Conaie y Pachakutik es cerrar filas en torno a la candidatura de la Revolución Ciudadana, sin que se note que actúan como operadores políticos del correísmo en los sectores rurales y urbanomarginales. Desde ya hay muchos golpes de pecho y arcadas por tener que votar por González, pero dicen que es el mal menor frente a un “proyecto fascistoide” y que el respaldo al correísmo no será “un cheque en blanco”…
Unidad a «carajazos»
Hasta el último momento prevalece la narrativa de la “unidad desde las diversidades”. Sin embargo, el discurso de Leonidas Iza es severo y hasta socarrón frente a quienes públicamente han expresado su discrepancia de la postura personal del Presidente de la Conaie de respaldar “sin memoria” a la candidata del correísmo.
“Tenemos que tomar una decisión frente a la coyuntura, pero no podemos chumarnos en la coyuntura, como he visto a muchos hermanos indígenas, montubios, cholos, empobrecidos como yo, defendiendo a una clase oligárquica que jamás compartirá comida en sus mesas —dice el Presidente de la Conaie—. No es posible que hayan consumido la conciencia de nuestra gente”.
Iza, además, responde con un sutil “lavado de cara” al correísmo a quienes le recordaron, el pasado 7 y 8 de marzo, en el consejo político ampliado de la Conaie, todos los atropellos que las organizaciones indígenas sufrieron entre 2007 y 2017. “Mientras las disputas interoligárquicas de 2025 nos hacen acordar de todo ese embate que representó el progresismo en nuestros territorios, nos hacen olvidar de este nivel de inseguridad y criminalidad en el Ecuador”.
El Presidente de la Conaie insiste que “cuando hemos tenido que luchar, no nos hemos desaparecido. Somos curtidos, necios, porque queremos una vida diferente. ¡500 años no nos hemos agachado la cabeza! Y ahora nos pretenden recordar de hace 10 años para agachar la cabeza. No cedemos a la oligarquía, entiendan”.
Leonidas Iza, más allá de sus posiciones particulares, sabe que tensar la cuerda en la coyuntura también puede perjudicar las posibilidades de sus dirigentes afines de cara a las elecciones de la Conaiea y las seccionales de 2027. Por ello, a renglón seguido de la diatriba hacia sus detractores, apuesta a recuperar, él también, la memoria.
“No es una coyuntura de ir con uno o con otro —dice el Presidente de la Conaie—… Toda la vida hemos luchado. ¿Ustedes creen que ahora vamos a retroceder? En el tiempo del progresismo le hemos enfrentado de frente, porque también se benefició a los grupos oligárquicos que en este momento están siendo sujetos para sus propias disputas. Pero claro: diciendo aquello quieren llevar la conciencia de los más humildes para una derecha neoliberal. Eso no van a conseguir. Vamos a recuperar la posibilidad de ser críticos y autocríticos”.
Pero Iza no se traiciona a sí mismo y líneas más adelante manda un mensaje a quienes discrepan de su visión y pide a esos dirigentes que “no se dejen llevar por chismes y mentiras”. El Presidente de la Conaie sostiene que se necesitan “dirigentes firmes y templados”, pues según él, desde el poder, se ha forjado un escenario en el cual “a los mismos pobres se está poniendo en su boca, en su cabeza y en su corazón para que odiemos a quienes hemos luchado toda la vida (sic)”. Una retórica —la del odio—, propia del correísmo para desvanecer toda crítica a cualquier actuación pública.
“Nuestra conciencia no es un mercado, nuestra conciencia no está en venta, señores”, concluyó Leonidas Iza. “El pueblo del Ecuador no puede dar ni un solo voto a la derecha. No puede dar un voto al fascimo”, dijo en clara alusión a las reuniones que Marco Guatemal, secretario de Gestión y Desarrollo de Pueblos y Nacionalidades con dirigentes indígenas que no se someten al liderazgo del actual Presidente de la Conaie.
Demandas de la Conaie y la asamblea de organizaciones sociales
- No a una asamblea constituyente
- No a la minería a gran escala
- Regulación de la minería artesanal para que no se conviertan en fuentes de contaminación y de minería ilegal
- No a la privatización del campo Sacha y del OCP
- Defensa de la educación intercultural en un Estado plurinacional
