viernes, mayo 1, 2026

La caída de Pedro Castillo provoca un conflicto social y político en Perú

El Gobierno de Dina Boluarte declaró estado de excepción en las regiones de Apurímac, Arequipa e Ica, en donde han muerto por lo menos siete jóvenes, algunos adolescentes, en choques con la Policía. Boluarte, quien pensaba quedarse en el cargo hasta 2026, anunció que propone un adelanto de elecciones para 2024. Desde la cárcel, Pedro Castillo reclama su inocencia. La periodista peruana Adriana León, de IPYS, nos da su perspectiva sobre la situación del país vecino.

Redacción Plan V

Por: Redacción Plan V

Ante el estallido de protestas, sobre todo en las regiones andinas del sur del país, la nueva presidenta peruana, Dina Boluarte, propuso al Congreso el adelanto de las elecciones generales. En choques con la policía, siete hombres, algunos de ellos menores de 18 años, han muerto en el interior del país, en donde se registran protestas contra el Congreso y también a favor de Pedro Castillo, un profesor rural de la zona de Cajamarca, al norte del Perú, quien fue destituido por el Congreso peruano tras intentar disolver el Congreso e intervenir el Poder Judicial y la Fiscalía. 

El ex presidente del Perú, Pedro Castillo, en la Prefectura de Lima donde fue detenido. Le acompaña su ex ministro Aníbal Torres. EFE

El anuncio de Castillo se hizo sin respaldo de las Fuerzas Armadas y la Policía y con el rechazo de todos los sectores políticos, por lo que a las pocas horas, cuando abandonó el Palacio de Gobierno de Lima con la intención de asilarse en la Embajada de México, fue detenido por su propia escolta.

Desde la cárcel, Castillo manda a sus seguidores mensajes escritos en una hoja de cuaderno que luego suben a Twitter. 

Actualmente, es procesado por un delito de rebelión, que está penada en Perú con 20 años de cárcel, mientras las protestas se extienden en zonas del Perú como Apurímac, Arequipa e Ica y en ciudades como Cajamarca, Arequipa, Huancayo, Cusco, Puno, Andahuaylas y en la propia capital. Inclusive, el aeropuerto de Arequipa, la segunda ciudad del país, fue invadido por manifestantes que destruyeron parte de los equipos de navegación aérea en la pista.

Desde 2018, han ejercido la presidencia en Perú Pedro Pablo Kuczynski, Martín Vizcarra, Manuel Merino, Francisco Sagasti, Pedro Castillo y Dina Boluarte, mientras que los choques de poderes entre el Congreso y el Ejecutivo se han procesado por un recurso de destitución, conocido como la vacancia de la Presidencia, que permite al Congreso destituir al presidente por una causal ambigua, llamada «incapacidad moral para gobernar». 

Dina Boluarte accedió a plantear un posible adelanto de las elecciones, pero este depende del Congreso. EFE

Desde 2018, han ejercido la presidencia en Perú Pedro Pablo Kuczynski, Martín Vizcarra, Manuel Merino, Francisco Sagasti, Pedro Castillo y Dina Boluarte, mientras que los choques de poderes entre el Congreso y el Ejecutivo se han procesado por un recurso de destitución.

Mientras siguen las protestas, la continuidad del gobierno de Boluarte es incierta. En el Congreso, los legisladores no estarían interesados en apoyar una reforma electoral que les recorte sus periodos.Aunque había declarado un estado de emergencia solo en el sur del país, Boluarte no descartó extender las medidas de excepción a todo el territorio peruano. En el Congreso, se inició un proceso de interpelación contra el ministro del Interior de Boluarte, con pocos días en el cargo. 

El Congreso peruano explicó que las elecciones están normadas en la Constitución, por lo que adelantarlas requiere una ley de reforma constitucional, con más de 87 votos y luego debe ser sometida a referéndum, lo que implica que no podrá hacerse inmediatamente. 

Por su parte, los gobiernos de Colombia, Argentina, México y Bolivia emitieron un comunicado de respaldo a Castillo y pidieron respetar la voluntad popular emitida en las urnas.

 

   Entrevista   

Adriana León, periodista peruana

«Pedro Castillo se lanzó a una piscina vacía»

Adriana León es periodista en IPYS. 

La periodista Adriana León, del Instituto Prensa y Sociedad de Perú, conversó desde Lima con este medio digital sobre la situación de su país y las perspectivas del nuevo gobierno de Boluarte.

El intento de golpe de estado de Pedro Castillo no tuvo el apoyo concertado previamente con las Fuerzas Armadas y la Policía, sino que primero hace el anuncio y luego llama a los generales ¿Cómo entender eso?

Hay muchas preguntas sobre las que no encontramos respuesta. Pedro Castillo tiene siete investigaciones pendientes por asuntos de corrupción, y la Fiscalía ha recabado toda esa información por medio de colaboradores eficaces, es decir, gente que estuvo en el entorno del ex presidente que ha dado información. Es el caso de Salatiel Marrufo, un ex asesor de Geiner Alvarado, ex ministro de Vivienda y uno de los principales operadores de Castillo, dice que hizo pagos mensuales de 50 mil soles (USD 12.500) a Castillo para que se adjudicaran contratos de obra pública. Estos hechos hacen pensar que Castillo estaba desesperado, pero no se sabe cómo intentó cerrar el Congreso y convocar una constituyente cuando no tenía el respaldo ni de las Fuerzas Armadas ni de las fuerzas políticas. 

Se ha comparado lo ocurrido con el «Fujimorazo» de 1992 ¿Hay similitudes?

Lo que hizo Castillo sí es muy parecido a lo que hizo Fujimori en 1992, sobre todo el en discurso, pero no lo logró porque se lanzó a una piscina vacía. No se puede explicar tampoco cómo no logró huir hacia la Embajada de México. Se responsabiliza de haberlo asesorado a sus ex ministros Aníbal Torres y Betsy Chávez, así como otros abogados de última que cuando vieron lo que pasó huyeron y lo dejaron solo. Así que está detenido en el mismo lugar donde está preso Fujimori, arriesga 20 años de cárcel y tiene todavía pendientes siete procesos investigativos por corrupción. Me parece increíble que Castillo haya pensado que esto le iba a funcionar. Es un hombre que siempre ha estado solo. 

Salatiel Marrufo, un ex asesor de Geiner Alvarado, ex ministro de Vivienda y uno de los principales operadores de Castillo, dice que le hizo pagos mensuales de 50 mil soles (USD 12.500) a Castillo para que se adjudicaran contratos de obra pública.

Pedro Castillo ha reiterado en una carta que había en su contra una animosidad, una persecusión de carácter clasista y racista en su contra, ¿qué hay de cierto?

Desde luego que hay racismo en el Perú, este es un país racista y clasista, pero la victimización de Castillo es una farsa. Lo que puedo decir es que Castillo es un pobre hombre, muy limitado, corrupto, no es un buen político ni un buen operador. Así que su discurso de que lo quieren sacar porque es pobre, porque es cholo y es del pueblo no se lo cree nadie, ni siquiera lo más pobres que están en condiciones de pobreza y marginalidad. Ellos también fueron defraudados, porque les ofreció atenderlos y no solucionó nada. Creo que es un discurso vacío y victimizador. Cuando la prensa le pregunta sobre los hechos el responde que lo odian porque es pobre y campesino. 

¿Pero ha habido posturas claras en su contra de la prensa y de algunos sectores económicos?

Sí, ha habido algo de eso, los medios tuvieron un rol muy lamentable en la segunda vuelta, se parcializaron a favor de Keiko Fujimori, con el temor de que en el Perú hubiera más que un presidente pobre o campesino, uno vinculado al chavismo, al correísmo, a Evo o a Cuba. Fue el fantasma del comunismo lo que asustaba a ciertas élites y algunos medios. Pero cuando llegó no fue un comunista, sino un inepto corrupto que en menos de dos años ha destruido el Estado peruano de una manera terrible.

¿Cómo fue el distanciamiento con su partido que lo dejó sin apoyo en el Congreso?

Vladimir Cerrón de Perú Libre, ha estado jugando con él. Ellos tienen más de 20 congresistas, y en los pedidos de vacancia esos votos eran clave. Pero supuestamente Cerrón estaba tranquilo, porque Castillo le entregó el sector de la salud, pues Cerrón es médico. Hubo reparto de puestos en el ministerio de Salud, pero Cerrón mientras decía criticarlo por no poner en práctica el plan de gobierno, lo apoyaba. Pero con lo que pasó con Castillo, Cerrón se distanció y votaron por su vacancia. Es difícil saber a qué juegan Perú Libre y Cerrón, pero lo que es seguro es que Castillo está muerto políticamente y se va a quedar en la cárcel. Dina Boluarte no tiene el respaldo de Cerrón, quien la expulsó de Perú Libre por traición a los principios políticos.

Su discurso de que lo quieren sacar porque es pobre, porque es cholo y es del pueblo no se lo cree nadie, ni siquiera lo más pobres que están en condiciones de pobreza y marginalidad.

Pedro Castillo tenía una aprobación alta a pesar del conflicto político en torno a su gestión

Sí, salió de la presidencia con un 30% de aprobación que no es poco para nuestros países y para un tipo tan inepto. Pero si comparamos su aprobación con la del Congreso, resulta que solo llega al 8%. El ánimo de los peruanos es que se vayan todos, pero si el Congreso pretende presentarse como los buenos que han salvado el país, lo que va a pesar es que la población va a salir a protestar en especial contra el Congreso y pidiendo nuevas elecciones.

¿Boluarte puede canalizar el pedido de nuevas elecciones?

Sí lo hace deberá haber también una reforma política, para que no elijamos a los mismos, pero en el Congreso se quiere hacer una reforma política porque los congresistas también son corruptos y responden a intereses mafiosos.

¿Qué podría diferenciar a las actuales protestas de las anteriores contra Manuel Merino?

Lo de noviembre de 2020 fue muy ejemplar, porque fueron protestas masivas de jóvenes, pero la gente que actualmente reniega de Castillo sobre aquellos contra los que protestaron los jóvenes en el pasado. Si tienes en las calles políticos que son dinosaurios, corruptos, desprestigiados y además a movimientos fascistas como La Resistencia y Los Combatientes, los jóvenes no se van a sumar. Ellos no se reconocen con esa gente. Hay también una protesta adepta a Castillo, que proviene de las rondas campesinas. Luego de noviembre de 2020 la protesta social en las calles se la tomaron esos grupos fascistas que no mueven a la población, y están vinculados a la corrupción y al fujimorismo. En otras circunstancias todos hubiéramos salido a sacar a este corrupto, pero si el Congreso se quiere quedar como que nada, la gente va a salir protestar. De los 130 congresistas yo diría que 125 son corruptos, mafiosos, financiados por el narcotráfico, por los madereros ilegales, no quieren ninguna reforma política, son gente antiderechos, conservadores y providas que no representan a la gente. 

¿Qué perspectiva tiene un gobierno de Boluarte?

Ella siempre respaldó a Castillo y por eso fue sacada del partido Perú Libre, pues Cerrón tenía un programa de gobierno muy parecido al de Maduro. Sería ideal que arme un gabinete de consenso para enfrentar tres problemas actuales del Perú: la sequía, la paralización de las mineras como efecto de los conflictos sociales y el tema de la salud pública. Habrá que ver si el Congreso la respalda, porque a todos los legisladores los financian mafias y no son políticos a los que le interese el bien del Perú. Los congresistas no se quieren ir hasta 2026 y son una oposición bien cómoda. Preocupa  también Antauro Humala quien pretende ser presidente del Perú para fundar una nación cobriza y matar a los blancos. 

Redacción Plan V

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