lunes, septiembre 21, 2026
Ideas
Álex Ron

Álex Ron

Escritor y catedrático universitario.

Recordado país: ¿Cómo te llamabas?

¿Tiene sentido que Daniel Noboa rinda pleitesía al representante de un gobierno hostil con nuestros migrantes y pescadores?

  Si ellos son la patria, yo soy extranjero.

Charly García

 

Un tipo pequeño, de mandíbula marcada, cabello oscuro y cejas rectas coloca una banda amarilla-dorada sobre el hombro de un hombre de rasgos más suaves y cejas más gruesas que sonríe. Al fondo se observa la bandera de Estados Unidos. La imagen corresponde a la condecoración realizada, en Carondelet, por Daniel Noboa con la Orden Nacional al Mérito en el Grado de Gran Cruz a Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos. ¿Cuál ha sido el logro más significativo del gobierno de Trump?: ¿Subirnos aranceles? ¿Invadir nuestro territorio inconstitucionalmente? ¿Involucrarnos en una cruzada caótica para enfrentar al narcotráfico? ¿Ser el principal vendedor de armas a las bandas de narcos?

En los últimos dos años el gobierno de Donald Trump ha deportado a 18.000 compatriotas. Algunos casos han sido dramáticos, como la detención del niño Liam Conejo por parte de ICE.

En lo que va del año la marina de Estados Unidos, según denuncias, ha desaparecido a ocho pescadores y ha destruido diez embarcaciones, acusando a sus tripulantes de narcotráfico. El gobierno de Trump no ha presentado pruebas de que los navegantes de estas embarcaciones transportaban droga o armas. ¿Alguna vez los marines norteamericanos han bombardeado a barcos de corporaciones bananeras ecuatorianas en los que, varias veces, se han encontrado cargas de cocaína? ¿Tiene sentido que Daniel Noboa rinda pleitesía al representante de un gobierno hostil con nuestros migrantes y pescadores? Nuevamente: ¿Somos país o colonia?

Hace pocos días, el comandante de la FAE, Mauricio Salazar, por exigir delimitar el marco legal y constitucional de las operaciones de tropas y aeronaves de Estado Unidos, en la base de Taura, fue destituido del cargo. Lo único que hacía el ex comandante es defender la soberanía de nuestras bases militares frente a la actuación desmesurada, abusiva y violenta en contra de ciudadanos inocentes por parte del Comando Sur. En la consulta popular, el 60% de ciudadanos dijimos claramente: No queremos bases militares extranjeras.

En 2026, Estados Unidos ha sido un desastre en política internacional. Donald Trump invadió Venezuela y secuestró a Maduro con el pretexto de liberar al país latinoamericano para recuperar la democracia. Lo único que hizo fue apoderarse de las dos terceras partes del crudo venezolano y llegar a un pacto siniestro con la dictadora Delcy Rodríguez (antes vicepresidenta de Maduro), para recibir más petróleo venezolano a cambio de mantener a Rodríguez y su camarilla en el poder. Hoy el 90% de los venezolanos están en contra del gobierno de Trump.

Además, el gobernante de extrema derecha invadió Irán con el argumento de controlar el estrecho de Ormuz y liberar de la teocracia a los iraníes. Dijo que lo haría en una semana. El resultado es que lleva más de siete meses enfrascado en una guerra suicida. Permitió el fortalecimiento del gobierno de los Ayatolahs y el ejército invasor ha sufrido una sucesión de reveses militares que han dejado a Irán en mejor posición geopolítica y en control de Ormuz.

Hace pocos días, apareció el caso de Alejandro Betancourt, un empresario petrolero colombiano que se benefició del petróleo venezolano en la dictadura de Nicolás Maduro. Betancourt realizó negocios turbios con todo tipo de mafias y acumuló una inmensa fortuna de tres mil millones de dólares. Fue perseguido por lavado de activos por la justicia suiza y española. Su extradición a Suiza se suspendió por pedido del gobierno de Trump, quien lo convirtió en su socio principal en Venezuela. Betancourt es el principal accionista de North American Blue Energy, empresa clave para la explotación de petróleo venezolano. En definitiva, la justicia para Trump es un souvenir: si alguien es multimillonario tiene carta blanca para cometer los peores delitos. En serio: ¿Trump es el paradigma del libertarismo? ¿Cómo podemos creer que el gobierno norteamericano puede ser una garantía de justicia y democracia? ¿Cómo pueden algunos presidentes convertirse en epígonos de un mandatario acusado de pedofilia, que ofrece 5.000 dólares a cada votante estadounidense si gana las elecciones de noviembre?

En lo que va del siglo XXI, el Plan Mérida ya fracasó estrepitosamente en México, porque en menos de una década se triplicó la cantidad de asesinatos. En Colombia, el Plan Colombia no modificó la estructura criminal de los carteles y permitió un aumento sostenido de las plantaciones de coca. El problema es totalmente estructural y en Ecuador, los estados de excepción no han solucionado los problemas de violencia urbana causados por las diferentes bandas de narcotráfico que se han dispersado en todo el territorio nacional. Aquí no se aplica ni el modelo Bukele ni el modelo Uribe.

En El Salvador, la superficie del país centroamericano es trece veces más pequeña que la nuestra, las maras eran locales y aquí las bandas están vinculado al narcotráfico internacional. Respecto al Plan Colombia, Ecuador no se enfrenta a guerrillas rurales como las FARC, sino a carteles con logística internacional. Aquí las bandas operan controlando puertos, cárceles y barrios. Lo más complejo es que algunas élites económicas también están involucradas en el tráfico de cocaína y y hay indicios de que parte del sistema financiero protege y permite el lavado del dinero obtenido por las mafias.

Desde el punto de vista geopolítico, lo peor que podemos hacer como nación es convertirnos en una colonia gringa. Estados Unidos no apunta a destruir el narcotráfico, sino a obtener réditos de esta falsa cruzada. Simplemente quieren vender más armas, lavar dinero de narcos y aparecer como un escudo protector de la democracia. Si Noboa cree en la fábula tenebrosa de Trump es problema suyo, pero no es justo que haya puesto en riesgo nuestra soberanía. La mayoría de los ecuatorianos no tenemos almas de lacayos y nos sentimos orgullosos de haber nacido en la patria de Alfaro, Espejo, Cacuango, Carapaz y tantos otros representantes de una nación que no necesita arrodillarse ante potencia extranjera alguna.

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