Roberto Castillo sigue en el cargo de director del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), según aclaró la entidad en un comunicado, en el que rechazó los «rumores alrededor de la supuesta renuncia» del funcionario.
Se empezó a hablar de la posible salida de Castillo, quien habitualmente está en la mira del correísmo, por la cuestionada realización del censo nacional, luego de que la asambleísta Paola Cabezas publicara un carta un tanto dulzona y llena de hipérboles marineras, en la que parecía que renunciaba al cargo, lo que la correísta aprovechó para reiterar sus críticas a su gestión.
Luego de endeudar al país y organizar el peor censo de la historia, @RoberCastillo_A anuncia que deja su cargo, como estaba previsto. La verdad es que se va por la puerta de atrás y porque sabe que se viene una fiscalización. Tanto él, como @ecuadorencifras deben responder por el… pic.twitter.com/PsO6z89QvH
— Paola Cabezas Castillo (@PaolaCabezasC) February 29, 2024
La carta, con una redacción confusa y una puntuación mareada y titubeante, dice que «nuestro timón se enrumba por nuevos retos, la experiencia y el coraje de emprender un nuevo viaje, a pesar de las adversidades». La metáfora marinera del director del INEC continuaba así: «a ratos la marea y el viento nos obligarán a detenernos, pero el sol resplandecerá con fuerza y para marcar el rumbo de nuestras vidas», arengaba el director a sus censistas, cual Cristóbal Colón en la cubierta de la Santa María. Y concluye diciendo: (un) «millón de gracias».
Castillo le respondió a Cabezas que estaba desinformando: «Mi carta de agradecimiento al equipo del Censo es mal interpretada por Paola Cabezas, como mi renuncia. Mi equipo y yo seguimos trabajando desde el INEC para servir al país. Asistiré a la Asamblea para defender el trabajo de la Institución», ofreció el hiperbólico funcionario.
