El proyecto de ley orgánica para la promoción, protección y defensa de los animales no humanos ha enfrentado a varios sectores del país, particularmente a los grupos sociales en favor de los derechos de los animales con los sectores productivos. Pero este lunes 15 de julio, la comisión legislativa de Biodiversidad abogó por una propuesta más equilibrada.
De nueve asambleístas presentes, siete votaron a favor de un informe de primer debate que enriquezca el proyecto de ley, dispuesto por sentencia de la Corte Constitucional, con los criterios del sector productivo. Sin que se merme la protección de la vida de los animales -fue el criterio unánime de los legisladores-, pero que no afecte de manera abrupta a ningún sector, empezando por pequeños y medianos actores agroproductivos de la economia popular.
El asambleísta Jaime Moreno Félix propuso, precisamente, una moción que, sin contrariar lo dispuesto por la sentencia de la Corte, elimine determinados artículos del proyecto presentado por la Defensoría del Pueblo, en agosto de 2022. Al respecto, la legisladora Sofía Sánchez indicó que las posiciones extremas no ayudarán a construir un proyecto que sintonice con la situación socioeconómica del país.
La moción acoge que se respete el principio de consulta amplia a todos los sectores involucrados en la materia, tal como lo señala la sentencia, a fin de que el proyecto no incurra en vicios de inconstitucionalidad. Se indica que, tal como está concebido el proyecto, muchas de las interacciones entre humanos y animales, en términos de soberanía alimentaria y prácticas culturales y productivas, se verían restringidos.
Asimismo, se pide nutrir la propuesta con mención a protocolos y estrategias de abordaje del contexto de crianza de animales domésticos para prevenir violencia y maltrato contra ellos y, a la par, para identificar y prevenir posibles acciones de violencia intrafamiliar que pudieran darse en círculos sociales en los cuales se presuma o se denuncie violencia contra los animales de compañía.
Milton Aguas, de su lado, pidió que quede en actas, al tenor de la disposición transitoria cuarta del proyecto, que, para el caso de Galápagos, se permita la erradición de especies introducidas que ponen en riesgo el frágil ecosistema de las islas.
Tras ello, y luego de casi tres horas de debate, se procedió a la votación, con siete asambleístas a favor y dos en contra de la moción del legislador Moreno.
Hecho curioso de esta sesión: al ser un enlace vía Zoom, muchos micrófonos quedaron abiertos. Desde una cuenta, identificada con el nombre Édgar Flores, se escucharon peculiarers invocaciones:
-¿Ya está? Para ir a comer…
-¡Que ya se acabe esta vaina!
Pese al pedido de Guido Vargas Ocaña, presidente de la Comisión, de que se cierren los micrófonos, desde la cuenta de Flores se oyó una última noticia:
-Me voy a volver por ahí haciendo unas cosas…
