Mi tía Bachita era tan buena como el pan, siempre preocupada por el bienestar de la familia, junto a Pedrito, sargento del Ejército y conductor de tanque de guerra. Se conocieron en La Avanzada lugar que resistió al avance de las tropas y mecanizados en la provincia del Oro en los años 1941, cuando entre Ecuador y Perú se dio una guerra no declarada que se inició el
5 de julio de 1941 y el 29 de enero de 1942 terminó con la firma del protocolo de Paz, Amistad y Límites de Río de Janeiro.
Mi tía Bachita fue una guaricha (1) empedernida, acompañó al sargento Pedro en sus acciones de protección del suelo patrio, siguiendo al batallón de mecanizados por todos lados de la frontera. Se preocupaba si los soldados habían comido, si se encontraban asistidos por las brigadas de salud y más que nada por la inyección de patriotismo que necesitaban los héroes defensores de los territorios de la patria. El plato típico que preparaba Bachita para los valerosos soldados ecuatorianos, era el seco de chivo, ese que se prepara con las vísceras del animal, al estilo chanfaina. (2)
Los soldados peruanos incursionaron en la costa por la frontera sur hacia “El Oro, hasta las riberas del río Jubones, ocupando militarmente su capital Machala y otras ciudades como Puerto Bolívar, Santa Rosa y Pasaje; y ejerciendo la Marina de Guerra peruana un bloqueo marítimo en el canal de Jambelí y el golfo de Guayaquil,5 con el fin de impedir el envío de tropas y suministros desde la ciudad homónima hacia Puerto Bolívar. (3)
La historia cuenta que esta incursión de las tropas peruanas a las provincias del sur del país generó zozobra e inestabilidad, derrota, baja auto estima en los pequeños y medianos productores agrícolas quienes huían de sus propiedades dedicadas a la producción bananera, cacaotera y arrocera. Para esos años, Luis Adolfo Noboa Naranjo, abuelo del actual presidente Daniel Noboa, habría tenido 25 años y ya había trabajado para Juan X. Marcos, como conserje en el banco Sociedad General de Crédito en Guayaquil. Había logrado un préstamo del propio banco y se convirtió en productor arrocero y mientras la guerra, había logrado su primer millón en un embarque de arroz a Venezuela. (4)
Noboa consiguió trabajar para la empresa automotriz De Soto sin dejar a un lado las exportaciones de arroz y fue el mayor exportador de gramínea en el país. Trabajó para la Standard Fruit Company exportando banano hasta 1956. Siguió exportando banano por su cuenta a Europa y varias partes del mundo. En 1961 obtuvo la concesión de la marca Quaker Oats y más tarde adquirió Molinos Poultier creando en ese mismo año la Industrial Molinera y Exportadora Bananera Noboa. (5)
Aprovechando las consecuencias de la guerra no declarada y la desbandada de los productores agrícolas, adquirió a precio insignificante grandes cantidades de tierras productivas en la zona del sur del país.
Los vecinos venían a hacer cola para pedir agua en la casa de Bachita, ella muy generosa compartía el bendito elemento, jalando el balde y volviendo a lanzarlo en los veinte metros de profundidad.
Al finalizar la guerra quedó un sabor de no saber quiénes mismo ganaron o quienes mismo perdieron. Lo seguro es que los grandes perdedores fueron los pequeños y medianos propietarios de tierras agrícolas productivas. Pero esto para Bachita y Pedrito no fue lo más importante, ellos nunca se enteraron de cuáles fueron los negocios, acuerdos firmas, entregas de tierras, acuerdos políticos, financieros, acuerdos fronterizos y de tal.
Lo más importante para Bachita y Pedrito fue que se encontraban con vida y profundamente enamorados, tras haber experimentado una relación de amor acompañada de una aventura real llena de balas, explosiones, penurias, lamentos, pérdidas humanas, heridas, vendas, sangre, amputaciones, muletas, muñones, ceguera, prótesis imaginativas, pero también emociones patrióticas, orgullo de corazones henchidos de esperanza y patriotismo. Aunque siempre se consideraron del lado de los grandes perdedores.
Su encuentro y compromiso se selló en una noche de baile callejero en las calles de Santa Rosa tras el final de la guerra, era época de vacaciones de los planteles educativos en la costa y rondaba un espíritu de celebración, en la plaza se había construido una tarima donde la población homenajeaba a sus héroes y soldados de la patria. Las muchachas daban besos a los soldados, la gente se confundía en la calle, era ya entrada la noche, los postes de iluminación también colgaban banderitas de papel amarillo, azul y rojo y la banda musical de militares entonaba la canción de moda que hinchaba los corazones de los compatriotas, La Pillareña de Carlos Contreras:
No me olvidaré de ti pillareñita mi bien
ni de la tierrita linda que me vio nacer
Al irme te dejo mi corazón de guía mi bien
te prometo mi alma que muy pronto volveré
Adiós pillareña a la guerra voy a partir
con todo el coraje del soldado el Ecuador
Junto a mis hermanos con honor quisiera morir
Y curar la herida que causó el invasor
Ya es hora que el pueblo de Alfaro y Calderón
Le demuestre su guerrero corazón… (6)
La gente en la plaza bailaba el pasacalle pillareño con entrega y corazón. Bachita y Pedrito bailando el pasacalle se juraron eterno amor con la misma pasión con que estuvieron juntos en esas jornadas de enfrentamiento defendiendo la patria.
Años más tarde, en Quito, el sargento Pedro logró conseguir una casita en la urbanización German Ávila Saa que se levantó para los militares frente al cuartel Epiclachima al sur de la ciudad. No había agua potable, Bachita hacía milagros para conseguir el líquido vital. Cierto día Pedro decidió hacer un pozo para buscar agua y lo logró, es que en la zona del sur de Quito antiguamente había una laguna conocida como la laguna de Turubamba, que era una de las tres lagunas que habían existido en Quito hasta épocas coloniales. Esa zona del sur de la ciudad, antes había sido una extensa zona de lagunas que poco a poco se fueron secando por el avance de la ciudad y por el cambio de ordenamiento municipal.
Quizá por eso, un lugar cercano a la casa de Bachita se llama aún Turubamba que es un topónimo, nombre compuesto por dos palabras kichwas, turu que significa lodo y bamba o pamba, que significa amplio espacio de territorio y, en verdad, a causa de la existencia de la laguna antigua, esta zona tenía todas las trazas de haber sido un amplio humedal.
Esto dice la historia de los cronistas:
«Al sur estaban la laguna de Turubamba y varias otras menores. Todas esas lagunas eran de origen glaciar, formadas por deshielos que descendían desde el macizo de los Pichinchas.
«En ellas existían peces nativos, como las preñadillas, que eran utilizados por los indígenas en su alimentación, y también una variedad de aves locales, como patos, gallaretas, gaviotas, chirlillos, zambullidores y garzas, y de aves migratorias, como gansos salvajes, que llegaban periódicamente a esos humedales». (7)
En un terreno baldío frente a la casa de Bachita y Pedro, decidieron criar un chanchito para algún momento hacer el tan postergado huasi fishay (palabra kichwa huasi es casa, fishay barrer, limpiar, que se refiere a la limpieza, inauguración, estreno) de la casa y más que nada, para el festejo de la inauguración del pozo de agua que era una de las mejoras y valor agregado a la vivienda.
Los vecinos venían a hacer cola para pedir agua en la casa de Bachita, ella muy generosa compartía el bendito elemento, jalando el balde y volviendo a lanzarlo en los veinte metros de profundidad. Todo el mundo quería ver la novedad del pozo de agua de Bachita. Los carnavales más festejados sucedían en la casa de Bachita.
Era septiembre, época de vacaciones, y Bachita nos invitaba a la recogida de los catzos blancos (8). Había que levantarse a las cinco de la mañana, tomar un recipiente como una olla e ir a los terrenos baldíos de la urbanización e ir tomando con la mano a los catzos que salían de sus agujeros en la tierra para volar. Cuando ya teníamos gran cantidad de éstos escarabajos blancos voladores regresábamos donde Bachita para que inicie el proceso de limpieza y preparación. Ubicando a los catzos blancos en una batea llena de harina blanca de trigo, dejaba a los escarabajos unos tres días en la harina para limpiar su sistema digestivo.
El día esperado llegó, Bachita había decidido que el chanchito ya estaba listo para faenarlo e invitó a la familia a los suculentos platos de fritada, cuero reventado, menudo con morcillas y para cerrar el menú, catzos con tostado. Para refrescar y aliviar la sed, sendos jarros de chicha de jora.
Tras la comelona se armaba la fiesta, Pedrito instalaba su pik up y ponía su música preferida de los Corraleros del Majagual: La burrita, de Los Guaguancó: Cumbia del mar, negrita prende la vela, y no podía faltar el pasacalle la Pillareñita. En ese momento, cuando sonaba el tema musical, Pedro tomaba en sus brazos a Bachita y bailaban haciendo gala de los pasos movidos recordando tiempos pasados y no vueltos. Dios los tenga en su gloria.
Referencias
- Mujer que acompaña a los soldados
- La chanfaina ecuatoriana es un guiso tradicional que se prepara con vísceras de res, como lengua, hígado, corazón o sangre dormida. También puede incluir otros ingredientes como cebolla, perejil, orégano, ajo, cerveza, maíz, zanahoria, arveja, pimentón, papa, fideo, y caldo de carne.
La chanfaina es un plato ancestral español que se introdujo en Ecuador durante la conquista. Aunque la receta original y la versión ecuatoriana no tienen grandes diferencias, existen variaciones regionales.
- https://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_peruano-ecuatoriana
- https://es.wikipedia.org/wiki/Luis_Noboa_Naranjo#:~:text=Lleg%C3%B3%20a%20ser%20lustrabotas%2C%20vendedor,%2C%20etc%C3%A9tera%2C%20con%20pocas%20ganancias.
- https://es.wikipedia.org/wiki/Luis_Noboa_Naranjo#:~:text=Lleg%C3%B3%20a%20ser%20lustrabotas%2C%20vendedor,%2C%20etc%C3%A9tera%2C%20con%20pocas%20ganancias.
- https://www.google.com/search?q=canci%C3%B3n+la+Pillare%C3%B1a+Carlos+Contreras&oq=canci%C3%B3n+la+Pillare%C3%B1a+Carlos+Contreras&gs_lcrp=EgZjaHJvbWUyBggAEEUYOTIHCAEQIRigATIHCAIQIRigATIHCAMQIRigAdIBCTI0NzkyajBqNKgCCLACAQ&sourceid=chrome&ie=UTF-8
- https://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/articulistas/1/el-paisaje-quiteno-1#:~:text=Entonces%2C%20el%20alargado%20valle%20de,van%20a%20la%20caza%20grande%E2%80%9D.
- Los catzos blancos son un escarabajo comestible que se consume en la sierra andina de Ecuador. Es un plato tradicional de temporada que se consume en la época invernal.
Los catzos blancos son ricos en proteínas y minerales, por lo que se comparan con la carne de pollo.