jueves, octubre 8, 2026
Ideas
Patricio Moncayo

Patricio Moncayo

PhD. Sociólogo. Catedratico universitario y autor de numerosos estudios políticos.

¿Victoria o derrota de un atentado?

Daniel Noboa está dando la razón a quienes lo tildan de autoritario. Un gobernante no puede valerse de su poder para silenciar a voces incómodas. Condicionar la existencia de un diario a excluirlas significa perder la partida en el plano intelectual.

La clausura de un diario en el que hay debate permanente pone en entredicho el carácter de un régimen. Diario Expreso se constituyó en un aula en la que se enseñó a deliberar, a no ser complaciente con el poder. En él se expresaron muchas voces con diversos matices. No se pretendió ser dueño de la verdad. Se nos enseñó a cuestionar, a no creer en certezas, en averiguar y contrastar hechos para sacar nuestras propias conclusiones. Para ello se contó con columnistas calificados que trataron temas filosóficos, históricos, sociales, culturales, económicos. El Diario fue una fuente de saber.

¿Po qué se le impidió que mantuviera su edición impresa?

Se le acosó legal, económica, políticamente, pero no se pudo deslegitimarlo. Los ciudadanos que nos suscribimos al periódico también somos víctimas de su liquidación. Se nos priva de sus ideas, de su información de su formato y se nos obliga a quedarnos con la verdad oficial. Y eso nos empobrece.

Daniel Noboa está dando la razón a quienes lo tildan de autoritario. Un gobernante no puede valerse de su poder para silenciar a voces incómodas. Condicionar la existencia de un diario a excluirlas significa perder la partida en el plano intelectual. Noboa, un presidente joven, no debe caer en el desconocimiento de sus limitaciones. Competir en el campo de las ideas supone reconocer los méritos de sus contendores y no vencer con la fuerza. Quienes apelan a la fuerza para acallar a los portadores de ideas corren el riesgo de ser vencidos por ellas. No olvidar a Montalvo: “Mi pluma lo mató”

Las plumas que han brillado en diario Expreso son muchas. Roberto Aguilar y Martín Pallares dieron lecciones de un estilo exento de hipocresía. Fueron frontales y valientes en la defensa de principios inalienables. El historiador  Xavier Flores Aguirre reveló sucesos debatidos en la historiografía ecuatoriana. Carlos Pareja Cordero expuso agudas interpretaciones de novelas clásicas de autores de renombre universal. Iván Baquerizo, Jaime Antonio Rumbea, Bernardo Tobar Carrión, Joaquín Hernández introdujeron la filosofía en la comprensión de lo político. Juan Carlos Holguín, ex canciller, abordó temas de política internacional con inteligencia. Carlos Andrés Vera  supo asumir una posición equilibrada frente al gobierno de Noboa.

Noboa contó con el miedo que provocó en un sector de empresarios que temieron asumir su compromiso con la libertad y la democracia, precautelando sus intereses económicos. María Paz Jervis supo señalar en su discurso como Presidenta de la Cámara de Industrias de Pichincha, las omisiones de los empresarios que eluden su condición de ciudadanos, crítica que le valió su separación de sus funciones. De ahí que el artículo de Gerardo Villacreces Carbo, El miedo como herramienta del poder es aleccionador: “Cuando el gobernante descubre la eficacia del miedo, corre el riesgo de terminar seducido por él”

¿Cómo es posible que un joven presidente que despertó singulares expectativas se escude en un método de gobierno que solo los tiranos aplican? Se esperaba que su juventud desechara todo tipo de censura a la expresión libre del pensamiento contrario a su parecer. En cuanto a los empresarios, Bernardo Tobar Carrión llama a las cámaras  a seguir el ejemplo  de la de Marsella  de 1599, la de Glasgow en Inglaterra y las de Ecuador en el regreso a la democracia. Los empresario no deben velar solamente por sus negocios, sino por los derechos de quienes los sostienen.

Granasa precisamente está cumpliendo con lo uno y lo otro. Es una empresa que se alineó con un propósito trascendente. Y eso le costó perder las pautas de publicidad de las que vive un periódico independiente. La Superintendencia de Compañías efectuó una intervención que la estranguló financieramente. Esto ya ocurrió en el pasado con un diario que nació en la transición a la democracia. Diario Hoy sufrió el mismo atentado. Esta similitud ¿ no les hace semejantes a los gobiernos que los propiciaron?

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