El eventual giro político en Venezuela y el retorno de su crudo pesado de bajo precio al mercado petrolero internacional podría convertirse en un problema serio para Ecuador a lo largo de 2026.
En enero, David Fyfe, analista de la agencia especializada en precios de materias primas Argus, advirtió en una conferencia virtual que el principal efecto sería la reorganización del abastecimiento de crudo pesado hacia las refinerías de la Costa del Golfo de EE.UU.
De acuerdo con la Asociación Estadounidense de Fabricantes y Petroquímicos de EE.UU., alrededor del 70% de esas refinerías está diseñado para procesar crudo pesado, entre ellos el venezolano Merey 16 (16° grados API, con 2,5% y 3,4% de azufre).
La Administración de Información Energética de EE.UU., en su más reciente pronóstico de febrero, también identificó a las refinerías de la Costa del Golfo como el destino del crudo pesado de origen venezolano.
Las perspectivas generaron, primeramente, inquietud sobre el suministro del crudo pesado canadiense Western Canadian Select (WCS de 20° y 21,5° API, con contenido de 3,0 a 3,5% de azufre) a la Costa del Golfo, ante la posibilidad de ser desplazado. De hecho, Valero, una de las principales compañías de refinación de EE.UU., recibirá cargamentos de crudo pesado venezolano en marzo próximo.
Y no es para menos. La nueva dinámica impactaría en los descuentos por barril.
El Merey 16 cerró en enero en $43,21 por barril. Su descuento habría llegado a $19,10 con relación a la cesta de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), calculada en alrededor de $62.
El crudo pesado canadiense tuvo en enero un descuento de 12,50 dólares por barril, según Reuters, pero en febrero se amplió sobre los 15 dólares por barril.
El fenómeno no se limitaría a la competencia del abastecimiento de crudo pesado a la Costa del Golfo. La situación de los aranceles impuestos por EE.UU. a Canadá tendría además un impacto en el descuento de su crudo pesado.
China, de su lado, importó 389.000 barriles por día de crudo pesado venezolano antes de la intervención estadounidense. Con el cambio de timón político, el crudo pesado canadiense podría ser una opción para el país asiático, aunque Rusia cerró un acuerdo con rebajas importantes.
Vitol y Trafigura entregarán crudo Merey 16 a India, por las limitaciones de comprar a Rusia.
Las alteraciones en los descuentos del crudo pesado se producen sin que la producción petrolera venezolana alcance los niveles récord de décadas atrás. De prolongarse este escenario, Ecuador deberá reaccionar con rapidez.
El efecto en Ecuador
La nueva dinámica ya se siente en el país. El 5 de febrero, Petroecuador realizó un concurso internacional de venta de 5,04 millones de barriles de crudo pesado Napo (16° – 18° grados API, con un rango de 2,15 y 2,35% de contenido de azufre).
Las empresas Unipec y Petrochina ganaron con descuentos de entre 15 dólares y 16,50 dólares por barril de crudo Napo, los cuales serán entregados entre marzo y abril de 2026. Esto representaría vender cada barril a menos del precio promedio presupuestado en la proforma de este año (53,50 dólares).
En el mismo período del 2025, el descuento promedio del crudo Napo fue de 7,21 dólares por barril, según los registros públicos de Petroecuador. El alza es evidente, y se traducirá directamente en menos ingresos petroleros al país.
Y el gigante aún no despierta. Las alteraciones en los descuentos del crudo pesado se producen sin que la producción petrolera venezolana alcance los niveles récord de décadas atrás. Tiene reservas probadas de más de 300 mil millones de barriles de petróleo.
De prolongarse este escenario, Ecuador deberá reaccionar con rapidez. Mayores descuentos al crudo Napo reducirían los ingresos petroleros en el 2026. La velocidad de los cambios en el mercado petrolero no admite dilaciones, de lo contrario las consecuencias serían graves para la economía nacional.
