Latin, In (sin) famis (nombre). Peyorativo reservado para aquellos que perdían su reputación y con ello todo su valor. La RAE dice que es un adjetivo para quien carece de honra, crédito y estimación. Sus sinónimos son, por ejemplo:
Indigno: Autoridades y legisladores tan ignorantes como arrogantes, que piensan que la dignidad del cargo radica en los privilegios.
Innoble: Funcionarios negligentes, corruptos, comisionistas de chatarra, descarados evasores de impuestos, perversos traficantes hospitalarios. Individuos sin rastro de nobleza, que hallan placer en acumular dinero sucio y mal Karma.
Despreciable: Voceros digitales capaces de insultar la memoria de cuatro niños detenidos, torturados, asesinados, carbonizados. Marionetas desalmadas que tragan pauta y escupen odio.
La Infamia es el mal aliento de una sociedad enferma, el síntoma que alerta y que no se debe ignorar. Se cura identificando y repudiando a quien carece de honor, al que lucra de la mentira, al que roba con descaro; porque tolerar la infamia la vuelve mérito y condena a los hijos a vivir en la ciénaga donde reinan los parásitos.
