lunes, marzo 30, 2026
Ideas
Ana Minga

Ana Minga

Estratega en comunicación política y seguridad. Periodista de investigación especializada en zonas de conflicto y seguridad. Perfiladora en comportamiento criminal y escritora ecuatoriana.

Plantar vida ante el cambio climático

La naturaleza en el Ecuador está en riesgo. Hay zonas de la Amazonía donde sus líderes hablan incluso de sicariatos a los defensores de la naturaleza por oponerse a la minería ilegal.

Siempre escuchamos que el cambio climático es una de las crisis más graves a las que se enfrenta el planeta y afecta a todos los países, pero vivimos de igual manera, contaminando nuestro entorno, y los Estados permiten talas de bosques, muerte de animales, destrucción de ecosistemas e incluso de áreas que supuestamente están protegidas.

En el gobierno del expresidente Rafael Correa –imposible no nombrarlo, pues fue uno de los gobiernos más largos del Ecuador– se dijo que se protegería al Parque Nacional Yasuní, sin embargo, con conocimiento de las autoridades de turno se permitió la tala de sus bosques y caza de animales. Yo misma hice la investigación que salió publicada en el diario El Telégrafo, ingenuamente pensando que era un diario, como lo anunciaron, público y no del gobierno. Mi “osadía” de denunciar por medio de una nota investigativa me costó mi puesto de trabajo. Por supuesto, antes, en aquella época, la Gerenta del medio me aclaró que debía salir, pues parecía que yo no entendí para quién estaba trabajando. ¿Para un gobierno que permitía que se dañe el Yasuní?

La naturaleza en el Ecuador, al igual que otras áreas, está en riesgo. Hay zonas de la Amazonía donde animales propios del lugar se están perdiendo por la caza y aunque parezca irreal, la violencia llega a las comunidades más alejadas donde sus líderes hablan incluso de sicariatos a los defensores de la naturaleza por oponerse a la minería ilegal.

Yo hice la investigación que salió publicada en el diario El Telégrafo, ingenuamente pensando que era un diario, como lo anunciaron, público. Mi “osadía” me costó mi puesto de trabajo. Por supuesto, la Gerenta del medio me aclaró que debía salir, pues parecía que yo no entendí para quién estaba trabajando. ¿para un gobierno que permitía que se dañe el Yasuní?s

Si bien no cuidamos nuestra gran casa y somos indiferentes a las consecuencias del cambio climático, aún hay iniciativas que son saludables como las que tiene la Cámara de Industrias y Comercio Ecuatoriano–Alemana. La directora de socios de esta organización, Jusseth Vallejo, comenta que para la Cámara es un pilar fundamental trabajar en proyectos sustentables, en energías renovables y menciona que tienen proyectos en algunas partes del país, como Galápagos y la Amazonía.

En este último lugar implantaron la formación dual, que consiste en crear carreras de acuerdo con las necesidades del lugar. Una idea práctica para la situación que vive el país. Existe un compromiso empresarial. Cada proyecto es posible desarrollarlo con la ayuda de las 300 empresas afiliadas a la Cámara. Uno de sus proyectos a realizarse será en Quito, con la reforestación de 600 árboles en el Ilaló, sitio donde el bosque se quemó por incendios provocados y la sequía.

Si bien desde nuestros hogares podemos hacer algo, como reciclar, son los grandes países que deben redirigir su economía e invertir en sanar al planeta. Dinero existe, pero falta la voluntad de salvarnos. Una de las consecuencias del cambio climático son los cambios en la frecuencia de las olas de calor y esto produce desplazamientos humanos por inundaciones –ahora mismo en el Ecuador padecemos aluviones– huracanes, sequías y catástrofes no naturales, todo ello agravado por el calentamiento global.

En todo el mundo, los pueblos indígenas y las comunidades dependientes de la tierra siguen sufriendo las peores consecuencias de la pérdida de la biodiversidad. Se han perdido vidas, medios de subsistencia, idiomas y culturas enteras.

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